La reforma eléctrica propuesta por el presidente de México provocaría el cierre de plantas de generación de la industria minera, lo que incrementaría costos de operación y volvería económicamente inviables una "gran cantidad" de proyectos, dijo la Cámara Minera de México (Camimex).

La agrupación, conformada por empresas como Industrias Peñoles y Grupo México, señaló que la cancelación de los permisos eléctricos impediría que las operaciones mineras puedan tener acceso a fuentes limpias de generación eléctrica.

A principios de octubre, el presidente Andrés Manuel López Obrador envió al Congreso una propuesta de reforma constitucional con la que pretende poner el control total del sector eléctrico en manos de la estatal CFE, desaparecer órganos reguladores, eliminar permisos y garantizar el dominio del Estado sobre las codiciadas reservas de litio.

Sin embargo, la polémica iniciativa, que ha recibido una avalancha de críticas, podría enmendarse y necesita una mayoría de dos tercios en el Congreso para aprobarse, lo que obliga a Morena a tender puentes con la oposición.

"La aprobación sin modificaciones de la iniciativa de reforma constitucional al sector energético presentada por el gobierno federal tiene graves implicaciones ambientales, económicas y sociales que afectarán el bienestar de la población y la actividad económica de sectores clave", advirtió Camimex.

El grupo aseguró en un comunicado que un monopolio en el suministro de energía puede encarecer su uso "volviendo económicamente inviables a una gran cantidad de proyectos mineros que son necesarios para el desarrollo del país".

Además, Camimex agregó que la iniciativa "puede ser un obstáculo para que la industria mexicana sea sostenible" toda vez que la cancelación de los permisos eléctricos impedirá que las operaciones mineras puedan tener acceso a fuentes limpias de generación eléctrica.

México es el mayor productor de plata del mundo, así como uno de los 10 principales productores de una docena de otros minerales, incluidos oro, cobre y zinc. La minería representa alrededor del 2.3% del PIB del país.