En 2003, después de dedicarse durante 35 años al mundo de las finanzas corporativas, Majolo abrió un hotel boutique en la Selva Atlántica cerca de Sao Paulo. Un día, un químico apareció en el establecimiento vendiendo una nueva fórmula de limpieza desarrollada por investigadores de la Universidad Federal de Ceará, en el norte de Brasil. Se trataba de una solución libre de cloro, fosfato y otros compuestos tóxicos que generalmente se encuentran en los productos de limpieza.

Majolo la compró en principio para mejorar el bienestar de sus huéspedes, pero más tarde tuvo la idea de crear un nuevo negocio: TerpenOil, una empresa de químicos ecológicos que fabrica productos de limpieza de alto rendimiento a base de ingredientes naturales.

Los productos de limpieza para el hogar convencionales pueden ser perjudiciales para nuestra salud y para el medio ambiente. Estudios recientes realizados por la Universidad de Bergen, en Noruega, y publicados por la American Thoracic Society concluyen que inhalar los compuestos químicos presentes en los productos de limpieza puede ser tan nocivo como fumar 20 cigarrillos al día. La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) asocia los productos químicos de limpieza con los problemas ambientales, ya que sus compuestos orgánicos volátiles (COV) son difíciles de eliminar.

Estos compuestos tienden a terminar en la corriente de agua, afectan la calidad del aire, contribuyen a la formación del smog y dañan la capa de ozono, reduciendo su capacidad de absorción de radiación ultravioleta. Un estudio de la EPA sugirió que el aire en los hogares puede estar hasta cinco veces más contaminado que el aire exterior, debido principalmente a las fuentes de combustión y a los productos de limpieza.

En 2007, Majolo compró la patente de la fórmula de limpieza a la Universidad Federal de Ceará y la adaptó para que fuese eficiente también para la limpieza industrial a gran escala. "El desafío despertó mi antiguo deseo de aportar algo positivo a la sociedad, pero que también pudiera generar ingresos", dice Majolo, señalando que el producto debía combinar precio, escala y calidad para tener éxito.

"La clave es replicar la forma en la que la naturaleza funciona cada día, utilizando las nuevas tecnologías para restaurar lo que perdimos hace milenios sin regresar a la Edad de Piedra", explica Majolo. Eficaz en la lucha contra la suciedad, el moho y los hongos, la novedad de la sustancia de limpieza radica en sus orígenes naturales. La fórmula se basa en aceites terpénicos: compuestos orgánicos que se encuentran en los cítricos y otras plantas, con propiedades disolventes, antisépticas, bactericidas y fungicidas. Y si bien algunos estudios señalan que los terpenos pueden reaccionar con el ozono y crear formaldehído, la compañía afirma que sus concentraciones son demasiado bajas para ser peligrosas.

Con sede en la ciudad de Jundiaí, a 60 km de Sao Paulo, TerpenOil obtiene la mayor parte de sus materias primas de las naranjas procesadas en las fábricas de zumos, pero también utilizan pino, eucalipto y citronela. La compañía abastece principalmente a empresas con altas demandas de sostenibilidad y preocupadas por asegurar la salud de sus empleados, con una producción de aproximadamente 60,000 litros de limpiadores cada mes, todos biodegradables y hechos a partir de recursos renovables.

Las pruebas realizadas con muestras de TerpenOil en el Instituto Adolfo Lutz de São Paulo mostraron su capacidad para reducir los mohos y las bacterias inhalables en los espacios cerrados en 90 y 80% respectivamente. La compañía es la única empresa de limpieza en Brasil certificada por la Asociación Brasileña de Estándares Técnicos (ABTN), lo que significa que está habilitada como proveedor para edificios "verdes".

El mercado brasileño de productos de limpieza e higiene personal generó unas ventas de 21,500 millones de reales (5,800 millones de dólares) en 2016, tras crecer 44,3% en cinco años. “Vimos una oportunidad en la gran demanda de productos cotidianos saludables y naturales provenientes de fuentes renovables”, apunta Marcelo Ebert, director de TerpenOil.

Si bien el modelo comercial de la compañía se basaba originalmente en las ventas a empresas y clientes corporativos, TerpenOil ha lanzado este año una nueva marca para el mercado minorista bajo el nombre de YVY. La nueva marca tiene su propio modelo comercial, vendiendo líquidos de limpieza concentrados y cápsulas recargables a los hogares a través del comercio electrónico y por suscripción mensual. La venta de la fórmula de limpieza concentrada elimina la necesidad de empaquetar la solución en botellas de plástico que contienen principalmente agua, lo que reduce las necesidades de transporte.

La compañía ha invertido 10 millones de dólares en ambas actividades, con un crecimiento en las ventas de entre 20 y 40% anuales. Las ventas minoristas, aunque son nuevas, han crecido de manera constante alrededor de 20% cada mes. Los competidores de TerpenOil son otros fabricantes de productos de limpieza a base de terpeno, pero enfocadas solo al mercado corporativo.

TerpenOil también ha desarrollado productos para el tratamiento de las emisiones de gases, que neutralizan los COV y los olores en los conductos de ventilación de los edificios industriales y tratan el aire. Estos productos aún representan una pequeña parte de los negocios de la compañía y están dirigidos solo a clientes corporativos. "A medida que el mercado se vuelve más consciente, planeamos ampliar nuestra cartera de productos", concluye Ebert.