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Así se vivió la experiencia Mead en Club El Economista
Los suscriptores de Club El Economista tuvieron la fortuna de visitar Colonia, un meadery, bar y restaurante donde pudieron probar cuatro bebidas de fermentado de mel elaborados con miel 100% mexicana.

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El pasado 22 de marzo, Club El Economista se dió a la tarea de convocar a sus suscriptores en Colonia, un meadery propiedad de Lazarus & Colin ubicado en la Colonia Juárez de la Ciudad de México, un lugar donde se elabora este fermentado de miel y asegurá una experiencia única a sus visitantes gracias a la calidad de esta antigua bebida.

Dennis Lazarus, creador y especialista en Mead (Hidromiel en su traducción al español) acompañó a los suscriptores en esta cata, proporcionándoles cuatro muestras de las 13 variedades de Mead que producen y la explicación de su proceso de elaboración, historia, antigüedad e ingredientes.

De hobby a empresa
Todo comenzó en 2008, cuando Dennis Lazarus y su socio Alberto Colín comenzaron un proceso de fermentación en casa mediante una receta que vieron en un blog de internet. Así fueron mejorando poco a poco hasta que en 2021 nace la idea de comprar una plataforma formal y comenzar con la expansión y en 2023, se logró la apertura de Colonia Meadery.
“Era muy importante para nosotros tener un lugar, un bar que es un punto de venta controlado por nosotros donde se controla toda la experiencia, se presenta la bebida cómo es y cómo se aprovecha el conocimiento de la gente aquí para presentar la bebida y que no fuera nada más como la vendemos”, comentó Dennis Lazarus.
La experiencia Mead
Fueron cuatro variedades de Mead las que fueron degustadas por los suscriptores, que van desde los 9 a los 12 grados de alcohol. Una bebida considerada la más antigua del mundo y con una gran tradición en Europa, especialmente en Francia, donde en el año 1393 surge la idea de carbonizar la miel para obtener un fermentado de gran calidad, y las hidromiel producidas por Lazarus & Colin son elaboradas a partir de variedades de miel originarias de varios estados de la República Mexicana.

La primera degustación de los suscriptores de Club El Economista fue un Mead tradicional de floración de Tamarindo, con un sabor refrescante que abría los paladares para las siguientes tres variantes. La segunda fue un Bochet, la cual es una variante histórica de mead hecho con miel caramelizada, mientras que la tercera fue un Mead tradicional de floración de Mango, originario de San Blás, Nayarit y elaborado con miel de floración de mango, con un sabor y aroma frutal, fresco y ligeramente ácido.

Finalmente, la cata cerró con la cuarta variante, que fue un Mead tradicional de floración de Aguacate, originario de Michoacán y con un sabor y aroma a frutos secos ligeramente ácido.

La experiencia de los suscriptores
En palabras de los suscriptores de Club El Economista, para Johan Pérez Gómez, miembro desde 2021, fue una experiencia totalmente nueva, pues no conocía lo que era la hidromiel, considerándola deliciosa y muy ligera, siendo la de tamarindo su favorita al ser un sabor ligero pero con la fermentación de la fruta totalmente presente. Así mismo reiteró que gracias al Club El Economista, ha sido partícipe de experiencias únicas e increíbles.