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Ven desventaja para México por reglas de origen y aranceles
Mientras países no pertenecientes al T-MEC se benefician de un arancel plano de 15%, la industria automotriz mexicana enfrenta reglas de origen más estrictas y la tarifa de la Sección 232, dicen.

La AMIA hizo este planteamiento en una carta dirigida a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) este 7 de enero.
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) exige reglas de origen más estrictas que cualquier otro tratado comercial, pero da menos ventajas que las otorgadas por el gobierno del presidente Donald Trump a la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, cuestionó la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
La AMIA hizo este planteamiento en una carta dirigida a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) el 7 de enero.
Cuando el T-MEC entró en vigor en julio de 2020, la industria de vehículos ligeros se vio obligada a incluir más insumos, partes y componentes en sus productos, con el fortalecimiento significativo de las reglas de origen.
La industria acordó aumentar el Contenido de Valor Regional (CVR) de 62.5 a 75%, junto con requisitos adicionales de compra dentro de la región de determinadas autopartes (partes esenciales), así como del acero y el aluminio utilizados en dichas autopartes, además de la introducción de una nueva disposición sobre contenido laboral.
En conjunto, estos cuatro elementos principales incorporados en el acuerdo (CVR, contenido laboral, partes esenciales y compras regionales de acero y aluminio) hicieron que las reglas de origen automotrices del T-MEC fueran las más estrictas de cualquier acuerdo en el mundo.
Esto representó un escenario desafiante para las empresas que producen en América del Norte. No obstante, la industria asumió este compromiso con la convicción de que dicho esfuerzo era fundamental para la región, ya que el cumplimiento de estas reglas garantizaría el acceso al mercado regional libre de aranceles, y los beneficios de esta integración recaerían principalmente en las Partes del T-MEC.
“Desafortunadamente, ese no ha sido el caso. A pesar de los esfuerzos sustanciales realizados por la industria, la situación actual es en realidad peor que la de otros países no pertenecientes al T-MEC, como Japón, la Unión Europea o Corea del Sur, todos los cuales se benefician de un arancel plano de 15%”, dijo la AMIA.
En contraste, México está sujeto a los aranceles de la Sección 232, al mismo tiempo que debe cumplir con los requisitos de origen más estrictos de cualquier acuerdo comercial.
Asimismo, la AMIA agregó que observa con gran preocupación que la resolución de 2022 del panel de solución de controversias sobre las reglas de origen automotrices no ha sido respetada.
Si bien ha habido una considerable especulación sobre lo que las Partes del T-MEC discutirán en relación con el tema de las reglas de origen, la AMIA expuso que no busca prejuzgar ni anticipar el contenido de ninguna discusión al respecto.
Sin embargo, desde la perspectiva de la industria, subrayó que cualquier discusión sobre las reglas de origen debe tomar en cuenta los siguientes tres elementos: la disponibilidad de componentes, insumos y materias primas necesarias en América del Norte; la competitividad y asequibilidad de dichos componentes, insumos y materias primas; y finalmente, en caso de que se discutieran modificaciones, el establecimiento de un calendario adecuado que permita a los fabricantes de equipo original ajustarse y reconfigurar sus cadenas de suministro.

