Actualmente, las mujeres han tomado protagonismo en diversos sectores de la sociedad, demostrando que no existe ningún obstáculo para ellas. Con ese motivo, Claudia Maya, líder de Recursos Humanos para Latinoamérica de la compañía de seguros Marsh Brockman y Schuh, y Katy Rodríguez, gerente global de Responsabilidad Social, comparten a detalle uno de sus programas de desarrollo e inserción de mujeres en ámbitos directivos.

Cada año, la empresa realiza el Dive In Festival en más de 30 países. Durante este festival exclusivo de Marsh, se llevó a cabo un panel a cargo de Claudia Maya para hablar sobre equidad de género a nivel mundial, la metodología que se sigue y los objetivos a lograr. Dentro de esta plática, trascendió que muchas empresas se preguntan por qué algunas mujeres calificadas para cargos de mayor responsabilidad no cuentan con el apoyo que las inspire, impulse y proteja en el camino a la alta gerencia. Se llegó a la conclusión de que lo que falta es el tema de sponsor o patrocinios. Al respecto, la compañía detalló las acciones concretas para ayudar a mover e incrementar este porcentaje de mujeres:

• Identificar a la mujer calificada.

• Analizar su preparación mente-cuerpo–espíritu. Éste es un paso vital, ya que se considera la base.

• Hacerles ver que no están solas, y asegurarse de que cuenten con lo necesario en la casa y el trabajo para desarrollarse profesionalmente.

• Apoyar a identificar una habilidad básica a mejorar, una que tenga impacto en su vida personal y profesional.

• Impartir mentor-ship o sponsorship. Aquí se implementan planes de mentoría para identificar acciones y experiencias para adquirir conocimiento y prepararlas para concursar en el futuro y tener éxito.

Las empresarias destacaron que continuamente se están buscando nuevas candidatas para este programa, que calcula un aproximado de cuatro a seis meses para desarrollar las habilidades profesionales necesarias, aunque insistieron en que la duración en realidad depende del potencial y herramientas con los que cuenta cada candidata.

Algo que se ha visto que facilita el trabajo es la gama de oportunidades que saltan a la vista: la disposición y las ganas en las participantes son un gran aliciente para seguir brindando esta atención.

De esta forma, se han logrado resultados muy importantes, como el empoderamiento de las mujeres, el crecimiento de su motivación, la capacidad de decisión y la iniciativa respecto a su vida laboral. Este programa es algo que se ha hecho siempre en Marsh, pero ahora se hace de manera más dedicada y enfocada en mujeres.

Respecto a los problemas y retos que se han visto, la falta de redes, de asesoramiento especializado, los problemas culturales y empresariales y la desconfianza de las mujeres han sido un verdadero desafío, mismo que ya se está combatiendo a través de la búsqueda de un trabajo colaborativo con los actores de las empresas. En este sentido, ya se buscan alianzas para seguir desarrollando y capacitando a mujeres, y existe un acercamiento con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, para llegar a más compañías aseguradoras.

Finalmente, entre los planes a futuro, se analiza la opción de impactar en temas de política pública, aunque por el momento están enfocados en la mentoría profesional de mujeres.

La inclusión laboral femenina en México es un desafío que implica una gran cantidad de trabajo. En nuestro país, se considera que es un camino largo, pero los esfuerzos de organizaciones y personas ya se están haciendo. En palabras de Claudia Maya y Katy Rodríguez, “la diversidad nos hace fuertes y crear una cultura inclusiva nos permite prosperar como compañía y como país”.

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