Ford y General Motors tiraron la producción y la exportación de vehículos nuevos durante octubre pasado, al registrar la caída más pronunciada para un décimo mes en la historia de la industria automotriz desde el 1989.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía  reportó que las armadoras de autos en México ensamblaron 311,150 unidades en octubre del 2019, lo que significa una disminución de 16.3% contra el mismo mes del 2018, en donde Ford no produjo ni un vehículo y General Motors cayó 30% tras el paro técnico por la falta de componentes provenientes de las fábricas de Estados Unidos (EU) que se mantuvieron en huelga laboral y que obligó a frenar la operación de dos plantas (Silao en Guanajuato y Ramos Arizpe en Coahuila).

Ford informó que la nula producción de vehículos es parte del cambio de plataforma en sus plantas, que pasarán de manufactura de autos de combustible a sistema eléctrico.

Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), calificó como inusual la “enorme” caída en la producción, vinculada con paros técnicos de cambios de plataforma, en el que, incluso, una marca (Ford) no produjo nada por el cambio de modelo. De acuerdo con fuentes de la industria, el Ford Fusión seguirá produciéndose en las plantas de México en menor medida, aunque el cambio de plataforma se dará hacia el ensamble de un SUV eléctrico.

Para ello, la planta de Ford en Hermosillo, Sonora, realiza paro técnico para dicho ajuste y la de Cuautitlán, Estado de México, un tooling (ajuste o cambio de maquinaria para los eléctricos), donde los trabajadores participan. Cabe resaltar que este proceso puede durar hasta nueve meses.

A pesar de que dos de las grandes automotrices estadounidenses redujeron considerablemente su producción, también Volkswagen cayó 22.3%, Nissan 13.1% como parte de la transición a nuevas generaciones en varios de sus modelos, ente ellos el Versa. El caso de Kia llamó la atención, pues a pesar de la caída en ventas de autos y exportación de la industria, en general, dicha marca mantenía su dinamismo en meses pasados y en esta ocasión bajó su fabricación en 13.2%; mientras que Mazda disminuyó su ensamble en 11.8% como parte, también, por la llegada del Mazda 3 renovado.

“Fue la tormenta perfecta porque tenemos paros técnicos, afectó la huelga en EU y se reducen las ventas internas. El efecto es la caída en producción, dando la baja de 2.6% en el acumulado enero a octubre. Quiero destacar que esta caída no marcará tendencia”, afirmó Eduardo Solís.

Con oxígeno

En cambio, la producción de Honda aumentó 330% en octubre pasado, como parte de su recuperación en el ensamble, tras haber sido afectada su planta en Celaya por una situación de desastre natural que la obligó al cierre total. Toyota creció 2.1% su ensamble en el décimo mes y se encuentra a días de iniciar operaciones en su planta de Guanajuato. En cambio, Audi también aumentó su producción en 3.7 por ciento. Mientras BMW no entregó el reporte de producción.

EU con menor demanda

La exportación de automóviles cayó 19.5% interanual a 252,292 unidades. Ford disminuyó sus envíos en 94%, seguido por General Motors en 31.7%, Mazda con 52.3% y Volkswagen con 33%, también Kia con 19% y Nissan con 8.8 por ciento.

El presidente de la AMIA precisó que todos los destinos de exportación se cayeron en octubre; sin embargo, el caso de EU destacó porque la disminución fue de 18.6%, considerado como “un retroceso importante”, impactado por la menor participación de las dos armadoras estadounidenses (Ford y General Motors).

No obstante, dos marcas aumentaron su exportación: Audi con 119% en octubre pasado y Honda con 280 por ciento. La industria automotriz ha producido 3 millones 242,476 unidades de enero a octubre, lo que significa una baja de 2.5% contra el 2018; en cambio, la exportación registró 2 millones 836,063 autos con una baja de 1.67%, comparado con el mismo lapso del año previo.

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