La industria mexicana supera su capacidad de producción para abastecer la demanda extra de cubrebocas, gel antibacterial, guantes y termómetros, a la par de que se ve amenazada por el escaso abasto de materias primas que provienen del extranjero, principalmente de China.

Jesús Granados Campos, presidente del sector de fabricantes de dispositivos médicos y material de curación de Canacintra, comentó a El Economista que en tan sólo unos días se ha generado una demanda inusual en la que tan sólo una empresa fabricante de cubrebocas pasó de elaborar 100,000 a 150,000 al día. La industria sigue trabajando a marchas forzadas al operar a 110%, pero admite que se ha visto rebasada por la psicosis y preocupación de la población.

En entrevista, el representante del sector de dispositivos médicos de la Canacintra afirmó que la industria está preparada para atender la demanda extraordinaria, aunque eso requiere de una inversión adicional, emplear a un mayor número de personal y disponer de logística que distribuya el producto, que implica costos adicionales a la empresa.

Hasta el momento no existen incentivos ni apoyos gubernamentales para que las empresas redoblen operaciones y puedan abastecer el mercado de dispositivos médicos; mientras que las fábricas no pueden aventurarse a implementarlo ante un corto plazo, porque saldrían perdiendo cuando la demanda se estabilice. Cuando viene un pico de esta naturaleza, dijo, sufre la población al no encontrarlas en las tiendas, es una demanda inusual y la industria produce acorde a un programa y estadísticas de años previos. Aun cuando se preveía este fenómeno, México atendió a sus clientes extranjeros. Ante dicho incremento en la demanda, las 50 empresas afiliadas a la Canacintra que elaboran este tipo de equipo médico de prevención se han saturado y “ya nos alcanzó el tiempo, algunos de estos insumos (entre ellos telas y las ligas) están retrasados porque vienen de otros países que tiene problemas de fabricación por la epidemia o la demanda, lo que hace imposible tener los insumos en su totalidad, porque no se producen en México por ser commodities al ser más económicos”.

Granados Campos señaló que las compras de pánico no están controladas por el industrial, y por eso se ha dado la escasez del producto y disminuido la producción, porque no hay estrategias que cubran la demanda extra.

La industria tiene pedidos del proveedor en el extranjero y tiene sus tiempos ante esta situación, sigue fabricando con lo que llega y vende, manifestó.

“Esta situación de psicosis surge hace un par de semanas y estamos en el pico, y la producción de los fabricantes no logra subsanar la demanda que requiere la población y que en algunos casos son compras de pánico, porque hay familias que ya tienen gel y quieren más, lo que no se puede controlar”.

El representante de la Canacintra comentó que en diciembre este tipo de productos como el cubrebocas, el gel y los guantes eran sólo de uso del sector salud privado y público por médicos y enfermeras, y ahora con el brote de la pandemia del coronavirus se extendió la compra desde el gobierno federal, estatales, diputados, senadores, empresas y familias.

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