Grupo Aeroméxico no soportó la crisis del Covid-19. Se informó que Aeroméxico, Aeroméxico Connect, Aeroméxico Cargo y CECAM (empresa de dedicada al entrenamiento y capacitación de personal), entre otras subsidiarias iniciaron un proceso voluntario de reestructuración financiera bajo el Capítulo 11 en los Estados Unidos, por ser la mejor decisión administrativa y que les permite continuar sus operaciones.

Durante el primer trimestre del 2020 el grupo reportó una pérdida neta de 2,508 millones de pesos, con un margen negativo del 17.8%, y hasta marzo sus pasivos totales sumaron 116,637 millones de pesos, 22.5% más respecto del nivel de cierre del 2019. En los siguientes meses la situación se agudizó con la crisis sanitaria: en abril y mayo registraron una caída del 97% en el transporte de pasajeros.

“La pandemia ha tenido un impacto sin precedentes en la economía mundial y la industria de viajes. Hoy, más que nunca, es esencial poder adaptarse rápidamente para satisfacer las necesidades de los viajeros en un entorno incierto. Nos hemos comprometido a tomar las medidas necesarias para asegurar nuestro futuro ingresando de manera voluntaria al proceso del Capítulo 11 para ser más fuertes y resistentes”, señaló su director, Andrés Conesa.

En un comunicado, el grupo precisó que las operaciones de las empresas continúan y que este mes incrementará su presencia en el mercado doméstico, cerca del doble de vuelos comparado con el mes previo. Adicionalmente, se prevé que aumente su operación internacional, en línea con las regulaciones locales y la demanda esperada.

“El proceso bajo el Capítulo 11 está diseñado para que las empresas puedan mantener sus operaciones, por lo que todos los boletos, reservaciones, vouchers electrónicos y Puntos Premier se mantienen vigentes de acuerdo con los términos y condiciones actuales. La Compañía continuará operando de manera normal y de acuerdo con sus permisos y concesiones durante este proceso” detalló.

Así, Aeroméxico, la aerolínea bandera de México, sigue en el camino de sus pares en Colombia, Avianca, y en Chile, LATAM.

Nuevos financiamientos y Delta

El lunes, el grupo informó luego del préstamo inicial de PLM (empresa donde tiene una participación del 51%) por 50 millones de dólares realizado bajo la línea de crédito inter compañías, se le adelantaron 50 millones de dólares a Aeroméxico a través de compras anticipadas de boletos premio.

En la búsqueda de mejores horizontes, este martes afirmó que está en conversaciones para contratar un nuevo financiamiento preferencial, como parte de la reestructura dentro del procedimiento de reorganización (conocido, por sus siglas en inglés, como DIP financing) y confía en que lo concretará y, junto con el efectivo disponible de la compañía y sujeto a la aprobación del tribunal correspondiente, proporcionará suficiente liquidez para que Aeroméxico cumpla con sus obligaciones.

Por lo pronto, no se espera existan cambios en las labores y responsabilidades diarias de sus colaboradores, mismos que continuarán recibiendo su salario y prestaciones de manera habitual.

“Aeroméxico tiene también la intención de continuar contratando bienes y servicios de sus proveedores y espera mantener los acuerdos comerciales vigentes con varias aerolíneas, incluyendo su alianza estratégica con Delta Air Lines a través de su acuerdo de colaboración conjunta”, se detalló.

La semana pasada, su director ejecutivo de Relaciones Institucionales, Sergio Allard, señaló que Delta reiteró su interés de seguir como accionista (tiene el 49%) a pesar de las complicaciones actuales y no podía hacer alguna inyección de capital luego de recibir ayudas por 5,000 millones de dólares, porque son recursos del gobierno estadunidense.

La relación con los sindicatos

Ante el complicado escenario previsto por el avance de la pandemia, Aeroméxico negocio con sus sindicatos ajustes en sus condiciones laborales.

Tras el anuncio de reestructura, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) informó que la decisión de Aeroméxico de adherirse al Capítulo 11 es una herramienta jurídica para reorganizar su negocio y llegar a acuerdos con sus acreedores continuando la operación, lo que permite a una empresa sanear sus finanzas y dar continuidad a la fuente de empleo.

La dirigencia sindical de los pilotos informó que están convencidos “de que la responsabilidad para afrontar correctamente esta crisis es compartida entre accionistas, directivos y trabajadores”.

En ese sentido, expuso la dirigencia sindical que continuarán negociando, a solicitud de la empresa, un esquema de ayuda económica que contempla las necesidades reales de los trabajadores y de las aerolíneas del grupo, por lo que estaremos atentos al panorama, “toda vez que nuestros contratos colectivos de trabajo están amparados únicamente por las leyes mexicanas”.

En un comunicado de prensa destacaron que es importante que los pasajeros tengan la certeza de que “en ASPA somos pilotos profesionales y solidarios con nuestras empresas, así lo hemos demostrado durante los más de 60 años de vida de nuestro sindicato. Confiamos en que encontraremos esquemas que favorezcan a las fuentes de empleo y apoyen en la exitosa reestructura de Grupo Aeroméxico.

Turbulencia sanitaria cimbra al sector aéreo

A raíz de la crisis del Covid-19, un puñado de aerolíneas en el mundo han solicitado protección por bancarrota:

Dentro de EU:

  • Compass Airlines
  • Miami Air International
  • RavnAir Group
  • Trans States Airlines

Fuera de EU:

  • Air Mauritius (Mauricio)
  • Alitalia (Italia)
  • Avianca (Colombia)
  • Comair (Sudáfrica)
  • Flybe (Reino Unido)
  • German Airways (Alemania)
  • Germanwings (Alemania)
  • LATAM (Chile)
  • South African (Sudáfrica)
  • Thai Airways (Tailandia)
  • TAME (Ecuador)
  • Virgin Australia (Australia)

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