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Rice and Shine, la marca mexicana que busca diferenciarse del skincare coreano
Adentrarse en el mercado del skincare implica competir con las marcas asiáticas y cumplir con las expectativas del consumidor.

A las hermanas Sámano les tomó un año y medio para obtener la patente del aceite de germen de arroz.
El consumo de productos para el cuidado de la piel (skincare) va en aumento, impulsado por la popularidad de marcas asiáticas y las recomendaciones en redes sociales, lo que intensifica la competencia en el mercado.
En este contexto, las hermanas Fátima y Lula Sámano, tuvieron una oportunidad de negocio con la extracción de aceite de arroz para uso comestible, pero se convirtió en una oportunidad para crear productos de belleza gracias a que patentaron su descubrimiento.
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Fátima Sámano relata que el primo de su padre quería desarrollar aceites comestibles con la extracción del aceite de germen de arroz, pero descubrieron que cada mililitro tenía una fuerte concentración de vitamina E.
Mi hermana y yo fuimos a hacer estudios para saber en qué podía funcionar y nos dijeron en las certificaciones de la Unión Europea que su uso en ocho semanas disminuye hasta 20% las arrugas y manchas”, relata.
El mercado mundial de la belleza crece, ante una mayor preocupación por el cuidado de la piel, por lo que se espera que para 2030, tenga un crecimiento anual del 5%, de acuerdo con McKinsey.
El proceso detrás de la patente
Debido a la alta concentración de vitamina E y el aprovechamiento del germen de arroz, trabajaron en obtener la patente, la cual obtuvieron gracias a la asesoría de asesorada por la empresa ClarkeModet. El trámite les tomó un año y medio.
Lula Sámano comenta que al obtener la patente, se postularon al Premio IMPI a la Innovación Mexicana 2025, que recibió 3,763 postulaciones, de las cuales 59 corresponden a la categoría de mujeres inventoras, de acuerdo con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Las hermanas expresan que a pesar de que el proceso duró más de un año los beneficios son notorios al ser un producto atractivo para el mercado de skincare en México.
A la gente le atrae el tema de las patentes porque compran algo diferente. A nosotras nos beneficia por el tema de las ventas porque nadie más tiene tu producto”, añade Lula Sámano.
De acuerdo con McKinsey, en el ámbito de la belleza, los consumidores gastan selectivamente en productos, por lo que aquellos que ofrecen soluciones clave o una diferenciación notoria, tienen más probabilidad de ser compradas, frente a aquellas que no cuentan con fórmulas únicas o utilizan publicidad engañosa.
Marca mexicana con producción en España
Con la obtención de la patente, fundaron Rice and Shine, una marca con 16 productos que contienen el aceite de germen de arroz, la cual está diseñada para todo tipo de piel.
Pero para obtener el aceite, recolectan el germen de varios productores de arroz bomba, utilizado principalmente para la elaboración de la paella, provenientes de Valencia, España.
Aunque la marca es mexicana, la producción proviene de España, debido a que han intentado utilizar la materia prima nacional, pero el resultado no es el mismo.
A pesar de esto, expresan que la obtención de la materia prima tiene un impacto social. “El producto es natural y nos enfocamos en la economía circular, porque aprovechamos los costales de germen que muchas veces se tiran a la basura”, puntualiza Fátima Sámano.
Competencia frente a marcas asiáticas
La tendencia de consumo de productos asiáticos en skincare, proveniente principalmente de Corea del Sur, provoca un reto para las marcas mexicanas, por lo que ambas hermanas expresan que al obtener una patente, las ayuda a diferenciarse.
Sin embargo, mencionan que además de la competencia, también la opinión y experiencia del consumidor requiere más cuidado. Esto se debe a que los compradores son más cautelosos al probar una nueva marca por el temor que pueda hacer daño en la piel.
Al comprar un cosmético nuevo lo piensan mil veces. La gente empieza de poco a poco porque buscan que sea de buena calidad y si no les gustó, el cliente se aleja definitivamente de la marca”, relata Fátima.
Las hermanas recomiendan a los emprendedores del sector de belleza que consideren todas las opiniones de los clientes y si un producto tiene éxito, evitar sacar un complemento porque a veces demasiados productos similares alejan al consumidor.
Asimismo, para asegurar la calidad de los productos en los distintos tipos de piel, las fundadoras mencionan que ellas son las que prueban los productos en desarrollo, ya que una tiene piel grasa y la otra piel seca.
“Siempre hemos dicho que nunca vamos a sacar algo que no usamos. Tenemos pieles distintas y esto nos funciona porque nos complementamos y vemos los efectos de los productos”. cuenta Lula Sámano.



