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Economía

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IIF: Deuda mexicana en manos locales amortigua riesgo de salida de capitales externos

Ayuda a contener el aumento de los rendimientos cuando se presentan episodios de aversión al riesgo.

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 FOTO: ESPECIAL Jorch R Orrantia

Yolanda Morales

La menor participación de inversionistas extranjeros en la deuda mexicana y el mayor peso de los tenedores locales han reducido la vulnerabilidad del peso frente a episodios de aversión global al riesgo, explicó Jonathan Fortun, economista senior del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

De acuerdo con Fortun, la tenencia de títulos de deuda mexicana en manos de extranjeros representa alrededor de 11% del total en circulación, una proporción que ha caído 28 puntos porcentuales desde enero del 2015, cuando ostentaban cerca de 40% del total.

Cifras del Banco de México al 27 de agosto del 2026, muestran que el total de los valores gubernamentales en circulación asciende, a 16.04 billones de pesos, monto que incorpora un incremento de 832,234 millones de pesos respecto del saldo al cierre del 2025.

De ese total, 88.9% está en manos de residentes en el país, con 14.26 billones de pesos, mientras que los residentes en el extranjero poseen 1.79 billones, equivalentes a 11.1% del total.

Entrevistado por El Economista, el experto del IIF, quien revisa estadísticas financieras de mercados emergentes para elaborar el reporte mensual Capital Flows Tracker, explicó que esa proporción de 40% en manos de extranjeros, convirtió en aquellos años al peso mexicano, en el instrumento con el que todo el mundo cubría riesgo emergente. Cada vez que había un susto global, el peso pagaba la cuenta de todos, comentó.

“Esa es la razón de fondo por la que el ruido del T-MEC, del Tratado de Libre Comercio, no ha movido tanto el tipo de cambio como lo hubiera hecho antes”, comentó.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha señalado que la menor participación de inversionistas extranjeros en los mercados de deuda de economías emergentes ha reducido la sensibilidad de estos países a los episodios de aversión global al riesgo.

En su informe semestral Global Financial Stability Report, explicaron que una mayor proporción de bonos gubernamentales en manos de inversionistas locales ayuda a contener el aumento de los rendimientos cuando se presentan episodios de aversión al riesgo, frente a lo que ocurriría si una mayor parte de la deuda estuviera en manos de extranjeros.

Rendimientos elevados

La menor exposición a los flujos externos, sin embargo, convive con un mercado que exige rendimientos elevados para financiar al gobierno mexicano.

Fortún explicó que el bono mexicano está pagando alrededor 9.3%; frente a 4.84% del Treasury estadounidense a 10 años, una diferencia de aproximadamente 450 puntos base.

Para los títulos a 30 años el diferencial ronda los 460 puntos base, con un rendimiento cercano a 9.8% de México frente a 5.24% de Estados Unidos.

Fortun explicó que, aunque el bono mexicano ofrece un rendimiento elevado, los inversionistas extranjeros pueden obtener retornos atractivos en sus propios mercados, en su propia moneda y sin asumir el riesgo cambiario y crediticio que implica invertir en un mercado emergente.

“Eso, aunque suena generoso ha restado apetito por los bonos mexicanos, porque los inversionistas, sin salir de casa digamos, obtienen rendimiento en su propia moneda y sin riesgo crediticio como el que representa buscar a emergentes”, comentó.

Eso es otro punto que explica la estabilidad del peso.

El nivel de los rendimientos también ha llamado la atención de los mercados internacionales. En un artículo publicado por The Economist señaló que México enfrenta dificultades para convencer a los inversionistas de deuda y destacó que el país paga alrededor de 9.3% por sus bonos en pesos y 6.4% por sus bonos a 10 años denominados en dólares, en un contexto de preocupación por la posición fiscal, el costo de la deuda y el apoyo financiero a Pemex.

La revista planteó que la presentación del Paquete Económico 2027 será una prueba para la credibilidad de la política económica mexicana.

Deterioro fiscal y del sector financiero sí preocupan

Fortun matizó el riesgo que representa esta mayor exigencia de rendimiento al señalar que la nueva composición de los tenedores también modifica la naturaleza de la vulnerabilidad del mercado mexicano.

Esta recomposición es otro factor que ayuda a explicar la estabilidad del peso, agregó.

Sin embargo, dijo que el cambio de esta composición de los tenedores de deuda si es un factor de preocupación para la mayor asociación de entidades financieras globales, ya que no existe en el país una red de seguridad en caso de que los compradores marginales, se deshagan de esos títulos.

“Si las cosas realmente salen mal respecto al peso, que no es nuestro escenario porque todo está saliendo relativamente bien para México como tal, pero no existe una safety net, una red de seguridad, si se quiere, como existen en los circos, justamente por el hecho de que el comprador marginal, sobre todo en el largo plazo del peso, ha ido cambiando”.

Los escenarios que podrían hacer necesaria esa red de seguridad en un mercado que ha cambiado hacia los tenedores locales serían, de acuerdo con Fortun un debilitamiento del sistema financiero mexicano o un deterioro de la situación fiscal que obligara a los tenedores locales de estos bonos a deshacerse de sus posiciones.

Yolanda Morales

Yolanda Morales Quiroga es “corresponsal itinerante” en organismos financieros internacionales, apasionada de la macroeconomía y la política monetaria y contadora de historias, detrás de sus apuntes de reportera. Oficio en el que se ha desempeñado por 19 años. Reportera de Finanzas Globales, blogger y conductora del Programa en línea de El Economista, Voces en Directo.

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