Durante el 2013 la economía mexicana se desaceleró y, pese a que registró variaciones positivas en sus diferentes trimestres, éstas son menores a las exhibidas en los años posteriores a la crisis económica y financiera del 2008-09. De hecho, si se descuenta esta época de recesión, son inferiores a las de hace una década.

El Producto Interno Bruto (PIB) aumentó 0.7% a tasa anual en el último trimestre del año pasado, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Así, este crecimiento magro se debió al comportamiento de las actividades que componen al PIB, donde sólo las terciarias mostraron dígitos positivos, con un incremento de 1.3%; el peso de este sector (comercio y servicios) representa para la economía del país 60.7% del PIB total.

Esta actividad económica se benefició, principalmente, por la actuación en el cuarto trimestre del 2013 del comercio mayorista y minorista (tasa anual de 2.4%), servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles (1.1%), trasportes, correos y almacenamiento (1.2%) y servicios financieros y de seguros (1.4%).

La evolución del PIB fue provocada por el comportamiento del mercado interno y externo, es decir, la desaceleración en la producción industrial de Estados Unidos y la incertidumbre de nuevos impuestos que afectaron al comercio doméstico, advirtió Daniela Ruiz Zárate, analista de Monex.

Por su parte, el PIB de las actividades primarias cayó 0.3% a tasa anual, por los desplomes en servicios relacionados con las actividades agropecuarias y forestales (32.5%), en pesca (15.4%), en aprovechamiento forestal (1.3) y en cría y explotación de animales (0.01%). Únicamente el sector de agricultura creció 1.2 por ciento en este agregado.

Las actividades secundarias disminuyeron 0.4% en el cuarto trimestre del 2013, respecto del mismo periodo del 2012, producido por el desempeño de la construcción y la minería, con descensos de 4.6 y 0.9%, respectivamente. Las industrias manufactureras, que representan el sector con mayor participación en la economía (16.1%), ascendieron 1.9 por ciento.

El comportamiento negativo de la construcción fue ocasionado por la reestructuración de la vivienda de interés social, la producción de vivienda y la reducción del gasto público en infraestructura, aseveró Arnoldo López Marmolejo, economista de BBVA Bancomer.

En el 2013 la economía mexicana tuvo una variación anual de 1.1%, cifra que representa el crecimiento más bajo después de la recesión del 2009; en el 2010 la tasa fue de 5.1%; en el 2011, de 4.0%, y en el 2012, de 3.9 por ciento.

Por actividades económicas, las primarias y las terciarias ostentaron incrementos de 0.3 y 2.1%, respectivamente; las secundarias disminuyeron 0.7 por ciento.