Durante el 2013, el ímpetu de los inversionistas extranjeros por los valores gubernamentales mexicanos se moderó significativamente, al registrar compras en ese año por 21,973 millones de dólares, 53% menos que en el 2012, año en que se alcanzó un volumen sin precedente, de acuerdo con el reporte de balanza de pagos del Banco de México.

Después de la crisis económica y financiera del 2008-09, los elevados rendimientos en el mercado de dinero mexicano funcionaron como refugio de algunos capitales extranjeros, por lo que mantuvieron una demanda con tendencia a la alza hasta el cambio de pendiente el año pasado. En los últimos cincos años se captaron 126,870 millones de dólares por este concepto, de acuerdo con las cuentas del banco central.

Así, a continuación de esta época recesiva, la Reserva Federal de Estados Unidos empezó a incrementar la liquidez en los mercados, que produjo la redirección de estos flujos a los mercados emergentes como México, aseveró Daniela Ruiz Zárate, analista económico de Monex.

La tendencia, aseguró, fue alcista durante este periodo, sin embargo, en el segundo trimestre del año pasado cambió la pendiente y se dio justo cuando Ben Bernanke, entonces Presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, anunció que podrían recortarse los estímulos a la economía, hecho que provocó una reversión de los capitales. Este proceso no sólo se suscitó en territorio mexicano, sino también en la mayoría de las economías emergentes.

Este comportamiento en el mercado de dinero, al considerarlo en el agregado de las cuentas de inversión de cartera, es el que explica el desplome de 33.8% en la misma, ya que sólo atrajo 48,266 millones de dólares.

En esta misma tónica, otros factores que contribuyeron a la merma de la inversión de cartera fueron la dinámica de la colocación en el exterior de valores emitidos por los sectores público y privado por 11,184 y 18,146 millones de dólares, respectivamente, así como de la salida de recursos del mercado accionario por parte de inversionistas que residen en el exterior, por 942 millones de dólares.

Destaca también la adquisición de valores extranjeros por parte de residentes mexicanos por 2,095 millones de dólares.

La especialista de Monex destacó que el desplome en inversión de cartera, sobre todo en los instrumentos de deuda que emite el gobierno federal, tuvo un impacto para la economía mexicana en el tipo de cambio, debido a que en los primeros meses del 2013 se había visto un peso fuerte, y después enfrentó un proceso de depreciación.

Por otro lado, el rubro de otra inversión, que forma parte también de la cuenta financiera, exhibió una salida por 14,704 millones de dólares, derivada, fundamentalmente, por tres elementos: crecimiento de los depósitos en el exterior de residentes del país por 27,239 millones de dólares, amortizaciones de créditos externos del sector público por 2,553 millones de dólares, y disposiciones crediticias del sector privado por 15,088 millones de dólares.

CUENTA CORRIENTE

La cuenta corriente de la balanza de pagos registró un saldo negativo de 22,333 millones de dólares en el 2013, cifra que representa el mayor déficit en casi dos décadas, superando al del periodo recesivo del 2008, cuando el déficit fue de 20,174 millones de dólares.

Esta cantidad negativa fue equivalente a 1.8% del PIB, porcentaje superior de los últimos cinco años: en el 2009, el déficit representó 0.9 de este indicador; en el 2010, de 0.3; en el 2011, de 1.1, y en el 2012, de 1.2 por ciento.

El déficit de la cuenta corriente resultó de ingresos de 433,237 millones de dólares y egresos de 455,570 millones de dólares. En este último concepto destaca el pago renta por 41,986 millones de dólares, que agrupa las utilidades remitidas y reinvertidas por 18,769 millones de dólares, así como el pago de intereses del sector público y privado por 23,216 millones de dólares.

CUENTA FINANCIERA

Contrario al comportamiento de la cuenta corriente, la cuenta financiera de la balanza de pagos registró en el 2013 un superávit de 58,783 millones de dólares, 15% más que el alcanzado en el 2012; dicho monto es el más elevado desde por lo menos 1993. Este valor fue equivalente a 4.7% del PIB, mientras en el 2012 fue de 4.2 por ciento.

El saldo positivo fue consecuencia del dinamismo de sus tres principales conceptos: en la de inversión directa se obtuvieron ingresos por 25,221 millones de dólares (35,188 millones de dólares por inversión directa en México y 9,967 millones de dólares por inversiones directas de mexicanos en el exterior); en la de inversión de cartera un acumulado por 48,266 millones de dólares y en el rubro de otra inversión salidas de 14,704 millones de dólares, que concentran pasivos del sector público en la banca comercial y la de desarrollo, así como también pasivos de la banca comercial y del sector no bancario.

ERRORES Y OMISIONES

La cuenta de errores y omisiones abarca lo que se conoce como el capital no determinado.Es un ajuste por la discrepancia estadística de todas las demás cuentas de la balanza de pagos. El sistema de anotación de la balanza de pagos es de partida doble; es decir, cada anotación tiene su contrapartida, por lo que si la información estadística es correcta el saldo es cero. En la práctica no lo es.

Durante el 2013 este concepto registró una cifra de 18,661 millones de dólares, que es una disminución de apenas 0.36% comparada con los 18,730 millones del año previo y se puede leer también como una salida de capitales sin un origen.

Para Raymundo Tenorio, académico del Tecnológico de Monterrey, este rubro describe el dinero que es una fuga de capitales no registrada. También puede deberse a una sobrefacturación o subfacturación de exportaciones e importaciones; es decir, un poco de ilegalidad en el comercio exterior , agrega el investigador.

Para que esta cifra disminuya puntualizó el académico lo que hace falta es menos corrupción por parte de las autoridades y menos subfacturación de las empresas.

REDUCEN EMPRESAS MEXICANAS INVERSIÓN DIRECTA FUERA DEL PAÍS

Durante el 2013, la inversión directa de mexicanos en el exterior fue de 9,967 millones de dólares, 56% menos que los 22,471 millones de dólares del 2012. Para los expertos, esta disminución fue debido a que el año anterior los inversionistas mexicanos percibieron un ambiente de volatilidad en los mercados internacionales, así como a los factores de riesgo que hubo en las economías de la región.

Aunque los inversionistas mexicanos han visto a Estados Unidos con buenos ojos, están centrados principalmente en mercados de América Latina (Brasil, Argentina, Ecuador y Venezuela) , explicó Raymundo Tenorio, académico del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe.

De acuerdo con la Balanza de Pagos que difundió ayer el Banco de México, la economía mexicana captó en el 2013 un monto de Inversión Extranjera Directa de 35,188 millones de dólares, un nivel sin precedente en las cuentas externas del país, que fue 104% más que en el 2012 y 9% más que la registrada en el 2007, año récord en el que llegaron importantes flujos a la industria manufacturera, particularmente a la automotriz.

De acuerdo con el especialista del Tecnológico de Monterrey, cabe mencionar que el flujo de Inversión Extranjera Directa en el 2013 se vio influido positivamente por la adquisición del Grupo Modelo por parte de la empresa belga Anheuser-Busch InBev en el segundo trimestre del 2013, según establece el reporte del Banxico.

Aunque el académico del Tec de Monterrey coincide con el banco central, destaca: esa compra (la venta de Grupo Modelo) hizo que la IED creciera, pero no generó efecto multiplicador, es decir, no es nueva inversión, compró cosas que ya existían: fábricas, equipos de reparto, incluso tomó la decisión de recortar personal .

El banco central detalla en la balanza de pagos que el mayor flujo de IED se registró en el segundo trimestre del 2013, cuando ingresaron 19,307 millones de dólares, lapso en el que se generó la venta de la compañía cervecera mexicana por un monto de 13,249 millones de dólares.

El organismo puntualiza que el flujo de Inversión Extranjera Directa recibida por el país se integró por 17,588 millones de dólares por nuevas inversiones, 10,355 millones de dólares por reinversión de utilidades y 7,265 millones de dólares por un aumento neto de los pasivos de las empresas con sus matrices en el exterior.

El informe revela que los principales sectores de destino de esos recursos fueron: manufacturas (73.8%), minería (7.9%) y comercio (4.9 por ciento). Por país de origen, el flujo de IED provino principalmente de Bélgica (37.7%), Estados Unidos (32%), Países Bajos (7.6%), Luxemburgo (5.1%) y Japón (4.4 por ciento). (Con información de Fernando Gutiérrez.)

Infografia