Poco antes de finalizar este año, la economía del país frenó su tendencia ascendente, a causa, principalmente, de la debilidad del comercio exterior y de la demanda interna.

Al inicio de la segunda mitad del 2015, el indicador coincidente, que alude en conjunto a la producción, el mercado laboral, el consumo interno y el sector externo, se perfiló hacia un comportamiento creciente, sin embargo, para septiembre registró un valor de 100.02 puntos, menor en 0.001 puntos respecto del mes previo, de acuerdo con el Sistema de Indicadores Cíclicos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Este indicador, que refleja el estado general de la economía mexicana, se colocó por tercer mes al hilo por arriba de su tendencia de largo plazo (100 puntos), aunque esta disminución marginal lo posicionó en su fase del ciclo económico arriba de su umbral y decreciendo, lo que de acuerdo con la anterior metodología aludiría a una fase de desaceleración.

Esta dinámica se originó por el componente cíclico de las importaciones totales, indicador de los sectores interno y externo, que va en caída libre, con 15 descensos seguidos y 11 por debajo de la línea de 100 puntos y decreciendo (fase recesiva).

Los resultados de los otros componentes, con datos hasta el noveno mes del año en curso, fueron más alentadores. El Indicador Global de la Actividad Económica se estacionó debajo de su tendencia y creciendo (fase de recuperación).

La tasa de desocupación urbana, cuyo comportamiento es inverso al de la actividad económica, se posicionó encima de su tendencia de largo plazo y con una pendiente negativa (fase de desaceleración).

Mientras el número de asegurados permanentes en el IMSS, indicador de la formalidad; los ingresos por suministros de bienes y servicios al por menor, variable del consumo privado, y la actividad industrial, motor económico del país, se ubicaron arriba de los 100 puntos y con una dirección ascendente (fase de expansión).

Posible recuperación

Después de 13 meses en terrenos negativos y ante un escenario de debilidad mundial, el indicador coincidente consiguió su primer aumento.

La cifra oportuna de éste para octubre del 2015, que integra seis variables que refieren al mercado laboral y a los sectores externo y financiero, este último tanto de México como de Estados Unidos, reveló que se instaló por debajo de su tendencia de largo plazo y creciendo, al registrar un valor de 99.71 puntos, mayor en 0.02 puntos en relación con el mes anterior (fase de recuperación).

No obstante, con este resultado el índice, que busca señalar anticipadamente la trayectoria del coincidente, continuó por sexto mes consecutivo debajo del umbral de 100 puntos.

Esta ligera recuperación, para el décimo mes del año, derivó, particularmente, del empleo en las manufacturas, que se posicionó arriba de su tendencia de largo plazo y creciendo (fase de expansión), y del indicador de confianza empresarial momento adecuado para invertir , que se colocó abajo de su umbral y con pendiente positiva (fase de recuperación).

De sus otros componentes, para el décimo mes del año, la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE), el tipo de cambio real bilateral (México-Estados Unidos), el índice Standard & Poor’s 500 (índice bursátil de Estados Unidos) y el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores, en términos reales, se ubicaron abajo de su umbral y decreciendo (fase recesiva). La dinámica del tipo de cambio y de la TIEE es inversa a la de la actividad económica.

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