El Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene ya experiencia para utilizar los Derechos Especiales de Giro (DEG) de los países avanzados para ampliar los préstamos a los de ingreso bajo. Esto se hizo en abril del año pasado, en pleno choque financiero por la pandemia, explicó la directora gerente Kristalina Georgieva.

La operación que contó con la aprobación emergente de la membresía, fue una especie de “prueba de manejo” de lo que puede ser la antesala a la propuesta que han hecho México y Argentina para la reasignación de los DEG con el objetivo de apoyarles para reducir su endeudamiento, comentó la funcionaria.

Los DEG son giros activos de reserva, cuyo valor resulta de una canasta ponderada de monedas como son el dólar, euro, yen, libra y el yuan. Se utilizan para fijar los apoyos financieros que otorga el organismo y sustentan el poder de voto de los miembros.

En la conferencia de prensa que marcó el inicio formal de las Reuniones de Primavera del FMI, la directiva destacó que fue por la vía de emergencia, que el organismo colocó apoyos financieros por el equivalente a 24,000 millones de dólares en abril del 2020.

Durante la conferencia en línea, la funcionaria acotó que la propuesta realizada por México y Argentina para una redistribución de los DEG en los países de ingreso medio y bajo, tendrá que ser revisada y sometida a la votación del Directorio Ejecutivo, integrado por los representantes de los 190 países miembros. Votación de la que espera tener un resultado en junio próximo.

El uso de los DEG se completa cuando los países los reciben y los intercambian con otros organismos monetarios, principalmente los que emiten las monedas de referencia para su valor, que son Estados Unidos, Reino Unido, Japón y el Banco Central Europeo.

La propuesta de México y Argentina supone abrir mecanismos para el alivio del endeudamiento de países de ingreso medio.

En una declaración firmada por ambos países, plantearon al organismo dos vías para reasignar los DEG: la creación de un fondo de reservas en DEG que esté disponible para los países de ingreso medio, que son los que están pagando las tasas más altas por los préstamos.

Y la consideración de mecanismos bilaterales para hacer uso de la próxima asignación de DEG que favorezca la reestructuración más ordenada de la deuda de los países de ingreso medio en dificultades o la mejora de sus condiciones de financiamiento.

Preocupa la deuda

En la conferencia afirmó que en el FMI se encuentran preocupados por la situación de países que entraron a la crisis por la pandemia con fundamentales débiles. Se refirió en específico a niveles altos de deuda, limitado espacio fiscal y los más expuestos por su dependencia al turismo.

Además subrayó que ahora la urgencia es financiar la compra de vacunas y el fondo de Acceso Global para vacunas COVAX, que favorece la distribución equitativa del viral a bajo costo.

Aseguró que la política de vacunación es ahora una política económica, pues su progreso rápido pondrá fin a la crisis sanitaria y podría añadir nueve billones al PIB mundial para el 2025.

Advirtió que sin la intervención oportuna de los gobiernos a través de los apoyos fiscales y de los bancos centrales con los estímulos monetarios, la crisis por Covid-19 se habría convertido en una depresión tres veces más profunda.

Y afirmó que el apoyo a los hogares vulnerables y a las empresas, favorecerá una recuperación justa.

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