El Banco Central Europeo (BCE) considera que la política fiscal debe contribuir a impulsar el crecimiento potencial a largo plazo y la estabilización, según se desprende de las actas de su reunión de política monetaria de finales de octubre, en la que dejaron de lado las diferencias entre los miembros del consejo.

En concreto, en esa reunión el Consejo de Gobierno consideró que, “cuanto más contribuya la política fiscal a impulsar el crecimiento potencial a largo plazo y a proporcionar estabilización cíclica, antes se verán los efectos de las intervenciones de política monetaria en la inflación y la economía”.

Pero lo que claramente quedó reflejado en esta reunión, la última de Mario Draghi, fue que los miembros del Consejo de Gobierno del BCE dejaron de lado las diferencias de la reunión de septiembre sobre la idoneidad de poner de nuevo sobre la mesa el programa de compra de deuda. En estas actas se habla literalmente de un “fuerte llamamiento a la unidad del Consejo de Gobierno” de cara al futuro.

“Si bien se destacó que las discusiones abiertas y sinceras en el Consejo de Gobierno eran absolutamente necesarias y legítimas, se consideró importante llegar a un consenso y unirse al compromiso del Consejo de Gobierno de alcanzar su objetivo de inflación”, agregó.

Este llamamiento a la unidad coincide con la decisión de Christine Lagarde, la actual presidenta del BCE, que la semana pasada llevó a los gobernadores a un retiro de dos días para limar asperezas y escuchar las opiniones de todo el Consejo de Gobierno para poder realizar una toma de decisiones más consensuada.

Condiciones financieras se reflejan

El economista jefe del BCE, Philip Lane, dijo que el paquete de estímulos monetarios aprobado en septiembre había contribuido a gran parte de la relajación de las condiciones financieras de los meses anteriores, porque los mercados lo habían anticipado.

“Pese a un movimiento al alza en la fase inicial de la curva de rendimientos desde la reunión de política monetaria de septiembre, tomando una perspectiva a más largo plazo, las condiciones financieras se habían relajado significativamente desde la conferencia en Sintra en junio de este año”, dictan las actas.

Por ello, Lane propuso en la reunión de octubre mantener la política monetaria, aunque el Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos, como sea apropiado, para asegurar que la inflación se mueve hacia su objetivo de forma sostenida.