La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estima que el incumplimiento tributario en América Latina se ubica en 325,000 millones de dólares en 2018, un valor equivalente al 6.1% del PIB.

Esta fuga de recursos permite entender la limitada capacidad de respuesta de los gobiernos de la región ante la emergencia sanitaria, consignan expertos de la Cepal.

Al interior del informe "Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe", divulgado desde la sede de la entidad, en Santiago de Chile, explican que la crisis está multiplicando la necesidad de agilizar la capacidad y el acceso a recursos propios para responder de manera expedita a una crisis de esta naturaleza.

“El avance del contagio es exponencial, lo que amenaza un aumento en la demanda de servicios hospitalarios (…) mejorar los sistemas de transferencias intergubernamentales y responder al fuerte nivel de exigencia que pide respuestas cruciales e inmediatas para la economía y el cuidado de la salud”.

ISR, desperdiciando poder distributivo

Toman el caso del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para advertir que “se trata del instrumento de mayor poder redistributivo progresivo, efectivo y potencial de los sistemas latinoamericanos en coexistencia con una proporción mayoritaria de impuestos indirectos que suelen ser regresivos desde el punto de vista distributivo”.

En el análisis, la Cepal estima que el incumplimiento de este impuesto en México deja una brecha tributaria de incumplimiento del orden de 0.8% del PIB en el país, que está muy por debajo del 69.9% que ostenta Guatemala. Según sus métricas, el impuesto tributario captado a través de este gravamen se ubica 3.5% del PIB en México.

En tanto, el tributo que recae sobre los ingresos de las sociedades presenta una tasa de evasión en este impuesto de 19.9% en México, que deja una brecha tributaria equivalente a 0.7% del PIB.

En el análisis, refieren que “la crisis económica producto de la pandemia del Covid-19 afecta profundamente las perspectivas económicas y sociales de los países de la región. Es por ello que resulta sumamente relevante discutir no solo que medidas deben tomarse, sino también que nivel de gobierno las llevaría a cabo y como se distribuiría la carga de este financiamiento”.

Por ello observan que la capacidad de respuesta a la emergencia sanitaria es tan heterogénea en la región, pues va en función de las diferentes presiones sobre el gasto que ejerza la provisión de servicios públicos básicos, atención médica y apoyo a la economía local.

Y sobre todo, de la capacidad, y estructura de la recaudación tributaria y la base imponible de ingresos propios.

Por ello, el promedio de los apoyos fiscales en la región equivalen a 3.2% del PIB, y hay países que pese a ser de los gigantes regionales, como México, apenas otorgan estímulos equivalentes a 1.1% del Producto Interno Bruto.

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