El pago de deuda que realizará el gobierno mexicano al disponer de 70% de los recursos extraordinarios que le transfirió el Banco de México (Banxico) es un factor positivo para la calificación soberana, advierte la agencia Moody’s.

Se refiere al histórico remanente de operación del Banxico que transfirió a la Secretaría de Hacienda conforme a la ley de la institución, correspondiente al ejercicio fiscal 2016, que sumó 321,653 millones de pesos.

En un comentario especial, Jaime Reusche, analista soberano de Moody’s, enfatizó que este histórico ingreso no recurrente , equivalente a 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB), apuntalará al presupuesto y limitará los riesgos de bajos ingresos públicos que podrían presentarse por el menor crecimiento de la economía .

Ahí mismo, estimó que el extraordinario flujo de recursos facilitará que la deuda del gobierno se estabilice en 40% del PIB a mediados del año entrante.

La deuda pública creció y ha generado una importante expansión de los Requerimientos Financieros del Sector Público. Pero por este extraordinario flujo de recursos, el gobierno utilizará 70% del dinero trasladado por el Banxico para reducir los requerimientos financieros, lo que favorecerá para reducir la deuda , refirió.

Al cierre del año pasado, la deuda alcanzó 36.8% del producto, según las estimaciones de Reusche. Moody’s es la firma que tiene a México con la calificación crediticia más alta, en A3 , pero con perspectiva Negativa, que indica la proximidad de un ajuste a la baja en la nota soberana.

Crecimiento bajo, mal antecedente

En la nota, el analista destaca que ante la menor expansión económica esperada para este año es previsible que bajen también los ingresos propios recaudados vía tributaria.

Sostuvo su expectativa de crecimiento para este año en 1.4%, ubicándola en el piso del rango estimado por la Secretaría de Hacienda contenido en los Precriterios de Política Económica para el 2018, fijándolo entre 1.3 y 2.3 por ciento.

En un comentario previo, sobre el gobierno de México y las expectativas de crecimiento de corto plazo, enviado por la misma firma, los analistas enfatizaron que esperan una expansión modesta del PIB para el 2018, que llevaría la tasa por debajo de 2 por ciento.

Argumentaron que el principal obstáculo para el crecimiento en este y el entrante será la débil formación del capital fijo.

Es probable que las decisiones de inversión se demoren debido a la incertidumbre que rodea los cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos y las revisiones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Sus previsiones están sujetas a un mayor proteccionismo de Estados Unidos, lo que sería un riesgo a la baja.

Además, la agencia calificadora advierte que la debilidad de la actividad económica puede complicar los esfuerzos de consolidación fiscal de las autoridades, lo que podría comprometer su capacidad para estabilizar los coeficientes de deuda .

El remanente

Conforme lo dicta el artículo 19 bis de la Ley de Responsabilidad Fiscal, el gobierno tendrá que destinar al menos 70% del remanente transferido por el Banxico al pago de la deuda y la reducción del monto de financiamiento necesario para cubrir el déficit presupuestario o bien una combinación de ambos conceptos. El resto tendrá que irse al Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios.

El traspaso de 321,653 millones de pesos del Banxico al gobierno resultó de la generación de utilidad de la operación del banco central, favorecida por la depreciación sin precedentes del peso frente al dólar, que fue de 19.5% anual en el 2016.

El Banxico registró en el 2016 un resultado neto de 535,311 millones de pesos. La más alta de la historia que, además, constituye el tercer año consecutivo que reporta una operación positiva suficiente para reconstituir reservas y trasladar un remanente al gobierno conforme la ley.

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