En México, la población quedó con un “trauma” luego del incremento de los niveles de endeudamiento en las décadas de los 70 y 80, indicó Rogelio Ramírez de la O, nuevo secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“El México de hoy tiene una especie de trauma con la deuda de los años 70 y 80, y ese trauma está en la memoria colectiva. Así como Estados Unidos tiene un trauma con la Gran Depresión, que obliga a la Reserva Federal a buscar el empleo máximo por los altísimos niveles de desempleo que tuvieron en esa época, nosotros también. Nuestra sociedad nos hubiera reclamado que nos sobreendeudemos cuando no estamos calibrando correctamente el alcance de la pandemia”, señaló durante su comparecencia el la Cámara de Diputados.

El nuevo funcionario del gabinete de Andrés Manuel López Obrador defendió que, el año pasado, pese a la pandemia del Covid-19, el gobierno mexicano no se haya endeudado para otorgar mayores estímulos fiscales a la población, en comparación con otros países.

“La pandemia no estaba contemplada en el presupuesto, tampoco su duración y, por esa razón, cualquier país que esté con un objetivo de no sobreendeudarse tiene que ser muy cauteloso en cuanto a qué tan rápido despliega su gasto cuando no tiene la certidumbre de cuánto durará la pandemia”, dijo de manera presencial ante legisladores, esto mientras México enfrenta la tercera ola de contagios de Covid-19.

Ramírez de la O calculó que, con los apoyos que se dieron el año pasado –mayor gasto en protección social, en infraestructura y transferencias, emisión de créditos y préstamos personales– el gobierno de López Obrador destinó alrededor de 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

Lo anterior, subrayó, se hizo sin la necesidad de que el gobierno contratara deuda adicional al techo de endeudamiento aprobado por el Congreso y, con esto, en medio de la recuperación económica mundial, México es uno de los países emergentes que mantiene un nivel de deuda bajo, como proporción de su PIB, luego de la crisis sanitaria y económica.

“Para enfrentar esta coyuntura económica, el gobierno de México se enfocó en hacer un uso más eficiente de los recursos públicos para poder absorber el costo de la pandemia en el sistema de salud sin vernos forzados a utilizar más endeudamiento o incrementar los impuestos por encima de lo que había aprobado el Congreso. La respuesta se enfocó en el redireccionamiento de gasto no prioritario al gasto a la atención y control de la pandemia, incluyendo la adquisición de vacunas”

De acuerdo con los datos de Hacienda, al cierre del 2020 el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) –la medida más amplia de la deuda– se ubicó en 54.7% del PIB, su mayor nivel para cualquier cierre de año. Para este año, las estimaciones apuntan a que se ubique en 50.8% del Producto.

ana.martinez@eleconomista.mx