El Instituto Internacional de Finanzas (IIF) documenta que en febrero, México, Polonia y China concentraron las salidas de capital más importantes que se presentaron en los mercados emergentes.

En su reporte mensual, el Capital Flows Tracker, estima que sólo en enero, el éxodo de capitales desde México sumó 1,000 millones de dólares. Movimiento que, presume, se mantuvo en febrero, aunque no fue cuantificado.

Detalla que, en noviembre, México también protagonizó una salida, aunque menor, cercana a unos 400 millones de dólares.

Desde enero, el instituto advirtió que México sería la economía de América Latina más afectada por el proteccionismo de EU, lo que limitará fuertemente el flujo de capitales este.

En el reporte, dirigido por Emre Tiftik, subdirector de Análisis en el IIF, los analistas destacan, en contraste, que los flujos de capital de inversionistas institucionales hacia Brasil se han mantenido constantes, sin ninguna salida, a pesar de que en enero desaceleró.

Refieren que la llegada de capitales hacia emergentes, en general, se incrementó en los primeros dos meses del año, y estimaron de manera preliminar que atrajeron en conjunto 9,200 millones de dólares, con flujos particularmente robustos hacia Brasil, Rusia y Turquía.

En el reporte, los analistas del IIF destacan que los flujos de capital hacia los emergentes se mantienen avanzando lentamente desde agosto del 2016, y tuvieron un particular bache tras los resultados de las elecciones de EU.

En el reporte, explica que para limitar la depreciación de las divisas, a partir de las salidas de capital, los bancos centrales emergentes afectados utilizaron sus reservas internacionales.

Documenta para el caso de México una intervención cercana a 3,300 millones de dólares en enero, que afirma que resultó una intervención particularmente pronunciada .

Precisan que los bancos centrales de Chile, India, Indonesia, Polonia, Sudáfrica y Turquía tuvieron que intervenir en los primeros dos meses del año.

Para ponderar estos flujos, hay que recordar que en el 2016, los emergentes atrajeron unos 192,000 millones de dólares, con lo que habrían superado en 70,000 millones los captados en el 2015; sin embargo, el total de los recursos asignados a estos mercados aún no superaría el histórico del 2014, que fue de 200,000 millones de dólares.