Diferentes analistas consideraron que, dentro de una reforma fiscal, es necesario hacer del Impuesto sobre la Renta (ISR) que se cobra a las personas físicas un impuesto progresivo, ya que se ha demostrado que en México carece de esta característica.

“Una reforma fiscal tiene que ser integral y debe de tocar varios temas. Sin duda, una de estos es el ISR. Veo espacios de oportunidad. Las tasas de ISR castigan más a los de los ingresos bajos. No son progresivas. El tamaño de los brackets (rangos) es desigual, entre más bajos los ingresos, esta longitud es más pequeña, a diferencia de cuando hay mayores ingresos”, comentó Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, durante su participación en el evento “Posibilidades para una Reforma al Impuesto sobre la Renta (ISR) de las Personas: Hacia un Nuevo Pacto Fiscal”.

En el país, las personas físicas pagan diferentes tasas de ISR dependiendo de los ingresos que obtengan. La banda impositiva va de 1.92% para ingresos hasta 7,735 pesos, y hasta 35% para las que ganan más de 3.8 millones de pesos al año. En promedio, en los países miembros de la OCDE, se cobra 42.6 por ciento.

Adrián García, investigador del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), indicó que en México la recaudación de ISR de personas físicas ha variado, en los últimos años, entre 3.3 y 3.8% del Producto Interno Bruto (PIB), pero sigue siendo un nivel mucho menor al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de 8 por ciento.

“Se tiene que hacer una recomposición de los brackets de ISR. Hay espacio para ampliar la tasa máxima, quizás un poquito, quizás mucho, pero al menos los números dan un aumento moderado de la tasa máxima y una revisión a todos los brackets”, indicó Héctor Villarreal, director general del CIEP.

Populismo fiscal

Diego Vázquez, de Oxfam México, explicó que aunque las tasas de ISR a personas físicas no son tan altas en comparación con otros países, la gente tiene la percepción de que sí lo son. Uno de cada tres mexicanos piensa que las tasas son muy altas, y la mitad de los encuestados consideró que pagan muchos impuestos.

“La sociedad mexicana es, particularmente, anti impuestos y esto ha generado que en México haya una suerte de populismo fiscal, es decir, que todos los partidos políticos tienen el incentivo de no promover cambios fiscales, aún cuando son necesarios”, añadió.

Asimismo, ante una percepción de injusticia que tienen los contribuyentes, varios de ellos consideran aceptable evadir el cumplimiento de sus obligaciones fiscales. De esta forma, uno de cada cuatro causantes considera legítimo evadir impuestos.

Difícil abatir informalidad

José Casar, catedrático de la UNAM, indicó que si bien sí se necesita combatir a la informalidad, difícilmente se podrá abatir por completo, y muestra de ello es que ésta continúa existiendo en países desarrollados.

“Desde luego que hay que tratar de abatir la informalidad hasta donde se pueda; sin embargo, en la discusión política la gente en la informalidad se ha usado como argumento político para posponer la reforma fiscal ”, aseveró.

Explicó que el problema de la informalidad no es un tema de regulación, sino uno estructural de la economía.

ana.martinez@eleconomista.mx