La propuesta de reforma fiscal enviada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue aprobada este jueves por la Cámara de Representantes. En dicha propuesta se establecen profundos recortes de impuestos hacia los trabajadores y las empresas.

Los republicanos (que dominan la Cámara Baja) aprobaron con una mayoría de 227 votos a favor, contra los 205 que rechazaron el proyecto; sin embargo, esto aún no significa una victoria para Trump, ya que en las próximas semanas la ley tendrá que ser ratificada, esta vez, por el Senado.

Al respecto, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, se pronunció antes de la votación.

“Lo que estamos haciendo hoy no es determinar el sistema fiscal que vamos a tener, sino determinar qué tipo de país vamos a tener”, mencionó.

Paul Ryan refirió que la reforma supone un “alivio real” para la clase media, además de generar a las familias estadounidenses un ahorro de más de 1,000 dólares al año.

Uno de los principales puntos del proyecto de ley del presidente Trump establece una rebaja al impuesto de sociedades de 35 a 20%, además de reducir de siete a cuatro los tramos impositivos, lo que añadiría casi 1.5 billones de dólares al déficit federal de la próxima década.

Donald Trump ha hecho eco de su proyecto de reforma como “uno de los mayores eventos fiscales en la historia del país”, en el que también instó a los republicanos la semana pasada a apresurar la aprobación de la misma antes de las celebraciones de Navidad y así poder entrar en vigor con la nueva propuesta para el 2018.

El mandatario estadounidense se reunió en el Capitolio con los republicanos previo a la votación para instar a los miembros de su partido a realizar la aprobación de la ley que consideran sería su primer victoria legislativa en su mandato, además de valerse de esta aprobación para cobrar fuerza en las elecciones legislativas del 2018.

Luego de la votación, Sarah Sanders, portavoz de la Casa Blanca, dijo que “un código impositivo simple, justo y competitivo será un combustible para nuestra economía y está a nuestro alcance. Ahora es el momento de conseguirlo”.

OBSTÁCULO REPUBLICANO

Apenas la propuesta pase al Senado, existen algunos republicanos que no han fijado su apoyo al proyecto, tal es el caso del senador Ron Johnson, de Wisconsin, quien dijo abiertamente oponerse a la legislación fiscal, lo que podría tomarse como un retroceso importante para los integrantes de su partido.

A la lista se han sumado los senadores Susan Collins, de Maine; Jeff Flake, de Arizona, y Bob Corker, de Tennessee.

Mientras la reforma fue aprobada por la Cámara de Representantes, el Senado a través de su Comisión de Finanzas trabaja en un proyecto que cuenta con algunas modificaciones y diferencias a la propuesta original. Se espera que sea llevada a votación en diciembre, donde los demócratas esperan obstaculizar el voto republicano y poder llegar al consenso.

LA PROPUESTA ALTERNA DEL SENADO

Dentro de las modificaciones que el Senado haría al documento aprobado en la Cámara Baja, se encuentra preocupación por el déficit federal, la atención médica y la distribución de los beneficios fiscales.

Los republicanos encontrarán un verdadero problema al realizar la votación en el Senado, ya que al contar con una mayoría ajustada se enfrentan a los demócratas si éstos mantienen una verdadera unión como oposición.

Se tendrá que llegar a un acuerdo entre lo aprobado en la Cámara Baja como en el Senado para poder enviar el documento final para  su promulgación por Trump.

El proyecto de ley del Senado que maneja la Comisión de Finanzas reduce impuestos a los ricos y aumenta los impuestos a las familias que ganan menos de 75,000 dólares durante una década.

IMPACTO A LA COMUNIDAD LATINA

El plan de reforma fiscal que fue aprobado este jueves por la Cámara de Representantes también tendrá un impacto significativo en cuanto a los programas de apoyo a las familias de la comunidad latina, coincidieron organizaciones independientes y legisladores demócratas.

Un análisis elaborado por la mayoría demócrata en el Senado muestra que el plan de reforma fiscal recortaría alrededor de 140,000 millones de dólares al programa de asistencia alimentaria SNAP, el cual cuenta con más de 10 millones de latinos que son beneficiarios.

El estudio también estima que dentro del sector de asistencia de vivienda también tendría  impacto en 2 millones de hispanos que reciben el beneficio.

Dentro del análisis también se menciona al programa insignia de la administración anterior, el Obamacare, ya que se calcula que la abrogación parcial de esta ley podría costarle sus planes de cobertura a un amplio número de latinos que obtuvieron atención médica y acceso a la salud gracias a esa legislación.

Estimaciones arrojan que fueron alrededor de 4.2 millones de hispanos que se beneficiaron con la cobertura médica que implementó el gobierno del demócrata Barack Obama.