Inversionistas que tienen en su poder acciones mexicanas “de empresas de alta capitalización” mantienen sin cambio su posesión, confiando en el atractivo de largo plazo que mantiene México, aseguran analistas de Barclays.

Admiten que los tenedores de activos de empresas de menor tamaño “sí están reflejando parcialmente los riesgos asociados a la llegada del candidato de izquierda a la Presidencia”.

En un análisis, divulgado desde Nueva York, consignan que el probable resultado positivo de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) será un contrapeso para la “posición relativa del peso mexicano”, que reflejaría la volatilidad e incertidumbre del mercado.

“En general, un escenario de triunfo para Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tendrá las implicaciones más negativas, impactando en la confianza del inversionista, al mercado de activos y al tipo de cambio”.

Anticipan que la volatilidad será una constante de aquí al 1 de julio al menos, y enfatizan que “los mercados sólo pueden enfocarse en un tema a la vez, que actualmente todavía parece ser el TLCAN y, en mucho menor medida, las próximas elecciones presidenciales del 1 de julio”.

Prevén que esta volatilidad se pronunciará si se confirma el escenario del triunfo de AMLO, y de ser así, la recomendación de Barclays para sus inversionistas sería de cautela para el corto plazo.

Al interior de un análisis, titulado “Posibles implicaciones de las elecciones mexicanas en el mercado de activos”, advierten que en el escenario de triunfo de AMLO, la actividad económica se vería impactada por el desaliento del consumo e inversión.

De acuerdo con Benjamin M. Theurer, del equipo de investigación de activos en México de la firma, el contexto financiero sería de volatilidad e incertidumbre sobre el futuro del TLCAN, dado que el candidato mantiene entre sus principales propuestas la oposición a la inversión extranjera, a la privatización y un sesgo proteccionista.

Ahí mismo consideran que la reacción del mercado al triunfo de Ricardo Anaya o el de José Antonio Meade será de neutral a positiva.

ECONOMÍA RESISTENTE

En el análisis consignan que la economía mexicana cuenta con resistencia para encarar la incertidumbre, de manera que el panorama se mantiene positivo.

De hecho, sostuvieron su pronóstico de crecimiento para este año en 2.4% y para el próximo en 1.9 por ciento.

“Bajo una administración adversa a la inversión privada y negocios, anticipamos más volatilidad en el peso mexicano y en la Bolsa de Valores (...) pero aún nos mantenemos cautos sobre los resultados del proceso electoral”.

Ahí, realizaron un análisis sobre los principales temas económicos que han defendido en público los candidatos como parte de su postura.

Explican que en el caso de AMLO, la incertidumbre también tiene que ver con la intención del candidato de revisar todos los contratos otorgados en el 2013 y el 2014, producto de las reformas, y que cancelarán al que no se adapte al programa mexicano.

Además recuerdan que la agenda de la reforma energética estaba programada para 15 rondas para adjudicar campos de petróleo y gas. Sólo se han completado dos, con ocho acciones y aún hay tres en camino que corresponden a la tercera ronda.

“Se trata de un trabajo en progreso, donde muchos aspectos no han sido implementados aún, y tienen que ver con la fase de exploración”.

Los analistas de Barclays estiman que la inversión extranjera y las compañías de energía podrían reaccionar negativamente en el escenario del triunfo de AMLO.

La incertidumbre podría incrementarse, dando lugar a especulación.

ymorales@eleconomista.com.mx