Todas las unidades del transporte público tienen acceso al beneficio fiscal de deducir el gasto por compra de combustibles; sin embargo, son aquellos que operan en la informalidad, y que abundan en este sector, los que se verían más afectados por el incremento en los precios de los combustibles.

Esta reflexión es hecha por especialistas fiscales, quienes plantearon la necesidad de poner orden a la situación fiscal que tienen los operadores de medios de transporte.

José Manuel Velderrain, socio director de Velderrain Sáenz y Asociados, destacó que los dueños de unidades de transporte informal de ninguna manera podrán deducir el gasto de la gasolina; un claro ejemplo de ello, consideró, son los taxis piratas, quienes no tienen regularizada su actividad profesional ante el fisco.

Indicó que hay medios de transporte que no tendrían por qué verse impactados, pues las personas incluso pueden recibir facturas de éstos; ejemplo de ello son algunos taxis de sitio, los autos de compañías como Uber y Cabify, e incluso el Metro y el Metrobús (transporte del que se pueden obtener facturas a través de Internet).

A diferencia de dichos transportes, un propietario de pesero tradicional comúnmente no puede deducir la compra de gasolina, pues aunque debería hacer sus declaraciones, reportar sus ingresos y demás, no lo hace , aseguró.

Consideró que el problema de la falta de cumplimiento en obligaciones fiscales también se debe a que les generaría un costo de transaccionalidad (desde dónde emitirá sus facturas) elevado para un transporte que apenas cobra 3 pesos.

Gabriel Cárdenas, integrante de la Comisión Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, expresó que es necesario que la autoridad fiscal comience a exigir cumplimientos y haga requerimientos a los trabajadores del transporte público, así como lo hace con quienes sí están pagando impuestos en tiempo y forma.

Proponen tarjeta universal de transporte

Ante esta situación, José Manuel Velderrain consideró como una solución que podría facilitar la formalidad en el sector la generación de una tarjeta universal para el pago de todo tipo de transporte.

Sería como la tarjeta del Metrobús pero que con ella se pudieran pagar taxis, peseros, Metrobus, Metro, etcétera; de esta manera cuando una persona recargue su monedero electrónico por medio de una transferencia el gasto pueda ser deducible, los choferes podrían registrar sus ingresos y tener una mayor cantidad de información que les permita estar en orden con el fisco , explicó.

Cárdenas opinó que para incorporar a la formalidad el transporte público se debería exigir su Registro Federal de Contribuyentes y que éste tribute bajo el régimen de actividades profesionales.

Se tiene que colaborar con la autoridad, pero a la vez ésta debe hacer su labor , concluyó.

Sin embargo, para que las medidas puedan funcionar, se requeriría generar una mayor cultura tributaria en el sector del transporte público para que los trabajadores de este sector vayan saliendo de la informalidad. Por ello, Velderrain aseguró que es necesario que la autoridad fiscal comience a hacer campañas dentro de este sector para que sus trabajadores entiendan los beneficios fiscales que pueden tener al regularizarse, por ejemplo, por medio del Régimen de Incorporación Fiscal.

claudia.cordova@eleconomista.mx