Para el 2016, el gobierno federal dejará de percibir 564,543 millones de pesos por concepto de gastos fiscales, es decir, los recursos que el erario público deja de ingresar por tasas reducidas, condonaciones, estímulos fiscales, exenciones, subsidios y créditos fiscales, entre otros, de acuerdo con estimaciones del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados.

En su estudio Presupuesto de Gastos Fiscales 2015-2016 , detalla que este monto representaría 2.89% del Producto Interno Bruto (PIB) y sería 6.07% mayor a los gastos fiscales registrados en el 2015.

Con las estimaciones del CEFP, las mayores pérdidas de recaudación provendrían principalmente de tasas reducidas en el IVA por 208,009 millones de pesos y exenciones en el Impuesto Sobre la Renta a personas físicas por 149,992 millones de pesos.

Las tasas reducidas se refieren a la renuncia en la obtención de ingresos provenientes del IVA. Por ejemplo, al no cobrar impuestos a alimentos y medicinas, el erario público dejará de percibir 188,789 millones de pesos.

Recauda más, menos déficit

Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), comentó que al no estar generalizado el IVA, se deja de cobrar casi 1% del PIB, lo cual representa un problema, pues si el gobierno obtuviera más recursos por recaudación, no tendría que incurrir a un déficit público.

Si tuviéramos un IVA generalizado, en vez de tener que pedir prestado el equivalente de 3.5 puntos del PIB en el 2016, se podría reducir a 2.5% y con ello bajar el déficit y el incremento de la deuda , explicó.

Refirió que otro problema de no cobrar el IVA generalizado es que se favorece más a las familias más ricas que a las pobres, pues 50% de este beneficio fiscal se concentra en 20% de las familias con mayor poder adquisitivo.

Es un subsidio al consumo totalmente regresivo, en el sentido de que beneficia a quienes menos lo requieren, y por lo tanto, es un elemento que preserva y profundiza la desigualdad en nuestro país .

Otros recursos que se dejan de percibir por tasas reducidas en el IVA son el servicio o suministro de agua potable, que dejaría una recaudación de 9,278 millones de pesos; mientras que el IVA por el consumo de libros, periódicos y revistas sería por 7,657 millones de pesos, y por otros productos serían 2,285 millones de pesos.

En general, esto quiere decir que al no cobrar IVA en alimentos, medicinas, suministro de agua potable para su uso, libros, periódicos, revistas y otros productos, se están dejando de recaudar 208,009 millones de pesos, 1.06% del PIB.

RIF, gasto fiscal positivo

A diferencia de otros gastos fiscales que no se traducen en un beneficio para la economía, Foncerrada indicó que los que se refieren a los regímenes sectoriales son positivos, en el sentido de que ayudan a incrementar la base tributaria y los ingresos del país.

Tal es el caso del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), por el cual el erario público dejará de percibir 13,408 millones de pesos; en el 2015 el monto fue de 13,866 millones de pesos.

Es un costo razonable y sensato, ya que no es excesivo y te ayuda a incorporar a más gente a la base tributaria. Estos gastos fiscales son buenos dado que no es un monto grande como el del IVA a alimentos y medicinas , acotó.

En los regímenes sectoriales también se encuentra el de actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y pesqueras, que incluye los beneficios de exentar parte del ingreso, reducir el pago del ISR por el excedente y deducir las inversiones como gasto, por el cual se perderán 4,141 millones de pesos.

Gastos fiscales productivos

El CEFP destaca que el sistema tributario aún mantiene una baja carga fiscal con respecto de otras naciones. Mientras que los ingresos del gobierno al cierre del 2014 representaron 16.8% del PIB, en el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos fue de 34.1%, al cierre del 2013.

Al respecto, el directivo del CEESP indicó que hay gastos fiscales que pueden propiciar un mayor crecimiento económico y productivo; como una política de fomento a la inversión, al desarrollo regional, a la innovación y a la investigación.

Mientras que los gastos fiscales que funcionan para sólo mantener a través de subsidios algunos sectores que no lo requieren, así como otros que son más compromisos políticos, como algunos programas sociales, deberían desaparecer.

En su momento, Mariana Campos, coordinadora de Gasto Público y Transparencia de México Evalúa, dijo que el problema de los gastos fiscales es que no tienen una evaluación para saber qué tan eficientes son.