Víctor Herrera, director general de Standard and Poor’s en México, conoce bien el negocio de las calificadoras: Es ganarse la confianza del inversionista… porque perderla es muy fácil .

Por ello han ido endureciendo sus metodologías para evaluar instrumentos financieros, emisiones y soberanos. Cambios que incorporan las exigencias de los inversionistas, las preocupaciones de los supervisores y que han significado un costo, el cual está siendo facturado a nombre de sus clientes.

Se han hecho cambios importantes a ciertas metodologías que hacen mucho más difícil conseguir las calificaciones más altas. Si bien los inversionistas pueden estar mucho más tranquilos con esto, los emisores están muy molestos porque se les encarece el acceso al crédito del mercado , precisa.

Reconoció que las agencias pudieron hacer las cosas mucho mejor de lo que actuaron durante la crisis que estalló hace tres años en el mercado hipotecario de Estados Unidos.

Pero lo que ha quedado claro es que esta crisis no ha sido detonada por las calificadoras , afirmó.

Dijo que en el mercado actual, hay factores de incertidumbre por parte del inversionista, que lo hacen buscar más los análisis de las calificadoras.

Jugamos un papel relevante en el mercado y en las decisiones de los inversionistas. Se fijan mucho todavía en la opinión de las calificadoras porque ha sido, a pesar de las fallas que hemos tenido, una reputación que se ganaron en 150 años .