La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) recomendó al gobierno de México diferir el pago de impuestos a empresas, para favorecer que no desaparezcan ante el paro de actividades que la pandemia del coronavirus ha provocado.

“No recomendamos necesariamente exenciones de impuestos en México ni en los países que tienen tasas tributarias tan bajas. Pero sí podrían aplicar prórrogas, diferimientos del pago para permitir que los contribuyentes cuenten con liquidez mientras se contiene la pandemia”, observó la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena.

Desde la sede del organismo, en Santiago de Chile, advirtió que México, como el resto del mundo, caerá en una recesión este año. Estimó que la economía mexicana registrará una contracción entre “-3.8 y-6 por ciento”.

En conferencia de prensa remota, reconoció la disciplina fiscal que ha manejado el gobierno y destacó que es de los pocos países de la región que cuenta con acceso a líneas de crédito especiales del Fondo Monetario Internacional (FMI), que le otorgan espacio para “ampliar su caja de herramientas” para apoyar a la gente y empresas de sectores más desprotegidos.

Destacó a “la banca de desarrollo sofisticada” que tiene el país como una de las vías que puede usar el gobierno para otorgar líneas de crédito directo a las micro, pequeñas y medianas empresas.

Agregó que Nacional Financiera, también cuenta con líneas de crédito del Banco Interamericano de Desarrollo y del Banco de Desarrollo de América Latina, que también facilitarían al país el desarrollo de una estrategia de protección para trabajadores y pymes.

Estrategias fuera de la caja

La Secretaria Ejecutiva enfatizó que todos los gobiernos de la región deben procurar que las medidas para aplanar la curva de contagio no aplanen a la vez el desempeño de la economía y el ingreso de los trabajadores.

Al dar una conferencia sobre el impacto del Covid-19 en las economías de América Latina y el Caribe, enfatizó que la crisis mundial actual no tiene precedentes, porque a diferencia de la del 2009, que estaba concentrada en el sector financiero, ésta es una “crisis de personas”. Por ello hizo un llamado a los gobiernos y autoridades económicas y monetarias, para tomar medidas “fuera de la caja” para apuntalar el ingreso de los trabajadores en este lapso de contención de la propagación del virus.

Adaptarse como México

La funcionaria comentó que los países que se adapten más pronto a las nuevas condiciones económicas y productivas serán los que se recuperen más rápido.

Destacó el caso de las armadoras de automóviles en México, que se están reconvirtiendo para producir respiradores, o las empresas cañeras que están produciendo mascarillas y gel.

“Esa adaptabilidad industrial es interesante y nos habla de que los países en la región cuentan con capacidad industrial instalada para adaptarse”.

Hizo un llamado para generar políticas de integración regional en los países de alto desarrollo, pues sería una forma para impulsar a la economía.

ymorales@eleconomista.com.mx