La economía de la Unión Europea (UE) continuará creciendo en los próximo dos años, aunque a un ritmo cada vez más lento, amenazada por la escalada del proteccionismo comercial, afirmó hoy aquí el comisario de Economía, Pierre Moscovici.

En sus previsiones económicas de primavera, publicadas este jueves en Bruselas, la Comisión Europea (CE) estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) aumentará 2.3% en 2018 tanto en los Veintiocho como en la unión monetaria, impulsado por el aumento de las inversiones, exportaciones y consumo privado.

La cifra es una décima menor que la registrada en 2017, cuando las tasas de crecimiento en la UE y de la zona del euro superaron las expectativas y alcanzaron su punto más alto en 10 años.

En 2019, el crecimiento se ralentizará aún más, hasta 2.0% en ambos grupos de países, perjudicado por una disminución del comercio mundial y la necesidad de los países de ajustar sus políticas monetarias al contexto.

Moscovici señaló que la economía europea está actualmente “más expuesta a factores de riesgo externos” y éstos “se han agravado y son más negativos”.

La escalada del proteccionismo, sumada a una posible subida de los tipos de interés en Estados Unidos más rápida de lo previsto, “situaría a la zona del euro en una situación especialmente vulnerable”, advirtió la CE en su informe trimestral.

“El mayor riesgo para un panorama tan prometedor lo plantea el proteccionismo, que no debe convertirse en la norma. Ello solo podría perjudicar a aquellos de nuestros ciudadanos que es más necesario proteger”, sostuvo Moscovici en rueda de prensa.

Bruselas también alerta que la volatilidad experimentada por los mercados financieros en los últimos meses podría convertirse en una característica “más permanente” en el futuro, lo que “incrementaría el grado de incertidumbre”.

Por otra parte, el mercado laboral europeo debe continuar fortaleciéndose, con el desempleo en el conjunto de la UE pasando de 7.6% el año pasado a 7.1% en 2018 y a 6.7% en 2019.

En la zona del euro la tasa de desocupación deberá caer de 9.1 por ciento en 2017 a 8.4% este año y a 7.9% el siguiente.

El crecimiento económico también deberá permitir a los Veintiocho reducir el déficit público hasta 0.8% del PIB en 2018 y 2019, mientras que en la zona del euro la cifra disminuirá hasta 0.7% del PIB en 2018 y 0.6% del PIB en 2019.

Este año deberá ser el primero desde el inicio de la Unión Económica y Monetaria en el que todos los gobiernos lograrán situar el déficit presupuestario por debajo del 3.0% del PIB, tal y como se comprometieron en su Pacto de Estabilidad, confió la CE.

Las proyecciones se refieren a los 28 países actualmente en la UE, incluido Reino Unido, que dejará la mancomunidad el 29 de marzo de 2019.

Las previsiones para el periodo posterior a la salida de Reino Unido de la UE se basan en una hipótesis meramente técnica de mantenimiento de las relaciones comerciales entre Londres y sus actuales socios.

La economía británica tendrá el peor desempeño entre los países europeos, junto con la italiana, con un crecimiento de 1.5% este año y 1.2% en 2019, en ambos casos.

En Alemania, principal economía europea, el PIB subirá 1.9% en 2018 y 2.3% el próximo año, mientras que en Francia el alza será de 2.0 y 1.8%, respectivamente.

El crecimiento en España, cuarta economía de la zona del euro, pasará de 2.9% en 2018 a 2.4% en 2019.