Economistas de Goldman Sachs se mostraron escépticos el domingo de que la Reserva Federal (Fed) bajará su tasa de interés para evitar una posible desaceleración del crecimiento económico de Estados Unidos, debido a las tensiones comerciales a nivel mundial.

Una sorpresiva escalada en las tensiones comerciales entre Washington y Pekín a partir de mayo, junto con una inflación obstinadamente baja, han aumentado las apuestas de que el banco central de Estados Unidos podría recortar su tasa de interés en 0.75 puntos porcentuales al final del año.

"Creemos que los obstáculos para tales recortes probablemente sean más altos de lo que se cree", aseguraron economistas de Goldman en una nota publicada el domingo.

Los encargados de la política monetaria de la Fed se reunirán el próximo martes y miércoles, cuando analistas esperan ampliamente que allanen el camino para un posible recorte de la tasa durante este año. 

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ya abrió la puerta a principios de junio a un posible recorte a la tasa, que el mercado prevé de forma mayoritaria para la vuelta del verano, lo que requeriría un cambio en la hoja de ruta marcada para este año.  

La Fed ya viró el rumbo el pasado marzo, cuando decidió renunciar a las dos subidas de las tasas que había previsto para 2019. La confirmación de que el crecimiento económico se está desacelerando más de lo esperado y de que la amenaza proteccionista está afectando en la economía fueron las causas, un argumento que ha tomado más fuerza durante mayo, cuando se ha recrudecido la tensión comercial entre Estados Unidos y China.

La respuesta bajista de las Bolsas a esa amenaza para el comercio global es también un factor de peso para la Fed, que ya reaccionó con claridad moderando su mensaje de alzas de tipos en enero, después de que en diciembre los mercados cayeron con fuerza, ante el temor a una llegada precipitada de la recesión.