La cuenta corriente de México, que contabiliza todos los flujos del país con el exterior, registró durante 2020 un superávit equivalente a un 2.4% del Producto Interno Bruto (PIB), el mayor desde 1983, provocado principalmente por una fuerte caída en las importaciones, informó el jueves el banco central.

El saldo en la balanza de pagos, que arrojó un flujo positivo de 26,571 millones de dólares el año pasado, contrasta un déficit de 4,238 millones, equivalente a un 0.3% del PIB, según datos oficiales.

"El aumento del saldo de la cuenta corriente en 2020 respecto de 2019 se originó, principalmente, de la importante ampliación del superávit de la balanza de mercancías no petroleras", explicó Banco de México (Banxico).

"Los mayores ingresos por remesas también contribuyeron a este resultado", agregó el ente monetario, quien destacó que la actividad económica, la inflación y las condiciones financieras del país se vieron afectadas significativamente el año pasado por la pandemia de coronavirus.

Las importaciones de la segunda mayor economía de América Latina cayeron 16% el año pasado, bajo un entorno de menor inversión y consumo interno que derivó en la mayor contracción económica que ha vivido el país desde la década de 1930.

El reporte de Banxico también mostró una caída anual en la inversión extranjera directa del año pasado, así como un flujo negativo en la inversión de cartera, tras una salida masiva de capital financiero ante el entorno de volatilidad.