Quito/ciudad de México.- Ecuador echó a andar la rueda de su desarrollo industrial y la piedra angular de ese crecimiento son los recursos naturales apenas explotados que tiene el país sudamericano. En casi una década dividida en tres mandatos, el presidente Rafael Correa ha hecho las reformas constitucionales necesarias para atraer inversionistas. El anzuelo es apetitoso: oro, agua y petróleo.

Se trata de un ambicioso plan para obtener 37,000 millones de dólares para los siguientes 10 años a través adjudicaciones directas o alianzas con inversionistas en 94 proyectos de seis sectores estratégicos: hidrocarburos, minería, telecomunicaciones, hídricos, bioenergéticos, electricidad. Esto le permitirá apuntalar la industria minera, reducir la dependencia al crudo, tener excedentes energéticos y fomentar la industria básica en petroquímica, siderúrgica, refinación, aluminio, astilleros y pulpa.

Son proyectos que toman su tiempo, con visión de largo plazo. Tenemos seguridad jurídica, contratos de inversión, estabilidad tributaria reconocida en la legislación y arbitraje internacional, incluso con las empresas que se han ido del país tenemos una relación de reconocimiento; creo que eso ha generado un ambiente apropiado , comenta en entrevista el ministro coordinador de Sectores Estratégicos, Rafael Poveda Bonilla.

En los últimos ocho años el gobierno ha realizado una inversión pública por 30,380 millones de dólares en electricidad, telecomunicaciones y desarrollo social. Por ejemplo, construye ocho hidroeléctricas con las que alcanzará la autosuficiencia energética y podrá exportar energía a Colombia y Perú; ha extendido la red de banda ancha a 45,000 kilómetros, y trabaja para reducir la pobreza y el desempleo en el país.

Ecuador necesita dinero. El país cuenta con 16 millones de habitantes y la proyección del Banco Central de Ecuador es que crezca a 17.5 millones en los próximos cinco años. Hasta febrero de 2014, su deuda ascendía a 23,366 millones de dólares o 29% del PIB. En 2013, el petróleo representaba 57% del total de sus exportaciones, entre los productos no petroleros que envía a otros países destacan: el banano y plátano, camarón, enlatados de pescado y flores.

Tras crecer a un promedio de 4.3% en la última década, la séptima economía más importante de Sudamérica pierde dinamismo. Su Producto Interno Bruto (PIB) avanzó 3.8% en 2014 y este año el gobierno prevé un desplome a 0.4% de crecimiento. La razón es el bajo precio del petróleo: Ecuador es miembro de la OPEP y quinto productor de crudo de Sudamérica; actualmente cerca de 40% de sus ingresos provienen del oro negro.

Su economía también ha sido afectada por la apreciación del dólar –el país adoptó esa divisa- y analistas anticipan condiciones más duras para financiar su desarrollo. El diario El Comercio informó que el gobierno obtuvo en agosto un crédito por 5,380 millones de dólares, pero que tendrá dificultades para completar los 8,800 millones que requiere.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) también prevé este escenario, por lo que prendió los focos de alerta y lanzó a ese país una serie de recomendaciones para afrontar la actual coyuntura. Por lo pronto, Ecuador recibirá de China un crédito negociado por 2,800 millones de dólares para diferentes proyectos, de 1,000 millones llegarán antes de que termine el año, informó Reuters.

LA RIQUEZA, AL RAS DEL SUELO

El presidente Rafael Correa creó en febrero de este año el Ministerio de Minería y puso en ese cargo a Javier Córdova, un especialista en el ramo. Su tarea es que en los próximos 10 años, esa actividad sea tan importante como el petróleo o más, para los ingresos del país. En Ecuador, 90% del potencial minero no ha sido explotado.

Para ello cuenta con 18 proyectos mineros de oro, plata y cobre: 10 adjudicados a empresas privadas, en su mayoría de Canadá y China; un join venture con Codelco, y siete más en manos de la paraestatal ENAMI que requiere de socios. Con ello busca obtener 8,000 millones de dólares en inversión y elevar las exportaciones mineras a 4,000 millones de dólares en un plazo de 10 años, desde los 750 millones que representan en la actualidad. También pretende crear 150,000 empleos, además de que la carga tributaria de 27% dejaría ingresos por 800 millones, detalla Javier Córdova en entrevista.

El ministro cree que el cambio de gobierno en 2017 no afectará el nuevo rol que tendrá la minería, ya que está blindada con contratos de estabilidad tributaria por 15 años renovables. El país está claro del potencial de la actividad minera y que es coherente desarrollarla sobre la situación petrolera .

LA TRANSFORMACIÓN

Desde el séptimo piso del Ministerio Coordinador de Sectores Estratégico se aprecia la paulatina transformación de Quito: frente al edificio, una grúa de varios metros de alto lleva de un lado a otro los materiales de lo que será un enorme centro comercial; más allá, a derecha e izquierda se aprecian otras obras en desarrollo. Desde el avión y por carretera, Ecuador parece un país pintado de un verde interminable, unas cuantas casas aquí y ya. Nada que se pueda llamar urbe.

Pero el país ha echado a andar la rueda del desarrollo: tomando la Ruta Viva, una autopista de seis carriles que conecta Quito con el nuevo aeropuerto internacional Mariscal Sucre, se llega a una de las obras insignia de Rafael Correa: la subestación eléctrica El Inga, una de las cuatro en construcción que generarán 500,000 voltios. Está asentada sobre una superficie de 18 hectáreas, en ella trabajan 500 personas, pero al final será operada por 20.

El Inga tiene un avance de 90% de construcción y cuenta con dos patios adicionales de 230,000 y 138,000 voltios. Su inversión es de 677 millones de dólares y se nutrirá de energía, a través de torres de alta tensión, con la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la mayor obra de infraestructura construida hasta el momento en Ecuador.

Ubicada en la región noroeste de Ecuador, Coca Codo Sinclair es el proyecto hidroeléctrico más importante del país, porque permitirá cambiar la matriz energética. Sus 1,500 mw de generación estimada harán pasar al país de la termoenergía a la hidroeléctrica. En la construcción, las jornadas de trabajo son de 14 días por siete de descanso y en ella participaron más de 6,000 obreros chinos -de Sinohydro, empresa responsable de la construcción- y ecuatorianos.

Para realizarla, fue necesario construir una carretera de 30 kilómetros; además, su desarrollo fue en tres etapas: capación o desvió del rio Coca; túnel de conducción de 25 kilómetros y la presa de embalse con una caída de 614 metros hacia el cuarto de máquinas, el cual alberga ocho turbinas de acero inoxidable, que transformarán la fuerza del agua en energía eléctrica.

Se requirieron 2,200 millones de dólares y cuatro años para construirla, y a mediados del 2016 comenzará a portar 1,500 megawatts de potencial, con lo que se abastecerá 40% de la demanda nacional, entre otros beneficios.

En 2010, y como partes de las reformas constitucionales en materia de hidrocarburos, el gobierno estableció que 12% de los ingresos generados por los proyectos estratégicos se inviertan en las 12 provincias donde se llevan a cabo estos, en asuntos como educación, salud, saneamiento, vialidades y telecomunicaciones.

Entre las obras de captación y embalse del Coca Codo Sinclair está Santa Rosa del Chaco, donde en medio del caserío de techos de lámina y calles sin pavimentar se levanta la Unidad Educativa del Milenio, una de las 56 que han sido inauguradas a lo largo del país y una menos de las 60 que esperan ser terminadas.

Dos guardias con toletes franquean el paso hacia el bloque de edificios gemelos de dos niveles. Inaugurada hace un año, la unidad cuenta con comedor, áreas deportivas y alberga a 500 estudiantes de cuatro comunidades ubicadas a 10 kilómetros a la redonda de Santa Rosa. Las clases van desde preescolar hasta bachillerato y son impartidas por 26 maestros, detalla Marcelo Farez, director distrital de la Zona 2.

Dos microempresas integradas por 60 mujeres de la zona atienden el comedor y dan mantenimiento al inmueble, que también está abierto al resto de los habitantes para que hagan uso de las computadoras, concluyan estudios y accedan a servicios de psicología, entre otros.

El desastre ecológico producido por Texaco en 2 millones de hectáreas caló hondo en Ecuador, que en su legislación busca reducir la huella humana en la naturaleza. Parte de esta misión se observa en el Bloque 15 de PetroAmazonas EP, ubicado en Lago Agrio, donde se aprovecha el gas asociado para genera gas LP y energía eléctrica.

En esa zona de la amazonia ecuatoriana se encuentra la laguna Limoncocha, un importante ecosistema donde la fauna reposa plácidamente bajo el sol, a pesar de la cercanía del bloque petrolero y de los trabajos de los impresionantes taladros, cuyo sonido apenas es perceptible.

La transformación también llegará a los hogares. Con 37% de penetración en telefonía móvil a través de Claro y Telefónica, el gobierno negocia con China Telecomm y una empresa rusa su operación en el país. Para ello tiene un tendido de 45,000 kilómetros de fibra óptica.

El plan más barato –que paga el usuario- es de tres megabits que está costando 18 dólares mensuales. Es asequible pero no para toda la población. Nosotros aspiramos a planes de 10 o 12 dólares mensuales , expone el ministro de Telecomunicaciones Augusto Espín Tobar.

Desde 2009, el gobierno ha reducido en 19% el analfabetismo digital, Espín Tobar asegura que 48% de la población utiliza las tecnologías de la información y 42% internet. El objetivo es que esos valores lleguen a 70% u 80%, con planes de menor costo.

HABRÁ CONTINUIDAD

En el Ecuador de Rafael Correa, el optimismo parece ser el sentimiento oficial. Hay quienes disienten, pero en voz baja: hoy diez trabajadores de PetroAmazonas hace la tarea que antes realizaban la empresa privada señala un empleado de la petrolera. De acuerdo con cifras oficiales, el gobierno emplea a 487,885 trabajadores. El FMI lo ha instado a frenar los incrementos salariales.

Tenemos una amplia aprobación del presidente por los resultados que hemos tenido, por la consistencia de la política pública y por privilegiar a los ecuatorianos en todo esto , sostiene el ministro coordinador de Sectores Estratégicos, Rafael Poveda, quien confía que habrá Correa para rato.

Esa misma confianza expresa Ron Hochstein, presidente y CEO de Lundin Gold, concesionaria de la mina de oro Fruta del Norte, una de las de mayor proyección en América Latina y del mundo, y por la que pagó 240 millones de dólares a la canadiense Kinross para adquirirla.

También David Dickert, director de Petróleo y Gas para América de Agrekko, quien negocia con PetroAmazonas una sociedad para desarrollar proyectos de generación de energía, que ayuden a reducir los precios de producción.

Nos gustaría tener una sociedad con PetroAmazonas y así traer una gran inversión y todas las aplicaciones que tenemos. Nuestra capacidad es de 200 megavatios de energía, pero dependerá de la reunión con Petro, la inversión puede ser más grande, pero dependerá de la relación de largo tiempo que tengamos con ésta .

Rafael Poveda asegura que el gobierno cuenta con instituciones fuertes en temas como seguridad y estado de derecho; además, hay un esfuerzo permanente para capacitar a funcionarios en temas especializados como telecomunicaciones e infraestructura y se sigue fomentando el desarrollo de capital humano desde las aulas.

Queremos que la minería sea el eje de nuestra economía. Estamos hablando de exportaciones por más de 4,000 millones –de dólares- y más de 2,000 millones en inversiones, mano de obra. Aunque, sin lugar a dudas vamos a seguir explotando nuestro petróleo y sus reservas para generar condiciones de riqueza. Esos son los grandes cambios en los que estamos trabajando, hacia allá están dirigidos nuestros esfuerzos , finaliza Poveda.

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