China aplazará algunos impuestos para las empresas manufactureras durante tres meses a partir de noviembre debido al impacto de los altos precios de las materias primas y el aumento de los costos de producción, dijo el miércoles el gabinete del país, según la televisión estatal.

El aplazamiento de impuestos asciende a un total de alrededor de 200,000 millones de yuanes para empresas más pequeñas en el sector manufacturero, dijo la Televisión Central de China citando al Consejo de Estado después de una reunión presidida por el primer ministro Li Keqiang.

Además, el gobierno también permitirá que las empresas de carbón y de calefacción difieran sus pagos de impuestos, por un valor de alrededor de 17,000 millones de yuanes, en el cuarto trimestre, a fin de ayudar a resolver sus dificultades operativas, dijo el gabinete.

La actividad fabril de China se contrajo inesperadamente en septiembre debido a la escasez de energía y los elevados precios de los insumos, lo que se sumó a los vientos en contra que enfrenta la economía china, incluidas las restricciones en sus sectores de propiedad y tecnología.

El producto interno bruto de China se expandió un 4.9% en julio-septiembre con respecto al año anterior, el ritmo más débil desde el tercer trimestre de 2020, lo que aumentó la presión sobre los responsables de política monetaria para implementar nuevas medidas de apoyo ante la desaceleración.

El Gobierno estudiará más políticas de reducción de impuestos para las entidades del mercado como próximo paso y acelerará el ajuste de las políticas macroeconómicas en el momento apropiado, según la reunión del Consejo de Estado.

China también extenderá las exenciones fiscales sobre los intereses de los bonos para los inversores extranjeros hasta fines del 2025, agregó.