Marcos Martínez Gavica regresa a dirigir la Asociación de Bancos de México (ABM) 10 años después. El también presidente de Santander México afirma en entrevista que recibe un organismo muy robusto, y aunque considera que nadie puede predecir qué va a pasar en adelante, principalmente por el tema Donald Trump, parte de su labor será asegurarse de que la banca siga prestando.

¿Cómo recibe la Asociación de Bancos de México? ¿Qué retos ve en el horizonte?

Recibo una ABM muy robusta, muy bien armada, mucho más grande en cuanto a los asociados. Esto habla de los efectos de un México que se moderniza y que se abrió al mundo. Ya son 51 asociados y los hay de todas partes del mundo. Una asociación que tiene muchos temas sobre la mesa, muchos temas nuevos porque los sistemas financieros, los medios de pago y las alternativas de atención a los clientes están cambiando en una forma vertiginosa, y pues hay que estar ahí presentes en cómo se regulan y cómo operamos todos en conjunto. Así la recibo y con un mundo un poco convulsionado.

¿Cuál es el principal reto a vencer y cómo está preparándose la banca para afrontarlo?

La banca lo que tiene es una expectativa que se formuló en las últimas semanas del año pasado, de seguir creciendo a más de doble dígito y los síntomas en el mercado en enero son que el dinamismo sigue en la parte empresarial y comercial, y el crecimiento en la cartera sigue estando en doble dígito y prácticamente con el mismo dinamismo. Ahora lo que nadie puede predecir es qué va a pasar de aquí en adelante con la medidas que está tomando el gobierno de Estados Unidos, y los impactos que pueda tener en el mundo y en México. Estamos preparándonos para seguir haciendo lo que nos toca, seguir apoyando a las empresas y personas que sigan teniendo proyectos y que sigan en su actividad.

¿La incertidumbre generada por Trump es el principal reto?

Yo creo que es uno de los factores que más están afectando al mundo y a México en estos momentos.

¿Cómo se espera el crédito a lo largo del año?

Nadie lo puede saber en este momento, decirte cualquier cosa, que si sí o que si no, es adivinar porque no hay elementos para poder contestar.

En el tema de las tasas de interés, se esperan más alzas. ¿Ya se está encareciendo el crédito? ¿Qué recomendaciones puedes dar?

Lo que te diría es que se espera un alza en las tasas en el país y en Estados Unidos. ¿Qué recomendaría? A los que tienen como visión un crédito hipotecario, que se apuren porque ahí siguen siendo la tasas súper atractivas, sobre todo cuando hablas de tasas fijas de entre 9 y 12% dependiendo, pero a 15-20 años son realmente tasas hiperatractivas y prácticamente no se han modificado, no porque no nos hayamos dado cuenta, sino por la competencia. Y los otros créditos, pues sí van a sufrir alzas, pero son alzas relativamente pequeñas. Por razones de precio no debería haber una desaceleración del crédito.

El crecimiento sano del crédito se debe a una regulación fuerte. Hay una intención en Estados Unidos de relajar la regulación, ¿cómo ven esto y qué tan recomendable sería seguir ese ejemplo?

Es una propuesta de la que hay grandes dudas al respecto. Creo que es un tema que más bien le toca contestar a nuestros reguladores, pero me imagino que no estarán encantados de relajar las reglas, y nosotros estaremos de acuerdo en que nos gustaría tener algún ajuste para seguir siendo competitivos y no tener desventajas frente a otros sistemas, pero se entiende que una vez que se ha avanzado tanto en regulación y controles no sigamos exactamente al pie de la letra, es muy complicado que se dé.

¿Todavía hay interés de instituciones globales de venir a México e invertir su dinero y trabajar pese al entorno?

Hablando de intermediarios financieros, cuando comenzó este proceso de transición en la presidencia de la ABM, nada más en este periodo apareció un banco nuevo y acababan de se aprobados dos bancos más, estaban pasando de 48 a 51, y esto fue después de que Donald Trump ganó la Presidencia de Estados Unidos.

En enero, no sólo la actividad crediticia fue muy importante, hubo dos colocaciones de empresas en la Bolsa Mexicana de Valores, que fueron grandes operaciones con una gran demanda de inversionistas internacionales.

En el tema digital, ¿cómo se está preparando o cuál es la línea a seguir de la banca aquí en México, para enfrentar esta tendencia?

Bueno, de entrada tampoco es deseable que se pare, porque son unas formas nuevas de atender a los clientes, no hay una posición de la banca en absoluto para tratar que el mundo no evolucione. Lo que hay son estrategias distintas de cada banco sobre cómo tener un servicio que atienda también a las necesidades de un segmento de su clientela de esa forma. Y luego yo te diría que ha habido en estos tiempos un esfuerzo de las autoridades, en tratar de regular algo que haga sentido.

Diversos bancos han anunciado inversiones importantes en este tema, ¿la idea es seguir en esa línea?

Sí, sin duda, yo creo que una buena parte de los bancos que operan en nuestro país tienen parte de su mirada en cómo pueda evolucionar la forma en que los clientes quieren ser atendidos, de una manera distinta a la tradicional y cómo cada banco se tiene que preparar tanto tecnológicamente como en sus controles, sus visiones de negocio para poder hacerlo de forma exitosa.

¿El modelo tradicional de banco tiene una tendencia a desaparecer?

No, desaparecer no porque siempre habrá demanda de presencia física, siempre habrá necesidad de tener sucursales, pero no cabe duda que en este momento, un segmento de la clientela de la banca preferirá que se le atienda de distinta forma, sobre todo remota y con metodología que les permita hacerlo muy ágil y en el lenguaje en el que la gente joven o empresas más enfocadas están acostumbradas a llevar su interpelación, no sólo con la banca, sino con el resto de la sociedad y en toda su actividad diaria.

¿Todos estos cambios alterarán la vocación de la banca?

La banca siempre, por razones de su naturaleza, es flexible y está atenta de dónde hay mayor potencial y menos riesgos. Entonces hay más de factores a tener en cuenta, pero es un hecho que no va a dejar, en términos generales, de hacer su trabajo de intermediación, de atención a los ahorradores y, por supuesto, ser un catalizador para que los proyectos de empresas y personas se den y el crédito siga fluyendo. Quizás habrá algunas empresas o personas, áreas de negocio, que se vuelvan de más riesgo para atender y ahí por razón natural habrá menos flujo, pero en términos generales seguirá habiendo un buen flujo.

¿Cuál es el sello que pretendes dar a la ABM bajo tu presidencia?

No va haber un cambio para marcar una etapa de la banca, una diferente porque cambió la presidencia. Creo que en la banca hemos estado haciendo un trabajo que le ha servido a la sociedad que está bien enfocado. Creo que hemos mantenido una buena interlocución con nuestras autoridades que nos permiten estar bien regulados pero sin obstruir hacer nuestro trabajo, y lo que a mí me tocará hacer es asegurar que esto siga sucediendo, independientemente de si el entorno nacional e internacional se complica como se está viendo venir, que no sea el motivo de tiempos difíciles el que la banca deje de ser activa en su principal labor, el crédito. Hallaremos la forma en que la banca sea una fuente de buenas noticias, y un aliado del país, del gobierno, de las empresas y de las personas, sorteándolos y manteniendo nuestra activad y oferta a la clientela.

Esta es la segunda ocasión en que el presidente de Santander preside la Asociación de Bancos de México, la anterior fue en el periodo 2005-2007.

La banca, factor de certeza para el país

México es capaz de brincar cualquier muro: ABM

Marcos Martínez Gavica, nuevo presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), reconoció que México vive tiempos difíciles, pero ratificó el compromiso de este gremio para ser un actor que apueste por el país.

Hoy, como hace casi 90 años, en medio de un entorno incierto, los bancos tenemos muy clara nuestra responsabilidad, y con voz alta decimos que somos factor de certeza para nuestro país , dijo.

En su discurso de toma de protesta en la 80 Convención Bancaria, el también presidente de Santander señaló que en estos tiempos, cuando algunos optan por el pesimismo, por la anticipada derrota, por el conflicto o por la desunión, en la banca vemos un México de gran potencial y capaz de brincar cualquier muro .

Refirió que hoy la relación con Estados Unidos se ve amenazada por medidas proteccionistas que, de concretarse, podrían replantear una integración construida durante dos décadas.

No obstante, expuso que desde la ABM estarán muy atentos al curso que tomen las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) e incorporarán, como parte de su agenda, una participación decidida en los temas que se requieran.

Marcos Martínez comentó que entre 1992 y 1994, cuando se negoció el TLCAN, había incertidumbre y miedo en algunos sectores, pero se demostró que ello resultó exitoso para el país.

Eso es lo que México sabe hacer, eso es lo que ha hecho en nuestra historia. No sólo lo firmamos, sino que fue tan exitoso para el país que hasta el presidente Trump está preocupado. Les ganamos la partida a quienes les teníamos miedo y hoy en día lo volveremos a hacer y la banca va a estar presente para acompañar al país y a que volvamos a hacer una historia de triunfo en el futuro , sentenció.

Destacó que, pese a la incertidumbre global proveniente del exterior, la economía mexicana resiste. México hoy es más sólido por el especial cuidado que hemos puesto durante casi tres décadas en fortalecer nuestro marco macroeconómico .

Expresó que, ante la incertidumbre y complejidad, la banca aportará certeza, inversiones y estrategias de largo plazo, y aseguró que se mantendrá un sistema sólido, robusto y competitivo que permita seguir siendo una pieza fundamental del progreso.

Afirmó que ve con gusto regulaciones como la aplicable a las fintech.

Marcos Martínez añadió que entre los temas de su agenda al frente de la ABM destacan: el esquema de corresponsalías con las autoridades de México y Estados Unidos; redoblar los esfuerzos para el combate al lavado de dinero; y ver la evolución de la industria en materia tecnológica.

eduardo.juarez@eleconomista.mx