La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) contempla que si hubiera incrementos en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal o el Banco de México (Banxico), el impacto sería limitado, pues la mayor parte de la deuda es interna y a tasa fija, con lo que no implicaría una presión en las finanzas públicas del país.

“Dado que la mayor parte del portafolio está denominado en tasa fija, el efecto de mayores tasas de interés sobre el aumento en el costo financiero se mantiene acotado (...) 77.3% de la deuda neta del gobierno federal será deuda interna y 22.7% externa”, expuso en el Plan Anual de Financiamiento 2019.

Explicó que, dentro de la deuda interna en valores gubernamentales, 81.3% será a tasa fija y de largo plazo. El plazo promedio de vencimiento de la deuda interna es de 7.7 años y el de la deuda externa de mercado de 19.4 años.

“Considerando 95% de confianza, el costo financiero no se desviaría en más de 3.79% respecto a su escenario central, lo que corresponde a una variación de menos de 0.1% del PIB esperado para el 2019”, indica en su análisis de sensibilidad del costo financiero.

La dependencia detalló que la estimación de la sensibilidad del costo financiero se realizó a través de la metodología del Costo en Riesgo (CaR), la cual se basa en tres elementos: las características del portafolio de deuda, el programa de colocación y una proyección de las variables que se requieren para determinar el costo financiero.

De acuerdo con información de los Criterios Generales de Política Económica, se tiene como objetivo cubrir las necesidades de financiamiento del gobierno a costos reducidos, considerando un horizonte de largo plazo y un bajo nivel de riesgo.

“Con lo anterior, se buscará que el costo financiero de la deuda mantenga una tendencia estable y predecible, que facilite la ejecución del presupuesto público y permita liberar recursos para el gasto social y de inversión”.

Refiere que, entre el 2014 y el 2018, el costo financiero de la deuda pública pasó de 2% del PIB a 2.7%; además, dicho costo representó en promedio 2.3% del PIB en el periodo mencionado.

“Este incremento se explica por un aumento en el nivel de deuda y por mayores tasas de interés”, detalló la dependencia a cargo de Carlos Urzúa.

Escenarios contemplados

El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2019 destinará 749,074.4 millones de pesos al costo financiero de la deuda, que contempla amortizaciones, intereses y comisiones. Dicho monto es 11.4% mayor a los recursos aprobados en el 2018. Además, representa 3% del PIB.

El costo financiero incluye el servicio de la deuda pública del gobierno federal, de los programas de apoyo a ahorradores y deudores, así como el de las empresas productivas del Estado: Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad.

Para el cálculo de este costo, la Secretaría de Hacienda también contempló diversos escenarios macroeconómicos nacionales e internacionales que pudieran representar riesgos en cuanto a que pudieran incrementarse estos recursos.

Entre ellos destacan la moderación en el ritmo de crecimiento global, el proceso de normalización de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y el escalamiento de las tensiones comerciales y geopolíticas a nivel mundial.

Con dichos escenarios, la dependencia asegura que la política fiscal estará orientada a mantener una trayectoria estable y sostenible de la deuda pública.

“La política de deuda pública estará orientada a mantener un portafolio de pasivos sólido, que permita disminuir el impacto de los choques externos sobre las finanzas públicas con el fin de que episodios de volatilidad en los mercados financieros tengan un efecto acotado sobre el costo financiero de la deuda”.

En cuanto a las operaciones de manejo de pasivos, el gobierno tendrá como principal objetivo mantener un costo financiero de la deuda externa de mercado bajo y estable a lo largo del tiempo.

“El gobierno federal podrá utilizar instrumentos derivados con el objetivo de mejorar el perfil del financiamiento externo y mantener el costo financiero bajo y estable, considerando horizontes de mediano y largo plazo”.