Tras la aprobación en el Senado de Estados Unidos (EU) de la reforma fiscal por la mayoría republicana, diversos sectores se han pronunciado sobre los efectos que tendría para México. Economistas de los principales bancos incluso alertaron que, de ser aprobada tal cual (porque aún puede haber modificaciones), sería incluso más riesgoso que un fracaso en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Ayer fue Gabriela Siller, de Banco Base, quien lanzó esta alerta, pero hace unas semanas el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) alertó que la reforma fiscal de Trump es más preocupante porque a pesar de que la incertidumbre por la renegociación persiste, empieza a haber tranquilidad de que si se acaba el TLCAN “no será el fin del mundo”. Adriana Berrocal, presidenta del IMEF, detalló que los cambios en EU implicarían que México se vería menos atractivo para las empresas, lo cual ocasionaría que la Inversión Extranjera Directa (IED) disminuya, escenario con el que coincide Gabriela Siller.

Por su parte, Francisco de Rosenzweig Mendialdua, consultor y ex subsecretario de Comercio Exterior, consideró que la reforma fiscal de Estados Unidos detonará una mayor demanda de exportaciones de México hacia aquel país.

“El hecho de que haya una reforma fiscal que haga más competitivo y permita un mayor crecimiento de la economía de Estados Unidos, por razones fiscales generaría una mayor demanda de exportaciones mexicanas a ese mercado”, estimó.

En esa dinámica, las autoridades mexicanas tendrán que revisar si es necesario hacer un ajuste en la parte fiscal para mantener la competitividad en ese terreno, amplió.

En su opinión, la iniciativa de ley fiscal estadounidense no afecta el proceso de renegociación para modernizar el TLCAN.

“Son temas paralelos y me parece claramente que la reforma fiscal también nos ha dado (a México) un espacio para avanzar de manera profunda”, tanto en las consultas con el sector privado como con las contrapartes de Estados Unidos y México, mencionó.

Destacó que en la siguiente ronda de discusión, programada en Washington, debe imperar el proceso técnico y tener un avance por parte de los negociadores, con el acompañamiento del sector privado, lo que permitirá a los ministros enfocarse en la revisión del estatus durante la sexta reunión, programada del 23 al 28 de enero próximo.

México deberá evaluar tasas efectivas y marginales, advierten

Uno de los principales temas que deberá revisar y evaluar el gobierno mexicano para mitigar el impacto que pueda generar la reforma fiscal de Estados Unidos (EU) son las tasas de impuestos efectiva y marginal de ambos países, comentaron expertos.

“La tasa efectiva se refiere a lo que paga una empresa de impuestos una vez que se hicieron todas las deducciones. Actualmente, en México es de alrededor de 12% y en EU es de aproximadamente 18%, entonces es un elemento que se debe tomar en cuenta”, expuso Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

La reforma fiscal de EU plantea reducir la tasa corporativa de 35 a 20%, con lo cual la tasa efectiva de impuesto podría estar por debajo de la que se tiene en México.

Con respecto a la tasa marginal, expuso que se refiere a cuánto se paga de impuestos sobre los ingresos adicionales. “Es un esquema un poco más complejo, porque depende del ingreso de cada persona, pero lo cierto es que si reducimos el Impuesto sobre la Renta (ISR) hay que compensarlo con otro impuesto porque no puede cubrirse con deuda”.

Al respecto, Ana Laura Martínez, consultora del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), coincidió y agregó que en EU hay una gran cantidad de deducciones para las empresas, por lo que no terminan pagando ese 35% que se dice, lo mismo sucede en el caso de México, cuya tasa es de 30 por ciento.

“Dependiendo de cada legislación y de cada caso, las empresas pueden hacer deducciones, de tal manera que si su tasa efectiva es de 30%, al hacer las deducciones, al final la empresa paga mucho menos. En EU se estima que el promedio de la tasa efectiva es de 21 por ciento”.

Manuel Molano, director adjunto del Imco, advirtió que si México busca reaccionar a la reforma de EU reduciendo el ISR a las empresas, ello sí implicaría mayores afectaciones al erario público que podrían representar puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).

“Con todas las deducciones que tienen (las empresas) y a pesar de que están topadas, México sigue siendo competitivo, y, si se reduce el ISR, podría costarle al erario puntos del PIB en términos de recaudación, pero hay que seguir haciendo números”.

se DEBE IGUALAR Y PENSAR EN EL IVA

El fiscalista Herbert Bettinger comentó que la prioridad de México debe ser mantenerse competitivo, y la forma de hacerlo es igualando los impuestos que se cobren en el país vecino.

Detalló que en México los empresarios terminan pagando impuestos de 45%, pues 35% es del ISR y 10% dividendos, lo cual no es atractivo para inversionistas.

“México debe buscar la forma de bajar su tasa de 35 a 20% porque si queremos igualarnos tenemos que bajar más de 20 puntos, ya considerando lo que se paga de PTU, para que estemos iguales a ellos”.

Enfatizó que la homologación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) debe ser el que compense el faltante de ingresos tributarios por la reducción del ISR.

“La única forma que se tiene para contrarrestar la pérdida de recaudación es el IVA (...) la reforma al IVA ya está hecha, sólo hay que actualizarla, se presentó hace cinco años en la Cámara de Diputados, pero no se le hizo caso”.

PROPUESTA DEL IMCO

Los especialistas del Imco indicaron que para mitigar el impacto de la reforma fiscal en EU, lo más conveniente para México sería reducir el ISR a los trabajadores que ganan menos de 10,300 pesos, pues esto permitiría reducir la informalidad al pasarla de 56 a 25% y no representaría un alto costo al erario público.

“El factor más importante para la producción de Estados Unidos es el capital, mientras que en México es el trabajo, entonces haría sentido que si se va a gravar con menos el capital en EU, en México se reduzca el gravamen en el trabajo”, expuso Molano.

Actualmente, un trabajador formal promedio gana 9,500 pesos mensuales y paga 10% de su salario de ISR, por lo que se propone una tasa cero.

“Aplicar esta reducción representaría apenas una reducción de menos de 0.1% del gasto programable del gobierno y sí podría generar un cambio importante en términos de política social en el que la gente tenga derecho a una pensión y a servicios médicos del IMSS”, dijo el directivo del Imco.

En tanto, Martínez puntualizó que con esta propuesta se generarían mayores ingresos para los trabajadores sin que ello represente un costo para los empleadores. (Con información de Elizabeth Albarrán)

LO APROBADO POR EL SENADO

  • Recorte a la tasa corporativa de 35 a 20%, que entraría en vigor hasta el 2019.
  • Siete tramos para los impuestos individuales de 10, 12, 22, 24, 32, 35 y 38.5 por ciento.
  • Deducción estándar de 12,000 dólares para solteros y 24,000 dólares para casados.
  • Elimina las deducciones de los impuestos locales y estatales, así como algunas deducciones personales.
  • Limita las deducciones del impuesto a la propiedad.
  • Derogaría la multa que se le impone a los contribuyentes por no contar con un seguro de gastos médicos.
  • Propone la creación de una nueva tasa de impuesto de 25% para las empresas de paso, es decir, aquellas de propiedad individual, sociedades y corporaciones que pagan impuestos a la tasa individual de sus propietarios.
  • Se establece una tasa especial, aplicable a una sola vez, de 14.5% (efectivo y ganancias) o de 7.5% (otras ganancias) para que las empresas estadounidenses repatrien sus utilidades.

Cambios fiscales en EU afectarían la IED: Siller

Para Gabriela Siller, economista de Banco Base, una posible reforma fiscal en Estados Unidos como la plantea el presidente de ese país, Donald Trump, representaría para México un riesgo mayor incluso que una mala renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En conferencia de prensa, la especialista dijo que, de darse, a largo plazo afectaría a la economía mexicana, toda vez que habría salidas de capitales de México y una menor Inversión Extranjera Directa (IED), por condiciones fiscales más favorables en Estados Unidos

Explicó que son sobre todo tres cambios tributarios que se plantean en Estados Unidos los que serían de mucho efecto para la economía mexicana. El primero de éstos, dijo, es precisamente la reducción que se pretende del impuesto corporativo de 35 a 20%, que, de aprobarse, quedaría por debajo del promedio de la OCDE.

“La reducción de la tasa le quita competitividad a México (...) provocaría que se pierda competitividad para empresas estadounidenses en territorio mexicano, y a la larga puede hacer que la IED disminuya, ya que el beneficio quedaría sólo en la brecha salarial que existe entre Estados Unidos y México, y vale la pena mencionar que uno de los puntos que tiene Estados Unidos en la renegociación del TLCAN es disminuir la brecha salarial”, expuso.

Siller mencionó que una segunda modificación que se pretende con la reforma fiscal estadounidense es la referente al tema de repatriación de capitales, con una tasa de 12%, pero que podría ser de 0 por ciento.

En este punto, la especialista destacó que aun cuando quedara una tasa menor a 10%, se vería una salida de capitales en México de alrededor de 9,000 millones de dólares, de acuerdo con sus estimaciones. “Lo que harían es sacar sus capitales, en lugar de reinvertirlos en México”.

Un tercer impuesto que la economista refirió que se pretende con la reforma fiscal de Estados Unidos es el que se planeta aplicar para las subsidiarias de empresas que estén fuera de ese país, y que se contempla de 20 por ciento.

“Imagínense todas las empresas estadounidenses cuando quieran venir a invertir a México, o quieran poner una nueva planta o hacerla más grande, con este 20% en Estados Unidos”, puntualizó.

Agregó: “Más que la renegociación del TLCAN, estos tres puntos son de mucho riesgo para la economía mexicana, sobre todo lo que tiene que ver con las exportaciones, y por lo tanto con la Inversión Extranjera Directa”.

Gabriela Siller estimó que los posibles efectos de esta medida en la economía mexicana son: caída en la IED y la inversión en cartera, un aumento en la salida de capitales y una pérdida de competitividad.

NECESARIA, REFORMA FISCAL TRANSVERSAL

La economista de Banco Base señaló que, ante ello, México sí podría reaccionar, pero no con una medida espejo, toda vez que consideró queno hay margen para bajar únicamente los impuestos, sino que tendría que ser con una reforma fiscal transversal y en el gasto.

“No puedes bajar los impuestos así nada más, porque entonces sí te lleva a un déficit. Ahorita México no está en condiciones de bajar los impuestos, tiene que ser transversal, un cambio total, una reforma bien hecha, no sólo reducción de impuestos”, puntualizó.

No obstante, comentó que es muy difícil que en México, al ser el 2018 el último año de gobierno, se lleve a cabo una reforma fiscal, y tampoco en el primer año del siguiente gobierno, por lo que, de darse, sería hasta el 2020. Además los cambios tributarios en Estados Unidos, de concretarse, tampoco se aplicarían de forma inmediata.

En cuanto al TLCAN, Siller comentó que el escenario central del banco es que se mantenga pero que la renegociación final se dé hasta pasadas las elecciones. Aun en caso de que Estados Unidos se saliera del acuerdo, dijo, tampoco sería lo peor para México, excepto que también lo hiciera de la Organización Mundial de Comercio.

Gabriela Siller comentó que otros riesgos para México son la elección presidencial, los precios del petróleo y los conflictos geopolíticos. (Con información de

Edgar Juárez)

Capital sale de mercados emergentes por ley Trump

Los flujos de capital hacia mercados emergentes activaron una alerta de reversa que inició el 30 de noviembre, resultado de la posibilidad de que el Senado de Estados Unidos aprobara la reforma fiscal propuesta, consideró el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés).

En su reporte semanal sobre flujos de capital hacia emergentes, consignan que “varios factores parecen haber contribuido a esta reversa, incluyendo un menor apetito por riesgo emergente conforme el Senado de Estados Unidos revisaba la propuesta de cambios tributarios”.

Ahí mismo, destacaron que los inversionistas incrementaron la demanda de coberturas y bonos, lo que aceleró la volatilidad y detonó un cambio en la tendencia que se mantuvo positiva desde mediados de noviembre.

Explicaron que la aprobación de la reforma tributaria por parte del Senado refuerza las previsiones de que la alza de tasas de Estados Unidos será menos gradual, lo que pesará en un reajuste de portafolios donde saldrán perdiendo los mercados emergentes.

LOS ROSTROS DEL RETORNO

Los especialistas del IIF matizaron que para el lunes 4 de diciembre ya se habían moderado las salidas y previeron que es de esperarse que los inversionistas sigan buscando ganancias para el cierre del año.

El total de las salidas de inversión de portafolio de mercados emergentes fue aproximadamente de 2,000 millones de dólares desde el 30 de noviembre. De este monto estimado de forma preliminar, de ahí su aproximación, 1,600 millones se retiraron del mercado accionario y otros 400 millones deshicieron sus posiciones en bonos emergentes.

El IIF precisó que este ajuste de portafolio sobre emergentes se concentró particularmente en Sudáfrica y Corea del Sur.

De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, la estabilidad de la cotización del peso se ha mantenido a pesar de que la mayoría de las divisas en el mercado muestran una depreciación tras la decisión del Senado.

Aquí en México, el Banco de México ha explicado que como la reforma fiscal de Estados Unidos no cuenta aún con todas las adecuaciones que hará el Congreso de aquél país, no se pueden anticipar los resultados ni el impacto.

Afirmaron que valdría la pena que tanto México como los demás países evalúen su competitividad tributaria, que es una de las vías por donde habrá alguna referencia. (Con información de Yolanda Morales)