Gerardo Ulloa sabe con precisión la cantidad de agua y sodio que debe tener su cuerpo durante una competencia que exige explosividad y ritmo en el arranque. Tiene 24 años y desde hace siete ha sido el mayor exponente varonil en México en el ciclismo de montaña, especialidad que corona con una serie de medallas de oro en eventos como los Olímpicos de la Juventud 2014, los Centroamericanos de Barranquilla 2018, los Panamericanos de Lima 2019 y la Copa del Mundo en República Checa en el 2020. 

Para llegar a sus primeros Juegos Olímpicos recorrió una trayectoria basada en la profesionalización científica del ciclismo de montaña en México. El Economista charló con el atleta olímpico antes y después de su prueba en Tokio 2020.

Trabajo sobre esa línea, confío en los avances de la ciencia, la medicina, la conducta disciplinada y mentalidad para saber dónde estoy parado, lo que se quiere lograr y estar en óptimas condiciones”.

Los resultados a lo largo de la vida deportiva de Ulloa han motivado a que se construya ingeniería multidisciplinaria de entrenamiento. Por ejemplo, su equipo Aquiles MD (Sports Medicine and Trainning Center) acondicionó un cuarto a una temperatura de 37 grados Celsius para simular el clima que experimentó en Tokio en el lugar de la competencia: Izu MTB Course.

“En este entrenamiento que duró menos de lo que corro en una competencia, que es hora y media, perdí alrededor de 800 mg de sodio, la nutrióloga tiene precisos los datos, ella me indica la cantidad de pastillas de sales y cuánta agua debo tomar, alrededor de 1 litro de agua por hora y las bebidas isotópicas a ingerir durante un evento”.

Con Gerardo se puede encontrar una charla sobre cómo funcionan los glóbulos rojos de la sangre cuando un ciclista pedalea a determinada altitud y temperatura o se le puede pedir una opinión sobre cómo mejorar las condiciones que dependen de la disciplina de un atleta.

“Relacionado con la sangre en el cuerpo, se cuida también teniendo una buena alimentación. En México tenemos bastante altura en el país, hemos hecho campamentos, por ejemplo, en Sierra de Lobos o la Sierra de Santa Rosa en León, Guanajuato, donde podemos estar entrenando a una altura de alrededor de los 2,500 -2,200 metros al nivel del mar. El doctor nos indica cuánto tiempo podemos estar en esa altura y qué hacer para aumentar los glóbulos rojos. Me apoyo en la nutrición, comiendo más betabel, cosas verdes. Todo el equipo de trabajo, que son como siete especialistas, tiene que estar sincronizado”.

Tras su competencia en Tokio en la que quedó en el lugar 23 con un tiempo de 1:30:57, Gerardo comparte con este diario los aspectos a trabajar para enfocarse en su próxima prueba mundialista de mountain bike antes de cerrar el 2021.

“Me gustaría incorporar un poco más de técnica, el ciclismo de montaña ha ido innovando en esa parte, no digo que esté mal pero puedo pulir algunas cosas, como mejorar el ritmo durante las primeras vueltas, es decir, en los primeros 15 minutos, porque después entro en buen ritmo y remonto posiciones. Esto es parte de aprender, innovar y seguir creciendo y analizar qué es lo que se puede mejorar en cada competencia”.

Treinta y ocho ciclistas completaron la distancia olímpica de 28.25 kilómetros (7 vueltas), el campeón fue el británico Thomas Pidcock que cerró en una hora 25 minutos; el segundo sitio lo ocupó el suizo Flueckiger con un tiempo de 1:25.34 y el español David Valero con 1:25.48. Ulloa se quedó a cinco minutos con 43 segundos de distancia respecto al campeón de la competencia. 

“Fue una competencia dura desde el principio. El punto es no rendirse en ningún momento, por un momento estuve en posiciones atrás en el arranque, me tocó estar en las últimas filas. Se debe tener paciencia, no desesperarse y terminar la carrera, estos eventos no terminan hasta que se cruza la meta. Nunca darte por vencido, todo puede pasar, falta mucho que dar y espero estar mejor para las próximas competencias de este año”. 

Hace seis años, Ulloa inició su planeación deportiva con el programa AR Pro Cycling y apenas en el 2020 cambió de equipo a Aquiles MD. El doctor Jesús Rivera Cantero, especialista en medicina deportiva, que ha trabajado durante cuatro años con el ciclista mexicano responde a este medio ¿cuáles son los aspectos a trabajar tras el resultado en la justa olímpica de Tokio?.

“En la preparación científica acertamos en lo metabólico y con sus capacidades anaeróbicas alácticas fundamentales para el arranque. Nos falta trabajar la experiencia competitiva en élite, porque ha tenido pocas carreras en la categoría, que se mantenga firme en el arranque y que después de la tercera y cuarta vuelta mantenga el ritmo. En este momento está en un proceso de recuperación activa”.

En el día a día, Ulloa suele compartir en sus historias de instagram sus entrenamientos con música y los kilómetros recorridos. Ante una dificultad, responde con un comentario positivo, una mentalidad que no ha dependido del todo de la asesoría de algún especialista psicológico.

“Se me hace complicado trabajar con psicólogo no sé por qué no me siento cómodo, corto esa parte y trato de llevarla de otra manera. Son mis primeros Juegos Olímpicos y hay emociones que no conocía, cierta presión. Esto en las competencias hay que saberlo manejar, muchas cosas qué evaluar, trabajar y seguir con una mentalidad fuerte, en los Olímpicos no hay tregua.

“Tokio fue una carrera muy dura, de mi parte, di todo en cada momento de la competencia, falta analizar bien ver qué cosas podemos mejorar, crecer más, aquí es no rendirse, es seguir trabajando y en este proceso que sabemos es duro, pero que podemos hacer un mejor papel en otros tres años (París 2024)”.

marisol.rojas@eleconomista.mx