Las pérdidas en el deporte a nivel mundial por suspensiones, cancelaciones y aplazamientos por el coronavirus se calculan en miles de millones de dólares. México no será la excepción. El Economista calculó que la temporada anterior la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) habría ingresado alrededor de 600 millones de pesos sólo por boletos vendidos en un calendario de 120 juegos por equipo.

La campaña 2020 se programó con 102 duelos por club, y frente a la postergación de la Liga por el Covid-19, la competencia, programada para iniciar el 6 de abril, se retrasaría por lo menos hasta el 11 de mayo. La final estaba proyectada para la primera semana de septiembre y ahora se movería para la segunda semana de octubre. Pero todo está en riesgo: asistencia a los estadios, ventas de productos y acuerdos comerciales. Para evitar un mayor impacto en lo económico, la LMB busca rescatar el calendario completo.

“Comercialmente, el reto va a estar en la definición que se haga próximamente en el número de juegos. Si se mantiene el número de juegos que tiene la temporada no tendría por qué haber una afectación comercial porque le vas a entregar al patrocinador el mismo número de eventos”, explica a este diario Alejandro Hütt, director comercial de Pericos de Puebla.

“Lo que puede suceder, que es una situación que siempre podemos enfrentar, es que esto le da un pretexto a las marcas para decir que no”, agrega Hütt, “porque hay una recesión económica en el mundo que puede hacer que algunas marcas que estaban considerando la oportunidad de invertir en patrocinios decidan no hacerlo porque hay una recesión económica y se recortan los presupuestos de patrocinios”.

Éste es un escenario que aún no han enfrentado los Diablos Rojos del México, que entre otros efectos se quedaron sin albergar la México Series de las Grandes Ligas los días 18 y 19 abril, que sería el menor de los daños.

“Han sido muy comprensivos los patrocinadores. Hasta ahora no hemos tenido ninguno que haya decidido dejarnos por el tema del coronavirus. Creo que todos están en el mismo barco y entienden que les afecta a ellos y a nosotros. Cuando empiece la temporada, no creo que vaya a ser un tema relevante”, considera Othón Díaz Valenzuela, presidente ejecutivo de los Diablos Rojos.

¿Qué pasaría si la temporada reduce el numero de juegos? Los ajustes suelen hacerse con proyecciones optimistas, pero México, de manera oficial, entró ya en la fase 2 en la pandemia del Covid-19, con 405 casos positivos y cinco muertes confirmadas hasta el martes.

“Con los patrocinadores habría forma de ofrecerles cosas adicionales para que se cumplan los contratos que se tienen con ellos. El primer problema sería con los abonados que tendrías que devolver parte proporcional con el número de juegos que se suspendan y la devolución de parte del abono es un tema complicado”, agregó el directivo de la organización escarlata.

Más allá de la cantidad de juegos del calendario 2020, planeado con menos encuentros respecto al 2019, también está el hecho de la asistencia a los parques. Parte de la sociedad verá afectados sus ingresos y buscará satisfacer necesidades primarias antes que el entretenimiento, pero, por otro lado, podría requerir distracciones tras la crisis sanitaria.

“La actividad económica se está viendo disminuida y se espera que en algún momento se pueda detener por completo y la gente empiece a tener problemas de liquidez; veríamos que la compra de artículos no será como se esperaba, la asistencia al parque, la gente tendrá que cubrir otras necesidades antes que la diversión. Algo que nos ayudará también es que la gente va a estar muy cansada de estar encerrada en casa y buscará la forma de venir con nosotros”, expuso Othón Díaz.

En Pericos, intentarán en este periodo de pausa incentivar la asistencia a los juegos.

“Habrá que trabajar más fuerte en temas promocionales y de mercadotecnia para llevar a la gente al parque. Es posible que esta contingencia abra más apetito para la gente que se resguarda en su casa ya que salga. La asistencia a los estadios puede que se convierta en una oportunidad. Lo mejor sería arrancar temporada en condiciones normales, donde ya se pueda jugar con estadios abiertos”, manifiesta Alejandro Hütt.

Ingreso por juego de Diablos Rojos

• Gasto promedio por persona en el estadio: 250 pesos

• Asistencia promedio en el 2019: 7,216 aficionados

• Ingreso por juego: 1.8 millones de pesos

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