La suerte de los Juegos Olímpicos ha volado entre vientos de indefinición por una pandemia prolongada durante un año, que puso en pausa el ritmo del calendario de competencias de clasificación para los boletos a dicha justa.

El Comité Olímpico Internacional (COI) no desiste de sus mensajes de realizar los juegos el próximo verano y el esfuerzo económico ya los coloca como el magno evento más caro de la historia de los Olímpicos. Varios factores van en contra de la tradicional fiesta olímpica: la complicación de la situación sanitaria por la aparición de nuevas variantes de coronavirus y la paulatina distribución y aplicación de vacunas en el mundo.

El COI ha dicho en repetidas ocasiones que no se adelantará a los que más necesitan una vacuna y ha insistido en que no será obligatorio para los atletas que compitan en los Juegos. Sin embargo, ha señalado que junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS) ayudarán a los Comités nacionales que luchan por obtener las vacunas en el periodo previo a los juegos para tener la mayor cantidad posible de participantes extranjeros vacunados.

Sin embargo, al enfocar a los atletas como el recurso elemental para tener la justa olímpica, vienen de una alteración en los ritmos de preparación y de una prueba de mentalidad para enfrentar el confinamiento. Algunos han podido retomar las competencias, han tomado viajes, se han contagiado, y también hay quienes deciden esperar a París 2024.

“Es difícil para un atleta porque ha hipotecado gran parte de su vida. Los que van a Olímpicos se han entregado a entrenamientos para ello, tiene un impacto emocional; otros, por edad, ya no podrán estar. Es un momento en el que pueden resetear su cabeza, establecer objetivos, volver a ilusionarse, rediseñar nuevas metas en el corto y mediano plazo, con lo que se puede controlar por uno mismo. Ponerse una meta nueva es abrir nuevas posibilidades”, reflexiona para este diario Rubén Duque, entrenador de la Selección Mexicana de Rugby, quien logró llevar al equipo varonil desde la posición 76 del ranking mundial al Top 50 en tres años.

Carlos Padilla, presidente del Comité Olímpico Mexicano comentó que nuestro país no está en posición de declinar su participación, tomando en cuenta que el COI hace la invitación a los Comités nacionales del mundo. Hasta el momento, México tiene confirmadas 47 plazas (23 varoniles y 24 femeniles), 88 deportistas (49 hombres, 39 mujeres) y el objetivo del COM es llevar una delegación de 150 atletas.

“Un año más no se deberían postergar. Es mejor esperar a febrero que es cuando se tiene calculado analizar la evolución de la pandemia con la aplicación de la vacuna y de ahí tomar una definición. La situación de salud nos hace variar todo lo que teníamos preparado. No tenemos contemplado que México no participe, hemos estado en contacto con los atletas y hay una gran preocupación pero todos desean asistir a los Juegos”, dijo Padilla a El Economista.

El diario británico The Times obligó mediáticamente a una reacción de alto nivel. El primer ministro de Japón negó categóricamente la versión de la cancelación de los juegos y en una junta virtual con los responsables de los Comités Nacionales se estableció que a finales de marzo o principios de abril se tomará una decisión definitiva, de acuerdo a la información que consigna el semanario Proceso. Lo que sí, es que la agencia local Kyodo señala que se evalúa la posibilidad de tener público con un tope de entrada del 50% o que las competencias sean a puerta cerrada para tener la versión completa del evento. Por el momento, Japón tiene sus fronteras cerradas desde diciembre pasado y con algunas regiones en estado de emergencia para evitar la propagación de las nuevas cepas del coronavirus.

—¿Cómo lograr que los atletas se adapten a la incertidumbre?

“El mayor éxito es respetar lo que está sucediendo. En la Federación Mexicana de Rugby nos adaptamos a las regulaciones internacionales y nos delineamos a ellos a pesar de las presiones internas, de clubes o jugadores para volver a la cancha”, menciona Duque.

Progresivamente, se van agendando las fechas de las competencias clasificatorias. Por ejemplo, el repechaje olímpico World Rugby Sevens en el que participará la selección mexicana de rugby en su rama varonil y femenil se anuncia tentativamente para el 19 y 20 de junio en Mónaco. Mientras que en el remo, el Comité Ejecutivo Mundial de la disciplina confirmó la Regata de Clasificación Continental Olímpica y Paralímpica de las Américas, en Río de Janeiro del 4 al 6 de marzo, competencia en la que viajarán siete mexicanos.

En contraste, hay declinaciones para 2021. La tiradora Gabriela Martínez informó que buscará enfocarse al próximo ciclo olímpico hacia París 2024. ¿La razón?: “En nuestro caso, que necesitamos una cancha con luz especial y una distancia específica y que de vez en cuando la cierren, es un poco difícil, sin embargo, se busca mantener el entrenamiento desde nuestras casas. En estos momentos lo que debería de importarnos es la salud, independientemente de los demás. Nos viene afectando esta situación, pero teniendo salud, deberíamos de estar agradecidos”, dijo la tiradora al COM.

—¿Qué tanto respetar la libertad de los atletas y equipos para viajar bajo el riesgo de la pandemia?

“Hay que entender al atleta sobre la ansiedad que tiene para lo que se está matando media vida. Entenderlo y apoyarlo si se van y que sea lo más protegidos posible. Nos ha roto los esquemas a todos, si bien había proyección de competencias, de repente nos quedamos sin nada. En el rugby en una cancha de 10 metros por 70 de ancho hay muchas cosas que no puedes entrenar individualmente, es un deporte colectivo con interacción de personas”.

Duque también enfatiza que las cuestiones en el entorno influyen en el estado anímico de los atletas. Ha sido además un año difícil para quienes ingresaban recursos del Fodepar y para la reputación de la Conade como máxima institución del deporte en México. Acusaciones de corrupción, uso indebido de las instalaciones, investigaciones sobre desvío de recursos o la prioridad de recursos públicos al beisbol.

—¿Qué tanto afecta el entorno al optimismo del atleta?

“El escenario donde convivimos afecta a la persona. Todos somos parte de muchos sistemas y dependiendo del sistema del cual formamos parte, la misma persona puede incluso variar su estado anímico y como consecuencia su rendimiento. Todo va impactando, contagiando, los comportamientos tienden a imitarse, somos seres sociales. Es como la metafísica, son cosas que no se ven pero que trascienden a nuestro comportamiento. Se necesita cultura organizacional, o hay un cambio radical desde cero o la situación tiende a ser cada vez más negativa”.

Carlos Padilla, presidente del Comité Olímpico Mexicano comentó que nuestro país no está en posición de declinar su participación, tomando en cuenta que el COI hace la invitación a los Comités nacionales del mundo. Hasta el momento, México tiene confirmadas 47 plazas (23 varoniles y 24 femeniles), 88 deportistas (49 hombres, 39 mujeres) y el objetivo del COM es llevar una delegación de 150 atletas. / “Un año más no se deberían postergar. Es mejor esperar a febrero que es cuando se tiene calculado analizar la evolución de la pandemia con la aplicación de la vacuna y de ahí tomar una definición. La situación de salud nos hace variar todo lo que teníamos preparado. No tenemos contemplado que México no participe, hemos estado en contacto con los atletas y hay una gran preocupación pero todos desean asistir a los Juegos”, dijo Padilla a El Economista.

El diario británico The Times obligó mediáticamente a una reacción de alto nivel. El primer ministro de Japón negó categóricamente la versión de la cancelación de los juegos y en una junta virtual con los responsables de los Comités Nacionales se estableció que a finales de marzo o principios de abril se tomará una decisión definitiva, de acuerdo a la información que consigna el semanario Proceso. Lo que sí, es que la agencia local Kyodo señala que se evalúa la posibilidad de tener público con un tope de entrada del 50% o que las competencias sean a puerta cerrada para tener la versión completa del evento. Por el momento, Japón tiene sus fronteras cerradas desde diciembre pasado y con algunas regiones en estado de emergencia para evitar la propagación de las nuevas cepas del coronavirus.

—¿Cómo lograr que los atletas se adapten a la incertidumbre?

“El mayor éxito es respetar lo que está sucediendo. En la Federación Mexicana de Rugby nos adaptamos a las regulaciones internacionales y nos delineamos a ellos a pesar de las presiones internas, de clubes o jugadores para volver a la cancha”, menciona Duque.

Progresivamente, se van agendando las fechas de las competencias clasificatorias. Por ejemplo, el repechaje olímpico World Rugby Sevens en el que participará la selección mexicana de rugby en su rama varonil y femenil se anuncia tentativamente para el 19 y 20 de junio en Mónaco. Mientras que en el remo, el Comité Ejecutivo Mundial de la disciplina confirmó la Regata de Clasificación Continental Olímpica y Paralímpica de las Américas, en Río de Janeiro del 4 al 6 de marzo, competencia en la que viajarán siete mexicanos.

En contraste, hay declinaciones para 2021. La tiradora Gabriela Martínez informó que buscará enfocarse al próximo ciclo olímpico hacia París 2024. ¿La razón?: “En nuestro caso, que necesitamos una cancha con luz especial y una distancia específica y que de vez en cuando la cierren, es un poco difícil, sin embargo, se busca mantener el entrenamiento desde nuestras casas. En estos momentos lo que debería de importarnos es la salud, independientemente de los demás. Nos viene afectando esta situación, pero teniendo salud, deberíamos de estar agradecidos”, dijo la tiradora al COM.

—¿Qué tanto respetar la libertad de los atletas y equipos para viajar bajo el riesgo de la pandemia?

“Hay que entender al atleta sobre la ansiedad que tiene para lo que se está matando media vida. Entenderlo y apoyarlo si se van y que sea lo más protegidos posible. Nos ha roto los esquemas a todos, si bien había proyección de competencias, de repente nos quedamos sin nada. En el rugby en una cancha de 10 metros por 70 de ancho hay muchas cosas que no puedes entrenar individualmente, es un deporte colectivo con interacción de personas”.

Duque también enfatiza que las cuestiones en el entorno influyen en el estado anímico de los atletas. Ha sido además un año difícil para quienes ingresaban recursos del Fodepar y para la reputación de la Conade como máxima institución del deporte en México. Acusaciones de corrupción, uso indebido de las instalaciones, investigaciones sobre desvío de recursos o la prioridad de recursos públicos al beisbol.

—¿Qué tanto afecta el entorno al optimismo del atleta?

“El escenario donde convivimos afecta a la persona. Todos somos parte de muchos sistemas y dependiendo del sistema del cual formamos parte, la misma persona puede incluso variar su estado anímico y como consecuencia su rendimiento. Todo va impactando, contagiando, los comportamientos tienden a imitarse, somos seres sociales. Es como la metafísica, son cosas que no se ven pero que trascienden a nuestro comportamiento. Se necesita cultura organizacional, o hay un cambio radical desde cero o la situación tiende a ser cada vez más negativa”.

marisol.rojas@eleconomista.mx