Paola Espinosa reconoce que apoyará a todos los clavadistas confirmados a Tokio, pero eso no significa quedarse de brazos cruzados.

La doble medallista olímpica denuncia que no sólo fue el selectivo el criterio que la dejó fuera de sus quintos Juegos, sino su resistencia a no apoyar la carta de los argumentos de la Conade en el caso de la desaparición del Fodepar (Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento), que es acusado de corrupción por desvío de recursos a funcionarios y además, por reclamar su plaza olímpica conseguida en el Mundial de Gwangju 2019, ante el Comité Olímpico Mexicano. Por ello, comentó en conferencia de prensa que la responsable de Becas y Atención a Deportistas de la Conade, Luz María Chávez le expresó su molestia.

“Nunca nos dejaron sin apoyo, sólo fue una reestructuración, no quería meter las manos al fuego porque no me consta, es algo que no sé si sea verdad o mentira, no podía subir esa carta a redes sociales.

“Se tiene que investigar, pero en realidad es algo que no me consta y no podía apoyar, creo que fue el principal enojo el no apoyar algo que no me pareció.

“Luz María Chávez me dijo que el error fue haber ido al COM, esa fue la primera molestia que tuvo la directora de la Conade conmigo, después nos encerraron en el CNAR, donde la Conade con una amenaza nos dijeron muy fuerte y muy grosero que no podíamos salir del CNAR. Tengo una hija de tres años, yo no puedo dejarla sola por completo, mandé una carta y no vi respuesta de la Conade”, señaló la clavadista.

Espinosa también criticó el hecho de que las autoridades deportivas habían adelantado que la selección de los clavadistas se decidiría por un selectivo, del que avisaron la fecha final solo con cuatro días de anticipación.

“Mi pareja de sincronizados tenía vértigo, una lesión en el hombro. Para este selectivo no íbamos a estar listas, pero para los Juegos Olímpicos sí. Ya habíamos hecho el trabajo más difícil, que es que a los jueces les gustara esta pareja”, comentó.

Por trayectoria, la clavadista de 34 años tiene las credenciales, es ganadora de medallas olímpicas en Pekín 2008 (bronce) y Londres 2012 (plata), pretendía acudir a Tokio en la prueba de trampolín sincronizados de 3 metros junto a su pareja Melany Hernández, plaza que ganaron para México en el Mundial de Gwangju 2019.

Sin embargo, Espinosa y su compañera quedaron en el último lugar del Control Técnico que la Federación de Natación (FMN) organizó del 11 al 14 de junio para evaluar la forma física de los saltadores, resultado por el que los federativos la dejaron fuera.

A pesar de ello, dijo que fue a hablar con Guevara hace un año y ella le aseguró que se le respetaría la plaza que ganó en 2019.

“Fui a buscar a Ana Gabriela Guevara y le dije: ‘Hablando contigo de frente me dijiste que esa plaza era mía, quiero saber por qué no se ha hecho oficial’. Ella me dijo: ‘Es tuya la plaza, claro que es tuya y la vamos a defender, pero la Federación tiene que avalar esta plaza’”.

marisol.rojas@eleconomista.mx