El deporte que predomina durante el verano en los Estados Unidos es el beisbol, detenido hasta ahora por la pandemia y por las demoradas negociaciones entre Grandes Ligas (MLB) y su Sindicato de Jugadores (MLBPA). Pero al fin se dio fecha para el playball: 23 o 24 de julio.

Para esto se citó a los beisbolistas (quienes aceptaron un calendario de 60 juegos, las fechas establecidas por MLB y los protocolos de salud para disminuir el riesgo de Covid-19) a los entrenamientos en las ciudades de los equipos para el 1 de julio.

Según una encuesta de la Monmouth University Poll que entrevistó a 807 aficionados adultos entre el 28 de mayo y el 1 de junio, el beisbol es el deporte que más se extraña en el país, con un 25%, seguido del basquetbol 19%, pero ¿qué costó tendrá la disputa entre la liga y la MLBPA por el tema económico para acordar una temporada en 2020?

“El regreso de Grandes Ligas va a tener un impacto ya que la gente está ávida de deportes, no hay ahorita un deporte de los grandes en Estados Unidos y creo que el beisbol, que es lo que se juega durante el verano, es lo que la gente estaba esperando, pero la ausencia de los deportes y de las actividades que se practican, creo que la gente está ávida de ver los juegos y que los ratings irán para arriba; va a ser una gran responsabilidad para la gente de producción de cada una de las cadenas, pero también van a tener su recompensa económica”, considera Rodrigo López, exlanzador mexicano de Grandes Ligas entre los años 2000 y 2012.

“A lo mejor si no hubiera temporada hubiera un impacto negativo con la afición local, de Estados Unidos. Una vez que empiece la temporada, sin aficionados, podemos darle un poco de alivio a la sociedad y el impacto no va a ser tan grande en términos negativos”, continúa el pitcher del Estado de México.

Según la encuesta de aficionados de SB Nation Reacts, publicada el 5 de junio, 66% de los fans apoyaban a los jugadores en la disputa laboral con la MLB y los dueños, pero un 54% consideraba que los beisbolistas podían aceptar al menos el 30% de reducción salarial para la campaña.

“Qué bueno que va a haber temporada, eso no quiere decir que firmaron la paz para la afición y para ellos internamente. Quién sabe qué tan fracturada quedó la relación, se deja esa sensación de que pudiera afectar en las siguientes negociaciones de contrato colectivo de trabajo al finalizar la temporada 2021. El aficionado espero que lo ponga en la balanza, estuvo mal la forma en que se dieron las negociaciones, aparentemente en una forma muy egoísta”, expone Óscar Soria, cronista en español de los Diamondback de Arizona (MLB) desde 1999 y de los Naranjeros de Hermosillo (LMP) desde 1988.

En México también tiene impacto. De acuerdo con Nielsen Sports, el 54% de los mexicanos en 2019 se dijo aficionado al beisbol, con un crecimiento del 4% de 2017 a 2018.

El 28% sigue los juegos por televisión, el cuarto deporte más seguido, y el 26% lo hace por Internet. Si hay alguna percepción negativa por parte de los fans, MLB podría revertirla con sus campañas de marketing.

“Al centrarse en lo que es el juego, tienen un ejército los equipos y Ligas Mayores de este departamento tan importante de mercadotecnia de cómo llegarle a la afición y convertir esto en lo que es: una distracción, un entretenimiento, hoy más que nunca se necesita para regresar de la mejor manera y lo más pronto posible a la nueva normalidad”, agrega Óscar Soria.

Pero los jugadores también pondrán su parte para dirigir los comentarios al campo y no a las mesas de negociaciones. “En lo deportivo, por parte de los jugadores, vamos a ver un circuito corto pero muy intenso porque es una espera que se ha extendido desde el Spring Training, van a estar ansiosos. El valorar lo que para el jugador es su trabajo es lo que vamos a tener como resultado, más entrega, más pasión, independientemente de lo económico”, espera Rodrigo López.

Mike Trout, jardinero de Los Angeles Angels, iba a ganar 37.7 millones de dólares este 2020 antes de la pandemia, ahora recibira 13.9 millones al reducirse la temporada a un 37%. Sin embargo, se mantendrá como el mejor pagado de las Grandes Ligas.

angel.huguez@eleconomista.mx