La temporada 2020-21 de la NBA es atípica no sólo por las gradas vacías, también por los esfuerzos de la liga para generar mayores fuentes de ingresos, permitiendo patrocinar el uniforme de práctica, flexibilizando sus restricciones de patrocinios sobre casas de apuestas y bebidas alcohólicas, la adquisición de patrocinios a nivel de cancha, la adición de partidos de Play-in e integrando las transmisiones de streaming como un activo potencializador.

Cleveland y Memphis, dos de los últimos siete equipos más valiosos de la NBA (Forbes), fueron los primeros en hacer válidas las alternativas. En septiembre, los Cavs extendieron su acuerdo con Goodyear, que patrocina uniformes de juego y entrenamiento; mientras que Memphis fue el primero en cerrar un acuerdo por varios años con FanDuel (apuestas deportivas y deportes de fantasía).

Aunado a las medidas para incrementar los ingresos, la NBA destinó 30 millones dólares para cada equipo, como prestación de ayuda que les permita mantener sus finanzas y protegerse contra cualquier problema de liquidez provocado por la pandemia. El dinero proviene de los 900 millones que la liga recaudó por los billetes emitidos en el mercado de colocación privada que, generalmente, incluye compañías de seguros e inversores institucionales, según explicó Sports Business Journal.

“No todos los equipos están necesitados de ese dinero porque ya la repartición de bienes, de ingresos de la liga, le permite a todos cubrir nóminas y necesidades importantes, así que la idea es que tendremos una solución a esta pandemia, una solución aceptable económicamente y eso va a tomar tiempo y hay que respetar el hecho de que la liga está más que dispuesta a tener pérdidas con tal de no arriesgar a nadie y eso incluye al público”, señaló Álvaro Martín, analista de la NBA.

Para el especialista, la pandemia se convirtió en un punto de inflexión que incitó a cambiar modelos económicos, desde la exploración de mercados extranjeros hasta la implementación de elementos tecnológicos. La plataforma de streaming NBA League pass es otro de los negocios que la liga ha impulsado en últimos años, albergando transmisiones en español y portugués para acrecentar su mercado e impulsando a los equipos para crear diversos contenidos y distribuirlos.

“Es una manera de decir, que tiene ese activo, esta plataforma tecnológica que antes servía para darle el partido al aficionado desplazado, al fan de San Francisco que se mudó a Texas, a Mississippi, y quiere ver los partidos de Warriors, y se ha dado cuenta que ahora le permite llegar al usuario donde quiera que esté y que la mejor manera, y en algunos casos la única, de llegar a ese usuario es en su idioma y por eso es que hay que apreciar eso y encomillar este esfuerzo de la liga, pero también es parte de buscar ese tipo de ingresos que antes, francamente, no se veía”, añadió el narrador en español de la plataforma.

Otra vía para sanear finanzas será no solo mantener el torneo Play-in para el puesto final de los playoffs, sino también expandirlo. Para la temporada 2020-2021, los dos últimos lugares en playoffs se jugarán entre los equipos clasificados del 7 al 10 de cada conferencia, con una eliminatoria entre el 7º y el 8º, en el que se determinará un clasificado a playoffs; la otra eliminatoria será entre el 9º y el 10º, y el ganador se medirá al que pierda del otro duelo.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx