Justo en la jornada seis del torneo Apertura 2014, Antonio Mohamed reconoció la importancia que tenía la presencia de Rubens Sambueza con América. Eran los momentos en que el equipo ligaba cinco victorias consecutivas, era el más goleador del torneo y afrontaba encuentros ante Jaguares y Pumas, que para entonces pasaba dificultades. Rubens nos da un toque de jerarquía y de claridad en los últimos metros, ayuda a que los delanteros tengan más facilidad para ofender , declaró El Turco.

América no pudo anotar gol en los dos juegos y, al final del torneo, las lesiones impidieron que Sambueza estuviera a disposición de Mohamed en cinco partidos de liga y tres de la Liguilla. Al igual que Miguel Layún, Osmar Mares, Jesús Molina y Gonzalo Díaz sufrieron lesiones, un mal al que vencieron las Águilas para llegar a la final.

La fórmula del éxito requiere que los futbolistas estén disponibles al menos en 86% de los partidos del torneo. Es decir, de los 23 juegos de la temporada (regular y Liguilla), los jugadores debieron estar sanos en 19 encuentros. De los lesionados, sólo Jesús Molina y Osmar Mares llegaron a esa cifra con los duelos de la final.

El índice de disponibilidad resulta de la investigación del Dr. Martín Hägglund de la Universidad de Linköping, en Suecia. A lo largo de 11 años, encontró una relación entre los equipos que ganan títulos y los que menos lesiones sufren a lo largo del campeonato.

El informe analiza los datos de los 24 clubes más importantes de Europa, como Real Madrid, Barcelona, Manchester United, Bayern Múnich, que cada semana reportaron la salud de sus jugadores. Al final, tuvieron 7,792 lesiones que analizar, de las cuales 56% (4,397) se produjeron durante los partidos, el resto fue en entrenamientos.

La prevención de lesiones debe ser la máxima prioridad para el cuerpo técnico. Cuando un equipo logra mantener baja la carga de lesiones, las posibilidades de éxito en esa temporada se incrementan notablemente , detalla el doctor.

Hägglund encontró que, producto de las 7,792 lesiones, los futbolistas estuvieron disponibles en 86% de los juegos de la temporada.

En Tigres, Hernán Dario Burbano y Juninho fueron los casos más graves de lesionados. El colombiano estuvo ocho semanas fuera y el capitán dejó al equipo en los últimos tres juegos de la fase final.

Las lesiones de Jorge Torres Nilo y Jorge Iván Estrada apenas les impidieron jugar en cuatro y dos partidos del torneo, respectivamente.

La prevención es la clave para tener equipos sanos, explica Hägglund. Por eso, en los últimos años la incidencia de recaídas bajó de 20 a 12%, por lo que el investigador recomienda invertir en los departamentos médicos de los clubes, tener plantillas más amplías y capacitación de fisioterapeutas.

Las lesiones acabaron con la ilusión del Tricampeonato

Gustavo Matosas tuvo como mayor rival para lograr el tricampeonato con León a las lesiones. Para el Apertura 2014, un tercio del plantel estuvo lesionado y el tiempo fuera de las convocatorias alcanzó, en promedio, 46 días. Fueron 371 días de recuperación las que sumaron las ausencias de ocho futbolistas del conjunto durante el torneo, donde Luis Montes y Sebastián Maz no jugaron ni un minuto.

En el bicampeonato, Rafael Márquez y Matías Britos sufrieron lesiones con más de dos semanas de recuperación; un torneo previo no hubo dolencias significativas.

En América, cuando se coronó en el Clausura 2013, la lesión más grave fue la de Efraín Juárez, que se luxó el brazo, y algunas semanas fuera de Diego Reyes y Paul Aguilar. Xolos, campeón del Apertura 2012, no tuvo lesiones importantes que mermaran su ascenso al título.