En 2014, la Liga Mexicana de Baloncesto Profesional Femenil (LMBPF), más que ser concebida como un negocio, fue un proyecto que inició a manera de apoyo hacia el deporte femenino. En siete años de historia se han dado pasos hacia la mejora de condiciones laborales de las jugadoras y, de manera individual, los equipos trabajan en hacer rentable su operación a través de la venta de derechos de transmisión, la consolidación de sus marcas e incluso la construcción de sus propios recintos.

Los presidentes de los clubes no pueden testificar que han llegado al punto de equilibrio en el negocio y que generan utilidades, pues todavía se encuentran en un proceso de inversión para sostener temporadas que cuestan entre 1.6 millones pesos, para los equipos de nivel modesto, y hasta 3.5 millones para los que tienen aspiraciones más altas.

Sin embargo, el posicionamiento de las marcas deportivas y diversificación del negocio es fundamental para conseguir el apoyo de los patrocinadores, lo que le ha permitido a los dueños ahorrar en gastos y que el 95% de las jugadoras ahora cuente con un tipo de gratificación económica (que va desde el apoyo para los transportes a los entrenamientos, hasta el tope máximo de 25,000 pesos establecido por la liga).

Un ejemplo puntual de posicionamiento en el circuito es el Club Aztks, que trabaja en su imagen al ser el único equipo de la LMBPF en contar con un recinto propio y a través de su patrocinio en el uniforme de la Selección Mexicana de baloncesto. El club, que radica en Tlalnepantla, tiene como patrocinadores a las marcas Cleto Reyes, Castel México, Clínica Recovery, Sportia y Work Process. La Liga, a nivel global, sólo cuenta con el patrocinio de Spalding.

¿Cómo el posicionamiento de la marca impulsará el crecimiento de Aztks como negocio?

“Hay dos formas de crecer un negocio: en primera instancia, teniendo un mayor ingreso, cuidando el gasto y generar una ganancia. Un segundo punto es obtener ganancias evitando o ahorrando costos. En este momento, no tenemos todavía ganancias, pero es cierto que tenemos que comenzar a ahorrarnos costos. Por ejemplo, nuestros patrocinadores ahora, algunos son fisiatras, de medicina, de suplementos alimenticios y evitas ese costo. Si bien no te dan dinero, evitan que haya un desembolso”.

“Mientras más vamos posicionando la marca más gente confía en nosotros, tanto aficionados, como empresarios o marcas, a las que nos ligamos y nos permiten llegar a más público y eso se traduce en más gente que puede ver a nuestros patrocinadores”, explicó a El Economista Sergio Jiménez, coordinador general del club Azteks.

El equipo acumula cinco años de operación y espera generar utilidades en uno o dos años más. Por ahora, sus ingresos provienen de la venta de merchandising; de donaciones, aunque son las mínimas; y a partir del intercambio de servicios de asesoría empresarial, pues la compañía detrás de Aztks se dedica al servicio de auditorías: “Cuando una empresa decide apoyar, nosotros les damos cierto número de horas gratis de asesoría empresarial y en lugar de ser un ingreso para nosotros es un ingreso para el basquetbol”.

Sus instalaciones, aunque no les generarán ingresos en un inicio, sí les permite el ahorro de gastos en renta, abrir espacios de publicidad al interior y a futuro, el plan es comercializar con torneos infantiles, juveniles, etcétera.

Para el 50% de los equipos de la liga (10 equipos en total), otro ingreso importante es la taquilla, Jesús López García, presidente de la LMBPF, que también es dueño de la franquicia de Mexcaltecas de Nayarit, señaló que dichas entradas le representan al club entre el 30 y 35% de sus ingresos, es decir, alrededor de 400 mil y 600 mil pesos. De acuerdo al presidente del circuito, el boleto más caro cuesta 100 pesos.

La migración hacia la venta de derechos de transmisión por parte de algunas franquicias, es otro camino hacia la rentabilidad, Mexcaltecas ha podido dar ese paso. Las de Nayarit, esta temporada serán televisadas por 8 NTV, televisora de Nayarit.

“Hemos tenido bastante aceptación y penetración en la programación local de las televisoras y en ocasiones de tener en los streamings en vivo 5,000 espectadores, al momento que entramos a tv abierta se nos dispara a 22,000 por juego y depende también el juego, porque en playoffs aumenta.”

No en todos los casos las transmisiones generan beneficios económicos, pero sí un canal de difusión. Mieleras de Guanajuato, tiene un convenio con la televisora estatal para transmitir sus partidos de local.

Arturo Flores Carreón, presidente de la franquicia guanajuatense, indicó que, al momento, contar con una equipo en el circuito profesional no es considerado un negocio, pues la inversión se realiza del bolsillo de los dueños y no se ve recuperada, sin embargo, es un proyecto que le permite darle continuidad a la carrera deportiva de las mujeres e incluso ha servido de plataforma para impulsar la trayectoria de las basquetbolistas en el extranjero.

- ¿Cuáles son los puntos clave a corto y mediano plazo en los que se enfoca tu gestión para impulsar a la liga en materia económica?

“A corto plazo, la prioridad es que saquemos una temporada a pesar de la situación económica que nos arroja la pandemia y a que no se nos enferme ninguna persona involucrada en esta industria y que no tengamos pérdidas humanas. A mediano plazo la prioridad es consolidar, después de haber pasado la pandemia, que los equipos tengan números satisfactorios y que estén satisfechos para poder continuar en las temporadas posteriores. En mediano plazo, sin duda alguna que esta industria sea autosustentable al 100%”, dijo López García.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx

ACTUALIZACIÓN 20:14 08/03/2021: Esta versión corrige una imprecisión respecto al cargo de Sergio Jiménez, quien se desempeña como coordinador general del club Azteks.