La llegada de Johan Cruyff a México puede interpretarse exclusivamente como un golpe estratégico de Jorge Vergara, así lo han hecho muchos, pero es una miopía empresarial no darse cuenta de las verdaderas implicaciones que tiene para el futbol mexicano.

Johan Cruyff no tiene que entenderse por su carrera como jugador o en la banca, para entenderlo, hay que meterse de lleno a su pensamiento, y consecuentemente, su legado.

Johan es un hombre ante todo pragmático, siempre ha sido sensible a su entorno. Actualmente, además de asesorar a Chivas y a otros equipos del mundo, destina gran parte de su tiempo y recursos a la Fundación Cruyff y al Instituto Cruyff. Ambas iniciativas afectan positivamente los ambientes en donde tienen presencia.

La Fundación Cruyff, por ejemplo, recupera espacios perdidos en ciudades y pueblos, convirtiéndolos súbitamente en espacios deportivos, bajando substancialmente la delincuencia y la obesidad en donde se instalan los Cruyff Courts.

El Instituto Johan Cruyff (al que tengo el orgullo de presidir en México y América Latina) se dedica a profesionalizar el deporte, no sólo el futbol, capacitando a deportistas, exdeportistas, directivos y entrenadores (www.cruyffinstitute.com.mx).

Hablando desde el punto de vista de imagen, Johan es un imán. Un magneto para las taquillas, para los aficionados, es un ícono. Sólo como ejemplo, ayer saliendo del partido Chivas vs Santos, donde como su consejero en México tuve la oportunidad de acompañarlo, saliendo del palco presidencial, recibió un saludo literalmente de miles de aficionados del rebaño, que lo veían como una solución a sus males. Y Cruyff, por supuesto, jamás renunciará a quitarle presión a quien lo ha contratado, es figura, se sabe figura y sabrá siempre adjudicarse cualquier fracaso, y a la vez felicitar a los demás en cualquier éxito.

Tácticamente, Chivas jugará un futbol ofensivo, compacto en líneas, en donde todos querrán el balón sí o sí. Las fuerzas básicas se adaptarán a lo que juega el primer equipo y desde muy niños, todos entenderán el concepto de una filosofía deportiva. Una filosofía en cancha se refleja en entender perfecto los valores del equipo y qué tienes que hacer en todo momento.

Resumiendo cuentas, desde mi perspectiva, la llegada de Cruyff a México bien puede ser el hito más importante que ha dado el futbol mexicano desde la llegada de César Luis Menotti en 1991.

Me parece muy criticable juzgar lo que aún no ha empezado y, en general, veo que todos los dueños, periodistas, jugadores y entrenadores deberían congratularse por el golpe que han dado Jorge Vergara y Angélica Fuentes, ya que el futbol mexicano a partir de hoy está en el ojo del mundo de manera más impactante.