Corea del Norte se ha separado de los dos máximos eventos deportivos del mundo: los Juegos Olímpicos y la Copa Mundial de futbol.

Su renuncia a estos eventos está justificada en impedir que el coronavirus ingrese a su territorio, pero bajo ese argumento el régimen político y social se ha endurecido, además de que su continuidad le exigía jugar en territorio de Corea del Sur.

De acuerdo con el medio Yonhap, la Federación de Futbol de Corea del Sur (KFA) informó que los norcoreanos “no tienen intención de participar en lo que resta de la eliminatoria rumbo a Qatar 2022”.

Según la fuente, esta información proviene de un documento oficial que la Federación Norcoreana (PRKFA) le envió a la Confederación Asiática de Futbol (AFC) para no participar en los últimos tres partidos de la segunda ronda de clasificación, que se disputará en junio. Debido al contexto pandémico, la AFC anunció que las últimas cuatro jornadas de esta ronda eliminatoria se disputarían en un solo país, con tal de reducir viajes y riesgos de contagio.

La sede elegida para el grupo H fue Corea del Sur, donde compiten Turkmenistán, Sri Lanka, Líbano y las dos Coreas.

Dicha situación obliga a Corea del Norte a disputar sus tres encuentros restantes contra Sri Lanka, Corea del Sur y Turkmenistán en el territorio de su vecino del sur en un lapso de 12 días, entre el 3 y 15 de junio.

Con cinco partidos jugados, los norcoreanos se encuentran en cuarto lugar de su grupo, pero a solo un punto del líder, Turkmenistán, con dos triunfos, dos empates y una derrota; cabe señalar que en esta ronda clasifican el primer lugar de los ocho grupos y los cuatro mejores segundos lugares.

Aunque los norcoreanos argumentaron a la AFC, según el reporte de Yonhap, que su retiro de las eliminatorias mundialistas se debe al temor de que sus jugadores y cuerpo técnico se infecten y lleven el covid-19 a su país, también existen hechos que han reencendido la tensión entre las dos Coreas en los últimos dos años.

En junio de 2020, Corea del Norte cortó los lazos de comunicación e hizo estallar una oficina de relaciones con su vecino del sur; previamente, en octubre de 2019, los del norte acusaron a los del sur por comprar armamento militar a Estados Unidos.

No obstante, justo el deporte había mostrado un avance en la pacificación del conflicto entre las dos Coreas, que data desde inicios de la década de los 50. En 2018, entablaron comunicación después de dos años de silencio gracias a la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeong Chang y el 15 de octubre de 2019 jugaron su primer partido de futbol en 30 años.

Dicho partido fue en el marco de las eliminatorias rumbo a Qatar 2022 y se jugó en la capital de Corea del Norte. Terminó con un silencio empate a cero, pues el partido no se televisó en directo, fue sin aficionados y la prensa surcoreana fue rechazada para cubrirlo.

Este 2021, tras el anuncio de la AFC para reanudar las eliminatorias exclusivamente en territorio surcoreano, los del norte han preferido renunciar, tal como lo hicieron con los Juegos Olímpicos a principios de abril. Esa decisión fue analizada por especialistas como un golpe a las esperanzas para mejorar las relaciones intercoreanas, de acuerdo con Financial Times.

Corea del Norte no es un asistente asiduo a los Mundiales como sí lo es su vecino del sur. Los primeros solo han clasificado a dos copas de 21 que se han realizado en la historia (la última en 2010), mientras que los segundos han participado en 10, nueve de ellas de manera consecutiva desde México 1986.

Tampoco es la primera vez que los norcoreanos abandonan una eliminatoria mundialista, pues lo hicieron en el proceso rumbo a México 1970 y Argentina 1978. Además, decidieron no participar, desde el inicio, en los procesos rumbo a Francia 1998 y Corea-Japón 2002, esta última especialmente porque sus vecinos del sur serían sede y las relaciones con ellos seguían en franco conflicto.

deportes@eleconomista.mx