Londres. Atiende John Fahey a la prensa en el Main Media Conference Room. El presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por su sigla en inglés) hace la ya convencional conferencia de prensa previa .

No ha dado malas noticias. Hasta ahora, los Juegos Olímpicos están libres de doping. Informan que aquellos que intentaron hacer trampa no están en Londres: 67 atletas en este año fueron castigados por dopaje, luego de 71,141 pruebas realizadas hasta antes del 19 de junio.

Será difícil hacer trampa. La WADA ha estado en una superación constante, a la vanguardia. Además, hay que tener en cuenta que el Comité Olímpico Internacional ha decidido abrir los análisis de Atenas 2004 y ha habido resultados positivos. Así que si a alguien no se le detecta ahora, podrían ser atrapados , aseguró Fahey.

Confiados están. Y más aún porque las federaciones internacionales han comenzado a cooperar. De acuerdo con Fahey, uno de los avances para estos Juegos será el pasaporte biológico, el cual han implementado las federaciones de atletismo, natación, triatlón, pentatlón moderno y ciclismo, lo cual dará más seguridad , dijo.

Sin embargo, el dopaje genético y que la actualización de sustancias prohibidas vaya un paso delante de ellos siguen siendo una piedra en el zapato: Nos preocupa el manejo sintético que se le ha dado a la hormona de crecimiento. Trabajamos de la mano con las farmacéuticas, quienes nos brindan información de drogas nuevas , afirmó. En Beijing 2008, unas siete semanas antes del inicio, apareció la droga conocida como CERA y fue difícil detectarla.

Mientras, el dopaje genético parece ser uno de los puntos más débiles para la agencia: Se están preparando herramientas, pero es muy costoso. Aún nos cuesta trabajo detectar este tipo de dopaje , explicó David Howman, director general del organismo.