Amaury Vergara, dueño de Chivas, y Jesús Pablo Lemus Navarro, presidente del municipio de Zapopan, tienen llamadas todos los días desde que se planeó la apertura del estadio Akron. Y seguramente se reunirán el 7 de diciembre para evaluar la segunda entrada, con la aspiración de permitir hasta un 25% de ocupación, es decir, 11, 500 personas, pero para esto, Chivas debe ser finalista del torneo Guardianes 2020.

De la prueba piloto en el Chivas vs América (cuartos de final) con un ingreso de 12% de la capacidad del estadio, se esperan aún los resultados de las 800 muestras aleatorias tomadas a los asistentes. Son 15 días de espera (a partir del 25 de noviembre) para saber si, en lo que queda de la liguilla, el club podrá meter de nuevo a los fans.

Tres personajes son los que, principalmente, llevan el diálogo de las decisiones: el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, el presidente del municipio de Zapopan, y el dueño del club.

“En el partido contra León, de semifinales, no habría aficionados y en caso de que Chivas pasará a la final estaríamos evaluando la posibilidad de un regreso parecido al del partido piloto. Aunque el protocolo que presentó la Federación Mexicana de Futbol (FMF) permite hasta el 50% de aforo, estaríamos pensando entre el 15 y 25%, y eso si no hay contagios en el periodo de incubación”, dijo a este diario Jesús Pablo Lemus, quien representa en la mesa de salud a los 125 municipios de Jalisco.

—¿Cómo se está manejando el protocolo para la apertura entre el club y las autoridades?

“Primero, Chivas presenta el protocolo y, si la mesa de salud lo aprueba, nosotros como autoridad hacemos una visita al estadio para conocer en la operación cómo se celebra el protocolo hasta 48 horas antes del partido y se le hacen algunas modificaciones para enriquecerlo”.

—¿Son suficientes 48 horas para hacer los cambios?

“Sí, han sido suficientes”.

De acuerdo al portal del gobierno ‘Covid-19: datos epidemiológicos’, Zapopan es el segundo municipio con mayor tasa de incidencia por cada 100, 000 habitantes de casos estimados en Jalisco.

—¿Es correcto que el municipio, con estas condiciones, apoye a un evento masivo?

“Masivo, no. No estaría de acuerdo en volver a congregar aforos que puedan superar entre el 15 y 25% de la capacidad. El estadio es al aire libre, lo que permite un menor contagio”.

El gobernador de la entidad, Enrique Alfaro, ha hablado sobre el regreso a la nueva normalidad no solo en el futbol, lo que apunta a que los Charros de Jalisco de la Liga Mexicana del Pacífico presenten también su protocolo sanitario para su estadio con capacidad de 11, 200 personas. Se alienta a que en otras actividades de esparcimiento como las culturales, la autoridad estatal de fe al retorno gradual de las congregaciones.

“Estamos volviendo a la nueva normalidad con protocolos estrictos y exitosos, queremos lanzar una luz de esperanza a nivel nacional de cómo podemos regresar con orden y seguridad para los fans, en eventos culturales y deportivos. Estamos coordinados junto con la mesa de salud estatal para también el regreso a clases en enero”.

Antes de abrir el Akron, Lemus cuenta que los protocolos tomaron de la referencia internacional. Miraron hacia Francia, Alemania e Inglaterra, también tuvieron videoconferencias con responsables de estadios de la NFL como el de Dallas y de la MLB con Tampa Bay. Sin viajes de visorias, todo por escrito y virtual.

“No estamos encontrando el hilo negro, en la NFL ya están hablando con porcentajes de asistencia del 35%, nostros tenemos que ir más bajos y paulatinamente incrementarlos”

—¿Quién da la última palabra de si abrir o no el estadio?

“La decisión la tomamos en conjunto, el gobernador de Jalisco, la mesa de salud, el presidente de Chivas y yo. Hay diálogo, criterios técnicos y objetividad pensando primero en la salud de las personas. Todos los boletos en el Clásico fueron con códigos QR, todo relacionado con un sistema de informática para localizar a los fans, la tecnología solo se tiene en Zapopan por medio de la directiva de Chivas”.

marisol.rojas@eleconomista.mx