“Pensé: 'Dios mío, ¿y si hubo algo que no vimos?' Pero revisé todos los resultados y todo estaba perfecto”, dijo Sanjay Sharma, médico del jugador danés Christian Eriksen en su etapa con el Tottenham Hotspur, en declaraciones al diario inglés, The Mail.

Antes de participar en cualquier competencia de la UEFA los jugadores deben someterse a estrictos controles médicos como electrocardiogramas, exámenes neurológicos, pruebas de laboratorio y ortopédicas, así como llevar un registro clínico. Estas medidas están señaladas en el reglamento de la confederación europea y se deben repetir con un lapso mínimo de un año. Además, la FIFA elaboró un protocolo de acción en caso de que se produzca un paro cardio respiratorio súbito (PCS).

Luego de que Sharma se enteró que Eriksen se desvaneció en el partido entre Dinamarca y Finlandia del sábado, revisó sus registros y confirmó que el futbolista, que sufrió un paro cardiaco, no mostró patologías previas.

Desde el día que lo firmamos, fue mi trabajo monitorearlo y le hacíamos estudios cada año. La verdad es que sus exámenes fueron normales hasta 2019 y sin algún problema cardiaco. Cada año fue revisado y analizado. Yo hice los exámenes”, declaró.

Actualmente, el jugador se encuentra estable y consiente, sin embargo, el también presidente de expertos cardiacos de la Federación Inglesa (FA), no ve al danés volviendo a los terrenos de juego.

“No sé si volverá a jugar al futbol. Con franqueza, murió (este sábado), aunque fuese por unos minutos, pero murió. ¿Un profesional médico le permitiría morir de nuevo? La respuesta es no”, externó el experto a la agencia AP.

El médico de la selección de Dinamarca, Morten Boesen, corroboró que hasta el día domingo, los exámenes aplicados al mediocampista habían resultado bien, por lo que no contaban con una explicación para lo sucedido. Giuseppe Marotta, CEO del Inter de Milán, club en el que juega el futbolista, señaló que no ha sido vacunado ni ha padecido coronavirus, descartando la teoría de que pudiera haber sido algún problema provocado por la vacuna.

En junio de 2003 el camerunés Marc-Vivien Foé sufrió una PCS mientras disputaba un encuentro con su selección ante Colombia por las semifinales de la Copa Confederaciones, se trató del único deceso registrado durante un evento organizado por la FIFA. Desde entonces, la organización creó un protocolo médico para evitar casos similares. Este consiste en que una vez que una persona involucrada en el juego se desvanece, se debe constatar a la brevedad que se está produciendo una PCS, saltar inmediatamente al campo para atender al paciente, llamar a los servicios médicos o la ambulancia, reanimar con RCP y utilizar el desfibrilador más cercano (siempre debe de haber uno portátil durante prácticas o partidos y se debe conocer su ubicación).

La FIFA también recomienda prevenir estos incidentes con exámenes médicos anuales, ensayando un plan de acción, asistiendo a clases de RCP siempre que sea posible y manteniendo un control médico para evitar que los jugadores participen en actividades cuando estén afectados por un virus o una infección.

De acuerdo al reglamento de la UEFA, es obligatorio que todos los jugadores que participen en sus competencias cuenten con registros médicos que se actualicen al menos una vez al año y que incluyan detalles de las condiciones médicas de la familia inmediata del jugador; su historial médico completo; de dolencias; de cualquier medicamento o suplemento que esté tomando, así como sustancias con exención de uso terapéutico que se le haya otorgado; su registro completo de vacunación y sus resultados de todos los exámenes cardiológicos. Asimismo, es necesario un electrocardiograma estándar de 12 derivaciones al año.

Dentro del historial médico del jugador se debe indicar si ha sufrido problemas cardíacos, arritmia, síncope, contusiones, alergias, asma, infecciones recurrentes, otras enfermedades importantes o lesiones graves que hayan provocado cirugías, hospitalización o ausencias del futbol durante más de un mes.

De igual forma, se debe registrar si entre las molestias actuales del jugador se encuentran dolor muscular o articular, dolor de pecho, disnea, palpitaciones, arritmia, mareos, síncope, síntomas similares a los de la gripe, pérdida de apetito, pérdida de peso, insomnio o molestias gastrointestinales.

Estos competidores son evaluados anualmente de su altura, peso, presión sanguínea, cabeza y cuello (incluidos ojos, nariz, oídos, dientes, garganta y glándula de tiroides), ganglios linfáticos, tórax y pulmones, corazón (ruidos, soplos, pulso y arritmias), abdomen, vasos sanguíneos, piel, sistema nervioso y sistema motor.

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