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De lunes a domingo: ¿Cómo cambia el estrés laboral según el día de la semana?
El estrés puede variar según el día de la semana y acumularse conforme avanzan las jornadas laborales, por lo que, identificar sus diferencias puede ayudar a saber donde incorporar mayores descansos y momentos de bienestar en la semana.

De acuerdo con el psicólogo y escritor Guy Winch, el estrés no se distribuye de manera uniforme.
El estrés no se comporta igual de lunes a viernes. La presión, el cansancio, la ansiedad y la sensación de agotamiento pueden cambiar conforme avanza la semana debido a la carga de trabajo, las expectativas, la acumulación de compromisos o interacciones complejas y el tiempo disponible para descansar.
De acuerdo con el psicólogo y escritor Guy Winch, el estrés no se distribuye de manera uniforme y en su libro “No todo es urgente”, organiza los días de la semana para simbolizar como se ve la acumulación del estrés con el tiempo y cómo esto impacta en la salud mental y el entorno laboral.
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Estrés laboral según el día de la semana
Lunes
“Los lunes son mortales”, enuncia Guy Winch. Explica que ese es el día más estresante y donde más se registran incidentes de descortesía pues el mal humor e irritabilidad vuelven a las personas más propensas a ser groseras con sus compañeros, aunado a que hay más accidentes cerebrovasculares y suicidios.
Todo lo anterior, sumado a la fatiga de pasar de la calma del fin de semana al ajetreo de la rutina laboral incide en que las personas tiendan a procrastinar con mayor frecuencia.
Martes
Es definido como el día que perceptivamente se siente más largo y las emociones positivas están en el punto más bajo. “Un estado de ánimo decaído puede hacer que el estés y la presión constante del trabajo se sientas aún más asfixiantes”, expone el libro.
El autor menciona que hay una limitación en la capacidad mental y los mecanismos de afrontamiento tienen que esforzarse más, por lo que las personas buscan otras formas de evadir sus problemas; no sorprendería que ese fuese el día en que más interacción hay en redes sociales. “Navegamos por las redes sociales, enviamos mensajes a un amigo o jugamos para obtener un respiro del estrés del momento”, explica.
Miércoles
Es el ombligo de la semana, la carga laboral es alta y la fatiga comienza a hacerse presente debido a que se han postergado tareas y las actividades se acumulan. “Para muchas personas resulta ser el día más pesado por incluir múltiples reuniones con jefes o clientes difíciles, lo que genera un estado de mal humor incluso antes del almuerzo”, dice Guy Winch.
El problema es que esa sensación de estrés y agotamiento se perpetúa no solo durante la jornada, sino después de ella, lo que provoca que la persona comience a sentirse más cansada.
Jueves
La fatiga y sensación de debilitamiento está en su punto más álgido, las mañanas se sienten desalentadoras y el estrés de que aún queda uno o dos días más de trabajo hace que esas emociones se hagan más profundas al pasar el día, en consecuencia, hay un descuido de la inteligencia emocional.
“Cuando los trabajadores descuidan la gestión de sus propias emociones son menos propenso a buscar ayudar de colegas o jefes, incluso aunque podría beneficiarles”, evidencia el escritor. Agrega que esto supone un problema porque cuando las personas están en ese estado, no son conscientes de su malestar.
Viernes
Aunque es el día en que se aviva la esperanza de ver cerca el fin de semana, los errores alcanzan su punto máximo. Las personas están agotadas emocionalmente, llevan el estrés acumulado de los días previos y por ende su productividad baja drásticamente, incluso su ética puede verse comprometida, lo que implica un aumento en la negligencia emocional y profesional.
Refiere que el estrés y agotamiento acumulados provocan una desconexión moral interna. “Es el proceso que nos distancia de nuestro núcleo ético, nos facilita involucrarnos en conductas poco éticas y nos protege de la culpa, la vergüenza y la autorecriminación”.
Sábado
Es el día más feliz de la semana para la mayoría de las personas, especialmente a las 7:26 p.m. El psicólogo detalla que esto es porque es el momento que se dedica a la socialización, recuperación y descanso, pero cuando hay un nivel de estrés elevado, no es suficiente para recuperarse.
El psicólogo comparte que existe una costumbre generalizada de dejar todos los momentos agradables, de postergar la gratitud, el descanso y la diversión para ese día, lo cual provoca que la jornada diaria se percibe como una carga pesada.
Domingo
Aunque es el último día de descanso, la tristeza se asoma porque la semana laboral se acerca. “Como el trabajo es, en esencia estresante y desafiante, tu cerebro lo interpreta como una amenaza y, de manera obediente, te inunda de angustia para advertirte que la semana laboral se acerca”.
Guy Winch recomienda diseñar una agenda semanal con intención, introduciendo pequeños “oasis” de bienestar de lunes a viernes en lugar de concentrarlos al final de la semana y en jornadas complejas o días difíciles, realizar acciones que equilibren el malestar emocional, por ejemplo, comer algo que se disfrute.
Utilizar los descansos para hacer una videollamada breve a un ser querido, dar una caminata corta en la naturaleza o consumir contenido digital que genere alegría, evitando la navegación pasiva y sin rumbo en redes sociales.



