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Capital Humano

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El costo laboral de dejar que la IA piense por nosotros

La inteligencia artificial está cambiando la manera en que los universitarios estudian, resuelven problemas y se relacionan. El impacto de esos nuevos hábitos podría sentirse en poco tiempo dentro del mercado laboral.

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La inteligencia artificial está cambiando la manera en que los universitarios estudian, resuelven problemas y se relacionan.FOTO: SHUTTERSTOCK. 

Felipe Morales Fredes

Suene a ciencia ficción o no, la inteligencia artificial (IA) ya cambió hábitos en muchos aspectos de la vida, entre ellos la forma de estudiar y formarse para la vida profesional. Lo que hasta hace poco se consideraban simplemente como herramientas de apoyo, hoy dictan la forma en la que los jóvenes aprenden y se relacionan.

Durante cinco meses, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) analizó el papel de la IA generativa en la rutina de sus estudiantes. Los resultados forman parte del informe de su Comité Especial sobre el uso de la IA en la enseñanza, el aprendizaje y la formación en investigación, publicado recientemente.

Como uno de los principales hallazgos, advierte sobre lo que ellos denominan "rendición cognitiva", lo que se produce cuando los alumnos evitan el esfuerzo de pensar y analizar por sí mismos un tema y buscan una respuesta inmediata en la IA. Esto crea lo que conceptualizan como “ilusión de aprendizaje”.

A la par de esta realidad, el reporte documenta una caída en la interacción social académica, con una disminución importante en la asistencia a asesorías con los profesores y en el estudio en grupos. Al acudir a los chatbots de IA, el aprendizaje se vuelve un proceso cada vez más solitario.

Esta nueva realidad puede provocar que los universitarios comiencen a concebir las tareas como entregables sencillos y los exámenes o evaluaciones, como un trámite.

Sin embargo, los mismos estudiantes están conscientes de que las herramientas que hoy les resuelven el día a día tendrán un impacto en su futuro profesional. Las encuestas del propio MIT reflejan que 40% siente que su trabajo puede ser reemplazado por la IA y sólo el 25% considera que la universidad los está preparando adecuadamente para utilizar estas herramientas en su vida laboral.

Aquí es donde el tema deja de ser un debate académico para convertirse en una gran y urgente interrogante para el mundo del trabajo: ¿Qué impacto tendrán estos hábitos universitarios cuando esta generación salte de las aulas a las oficinas y las fábricas? Si su formación académica se basó en varios atajos intelectuales y en el aislamiento social, la adaptación al entorno profesional se antoja compleja.

En las empresas, los verdaderos desafíos no vienen en forma de instrucciones listas para copiar y pegar en una plataforma de IA. Una persona joven que aprendió a delegar el razonamiento a un algoritmo enfrentará un gran choque al toparse con problemas reales donde se requieren pensamiento analítico y creatividad, por ejemplo.

Además, el mercado laboral demanda hoy más que nunca habilidades humanas, por encima incluso de las capacidades técnicas. Agilidad, resolución de conflictos, capacidad de negociación, comunicación efectiva y trabajo en equipo forman parte de una amplia lista.

Como destaca la institución al citar declaraciones de la economista Raffaella Sadun en el reporte, el talento mejor valorado en la era de la IA no será el que sólo tenga la capacidad de dialogar con un bot, sino los "hacedores", las personas con iniciativa capaces de aterrizar ideas en la práctica y de hacerlo al trabajar con otros.

El verdadero impacto de esta nueva realidad quizá no se vea en el primer empleo de los jóvenes después de graduarse de la universidad, sino en el mediano plazo dentro de las organizaciones. Porque si desde las aulas se pierde el hábito de cuestionar, resolver problemas y construir respuestas con otros, el riesgo es formar profesionistas cada vez más dependientes de la tecnología para pensar y tomar decisiones.

La preocupación, entonces, no es sólo cuánto trabajo podrá hacer la inteligencia artificial por nosotros, sino cuánto estaremos dejando de hacer nosotros mismos. Y pensar, por ahora, debería seguir siendo una de esas tareas.

Felipe Morales Fredes

Periodista. Actualmente es el editor de El Economista online. Entre 2019 y 2023 coordinó Capital Humano en sus versiones en línea e impresa. Tiene una especialización en periodismo de finanzas y negocios, y en periodismo de datos. Conductor de Redacción 458, un videopodcast semanal de información de actualidad, y co-conductor del podcast Coffee Break, sobre temas del mundo del trabajo.

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