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Capital Humano

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5 errores en la reducción de jornada laboral que podrían activar una inspección de trabajo

La reducción de la jornada laboral exige a las empresas prepararse antes de 2027. Hay algunos errores que podrían representar riesgos legales, desde postergar ajustes hasta un exceso de confianza en las herramientas tecnológicas. 

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Hay algunos errores que podrían representar riesgos legales, desde postergar ajustes hasta un exceso de confianza en las herramientas tecnológicas.Foto: Shutterstock

Gerardo Hernández

En enero inicia la primera fase de la reducción de la jornada laboral, el proceso de implementación ya está en marcha. Pero el reto para las empresas no es sólo disminuir las horas, implica ajustar turnos, revisar contratos, políticas y nuevas disposiciones, como el registro electrónico del tiempo de trabajo. 

Las reformas a la Constitución y a la Ley Federal del Trabajo (LFT) para la reducción de la jornada laboral establecieron una transición gradual a la semana de 40 horas. El 1 de enero del 2027 el límite se reducirá de 48 a 46 horas semanales.

Hasta ahora, el nivel de preparación es bajo. El estudio Tendencias del Entorno Laboral en México 2026 (TELM) de Kelly evidencia que sólo 17.8% de las empresas está lista para la implementación de la primera fase de disminución de horas de trabajo.

En ese sentido, Cegid advierte de cinco errores que pueden derivar en una inspección y por lo tanto, en sanciones, una vez que la primera reducción de horas sea exigible:

1. Esperar hasta el 2027 para hacer ajustes

Un error frecuente es asumir que los ajustes son un tema que se deben abordar hasta el 2027. Si bien este año el límite de horas permanece en 48 semanales, el resto del 2026 es un periodo de preparación y hay que aprovecharlo.

“Las empresas deberían aprovechar este periodo para identificar qué áreas, puestos y turnos tendrán mayor impacto, evaluar distintos escenarios de operación y comenzar a ajustar sus procesos de trabajo”, indica la plataforma de Recursos Humanos.

Un punto que deben considerar las empresas en la implementación es que la reforma laboral prohíbe la disminución de sueldos y prestaciones.

2. Contratos y políticas desactualizados

La reducción de la jornada implica revisar y actualizar la documentación de la relación laboral, esto contempla contratos, reglamentos interiores, políticas de asistencia y turnos, y procedimientos de autorización.

“Si los documentos establecen una jornada distinta a la que reflejan los registros, la empresa podría enfrentar dificultades para demostrar que sus procesos están alineados con la legislación. La clave será mantener una misma línea de información: lo que establece el contrato debe coincidir con lo que ocurre en la operación y con lo que registra el sistema”, subraya Cegid.

3. Ignorar la gestión de tiempo extraordinario

La reforma laboral no elimina el tiempo extraordinario, pero si refuerza su carácter de horas para circunstancias extraordinarias y no obligatorias. En ese sentido, apunta la plataforma, la forma en cómo se solicitan, autorizan y registran se vuelve más relevante.

“La extensión de la jornada únicamente podrá realizarse ante circunstancias extraordinarias y dentro de los límites establecidos por la legislación. Por ello, las empresas deberán adaptar progresivamente sus procesos para documentar las solicitudes y autorizaciones, así como contar con registros que permitan identificar cuándo y bajo qué circunstancias se generó el tiempo extraordinario”, señala.

4. Registro manual del tiempo

La nueva obligación incorporada no es sólo registrar los turnos, es contar con evidencia en un sistema electrónico. Aunque la autoridad ha puntualizado que no habrá en los lineamientos requerimientos técnicos que obliguen a la adquisición de un determinado reloj checador, sí es importante que el registro electrónico sea completo y verificable.

Si el sistema almacena información errónea, incompleta o desvinculada de los procesos internos, el riesgo puede ser equivalente al de no contar con un sistema de control electrónico”, puntualiza Cegid.

5. Asumir que la tecnología implica cumplir al 100%

Aunque la reforma de jornada laboral tiene un componente digital con el registro electrónico, la tecnología no va a sustituir la gestión del talento. Las herramientas tecnológicas permitirán centralizar información, automatizar registros y facilitar el seguimiento de la jornada, siempre que estén acompañadas de procesos y políticas claras.

En ese sentido, lo que no cambia es la responsabilidad de cómo se organiza el trabajo, cómo se gestionan las jornadas y el nivel de cumplimiento con las nuevas obligaciones.

Gerardo Hernández

Periodista especializado en políticas laborales, indicadores de empleo, futuro del trabajo, desarrollo de carrera, recursos humanos y salud laboral. Actualmente es editor de Capital Humano y coconductor del podcast Coffee Break.

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